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56 Espectáculos MARTES 26 7 2005 ABC Arranca en Santander el XV Concurso Internacional de Piano Paloma O Shea Participan en él diecinueve jóvenes de siete países, seleccionados entre 210 aspirantes b Las semifinales tendrán lugar JAZZ Festival de San Sebastián Concierto de Keith Jarrett, Gary Peacock y Jack DeJohnette. Lugar: Auditorio del Kursaal de San Sebastián. Fecha: 24 de julio UN TRÍO EXTRAORDINARIO RICARDO ALDARONDO en el Palacio de Festivales de Cantabria y están incluidas en la programación del Festival Internacional de Santander BEATRIZ BENÉITEZ SANTANDER. El Palacio de Festivales de Cantabria acoge desde ayer lunes y hasta el próximo 7 de agosto la XV edición del Concurso Internacional de Piano de Santander Paloma O Shea, en el que participan 19 jóvenes pianistas de países como Estados Unidos, Rusia, Italia, Israel, República Popular China, Corea y España. Tras el sorteo realizado en la mañana de ayer, los siete primeros concursantes se sentaron al piano para ofrecer su primer recital, compuesto por varias obras de diferentes estilos y con una duración de cincuenta minutos. Otros seis lo harán hoy martes, entre las cuatro de la tarde y las once de la noche, y los seis restantes mañana miércoles. Entre ellos, un único representante español, Enrique Bagaría, que actualmente estudia en el Conservatorio Richard Strauss de Munich. Una vez que haya finalizado esta primera fase, los miembros del jurado se reunirán para determinar quiénes serán los doce intérpretes que pasarán a la segunda fase, que comenzará el próximo viernes día 29. En la segunda etapa, los concursantes deberán interpretar un recital y un quinteto para piano y cuerda, acompañados por el cuarteto Ysa e. Ayer, horas antes de la inauguración oficial del Concurso, se constituyó el jurado del certamen, formado por doce pianistas de gran prestigio internacional, y presi- dido por el maestro Antoni Ros- Marbà. Forman parte de este jurado intérpretes de la talla de Peter Frankl, Menahem Pressler, Eliso Virsalazde, Bruno Canino y Ralf Gothoni. La apertura de la XV edición de este certamen, que se celebra en Santander cada tres años, corrió a cargo de su presidenta, Paloma O Shea, y del alcalde de Santander, Gonzalo Piñeiro, que dieron la bienvenida a los miembros del jurado y a los 19 concursantes, seleccionados entre los 210 aspirantes que registraron su solicitud para participar en el concurso de Santander. C El fallo, el 7 de agosto Las semifinales tendrán lugar en la Sala Argenta del Palacio de Festivales de Cantabria y están incluidas en la programación del Festival Internacional de Santander. Los seis participantes que lleguen a esta prueba ofrecerán un recital y un concierto de cámara con la Sinfónica de Varsovia que tocará bajo la dirección del maestro Peter Csaba. Tres de los 19 aspirantes llegarán a la prueba final, en la que tendrán la oportunidad de interpretar un concierto para piano y orquesta con la Orquesta Sinfónica de Madrid, dirigida por Jesús López Cobos. El ganador del Concurso se dará a conocer el día 7 de agosto durante la gala de entrega de premios, que será presidida por la Infanta Doña Margarita y la ministra de Cultura, Carmen Calvo. Los siete primeros concursantes se sentaron ayer al piano para ofrecer su primer recital on Keith Jarrett, el premio se puede entregar de antemano, el aplauso también. Se da por seguro que la actuación va a ser extraordinaria, no por fe ciega, sino por lo demostrado a lo largo de tantos años. Lo extraordinario se hace ordinario en Jarrett, Peacock y DeJohnette. Y lo de ayer fue extraordinario. En Jarrett recaía este año el premio Donostia del Jazzaldia, que le entregó el director del Festival, Miguel Martín. Previamente había comunicado un mensaje del trío: se comprometían a hacer un concierto extraordinario, si el público les permitía la máxima concentración, sin asomo de flashes, fotos (ni la prensa) grabaciones, móviles y hasta toses. Unas medidas de seguridad emocional que funcionaron para crear una comunión total con un Keith Jarrett que empezó en solitario y se creció inmediatamente. Y no sólo por sus características elevaciones del banco, hasta ponerse casi de pie o acercarse al teclado casi hasta reposar su oído sobre él. Sus dedos volaban sobre el teclado y por momentos parecía que iba a despegar, con piano y todo, tal era el vuelo que adquiría su infalible mezcla de energía y ligereza. Jarrett va buscando y encontrando al mismo tiempo, todo parece crearse de la nada en un instante, y está en el punto justo, no cabe otro. Nada que no hayamos comprobado seguramente en las anteriores ocasiones, pero con los años la compenetración del trío es ya tan extraordinaria que no cabe hablar de individualidades, aunque el protagonismo se vaya moviendo de uno a otro. La contundente sensibilidad de Gary Peacock y los ritmos tan imprevisibles como naturales de Jack DeJohnette, que cada vez hace cosas más asombrosas con los platillos, sólo tienen sentido en la compe- Keith Jarrett recibió el premio Donostia del Jazzaldia netración total del trío. Como partiendo de las raíces, el concierto se iniciaba con aromas de blues y de ragtime, para ir incorporando destellos de bebop y fusión, hasta desembocar en la primera parte en un imponente Somewhere la melodía de West Side Story que desembocó inesperadamente en terrenos cercanos al Bolero de Ravel, con una tensión que no mermaba en absoluto la delicadeza de los dedos de Jarrett. El solo de Peacock, que apoyó por debajo muy delicadamente La elegancia melódica de Kenny Barron IÑAKI ZARATA SAN SEBASTIÁN. Hay que morderse la lengua: si decíamos que la impecable lección musical del quinteto de Benny Golson y Cedar Walter podría ser el encuentro más serio de todo el Jazzaldia 2005 en la Plaza de la Trinidad, la réplica tardó 24 horas. Justo las que separaron la primera parte del programa del sábado en ese recinto con la Paloma O Shea conversa con algunos de los concursantes ABC misma función de ayer, protagonizada por el cuarteto del rapado pianista Kenny Barron. Es Barron mucho músico desde el estricto punto de vista instrumental, dueño de una técnica perfecta sobre las teclas. Y es además un creador que lleva lustros poniendo esa técnica de maestro al servicio de una variante estilística de fundamentos clásicos, orto- doxos, que desarrolla con particular elegancia melódica y en esta ocasión con un arrope sin fisuras por parte de su trío de apoyo: la flauta de la primera mujer del Festival ¿pariente del contrabajista? sobre las tablas de la Trinidad: Anne Drummond, más la línea rítmica del grandullón Ray Drummond al contrabajo y Ben Riley ante la batería.