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54 MARTES 26 7 2005 ABC Cultura y espectáculos DEREK WALCOTT Escritor, premio Nobel de Literatura Mi versión de La Odisea es un largo calipso, algo similar a una canción El autor más celebrado de las letras caribeñas estrena el jueves en el Festival de Mérida su adaptación de La Odisea ambientada en una plantación del siglo XIX y con la participación de Lucía Bosé TEXTO: MANUEL MUÑIZ FOTO: ERNESTO AGUDO Derek Walcott, en una de sus visitas a España Las grandes obras de la literatura son universales, su valor no se circunscribe a la visión de las mismas que se pueda tener desde su lugar de origen. Una nueva demostración de esta idea es lo que ofrece el Nobel de Literatura de 1992, Derek Walcott, con su versión antillana de la obra de Homero. -Este montaje de La Odisea pudiera ser visto como un proyecto con cuatro Ítacas. En un primer nivel estarían la Ítaca de Homero, de la Odisea original, y su transposición al Caribe. ¿Pretende usted mostrar la realidad de estos dos escenarios mediante la reelaboración mutua de ambos? -En primer lugar, íbamos a hacerlo en el periodo correcto, pero algo sucedió con los fondos y otras cuestiones, así que decidí que un buen periodo para situarlo sería el siglo XIX, y el Caribe, ya que hay música popular en la obra y también gente caribeña. Así que pensé que sería más natural para ellos, de alguna manera, actuar en un contexto como ése. Pero la historia es la misma, nada ha cambiado. Los personajes son los mismos. Lo social puede ser distinto, porque se ha pasado al periodo de las plantaciones, pero no creo que importe tanto como la historia, que es la de la lucha de un hombre por llegar a su hogar, que es verdadera independientemente del archipiélago. -En un segundo nivel estarían las dos ciudades donde se va a representar este montaje. Ambas podrían se vistas como Ítacas, porque una de ellas- -Siracusa- -es parte del mito mediterráneo surgido en torno al viaje de Odiseo y la otra- -Mérida- -fue fundada como un lugar de retiro para soldados romanos. ¿Ha tenido usted en cuenta esta interrelación con el pasado o con la visión mítica de estos lugares? -No, no directamente con cada una de ellas. Quiero decir que Siracusa y Sicilia poseen un gran número de referencias que ya están en Homero: Escila y Caribdis, la fuente de Aretusa... Así que no se puede establecer un paralelismo entre las dos ciudades. Para mí no hay comparación. -Aparte de eso, Ítaca es también un símbolo. Ha sido vista como el símbolo de la búsqueda, del lugar de llegada y de descanso y también como la excusa perfecta para un viaje perpetuo. ¿Cuál de estas interpretaciones siente usted como más cercana a su versión? -Bien, pienso en una idea de Ítaca pegada a la de Homero, que es la de un hombre que vuelve a su isla. La geografía de la idea de viajar y retornar a su isla. Así que intenté recoger todo el sentimiento del mar, fuerte, como lo es en el original. -Su obra hace énfasis en la idea de Homero como rapsoda popular. ¿Pretende presentarlo como símbolo de la fuerza creativa del pueblo? -La narración en La Odisea original es la de Odiseo contando historias, pero él mismo es un narrador que está dentro de la historia. Así que usé un cantante negro y ciego- -un cantante de calipso- -que no canta la historia en sí misma, sino que canta en torno a la historia. Así que el cantante de calipso es el símbolo del rapsoda ciego que fue Homero. Pero decidimos llamarle Billy Blue, porque también contiene la narrativa de los cantantes ciegos de blues en los Estados Unidos. Muchos de ellos han sido narradores ciegos, así que lo usé como una combinación del cantante de calipso y el de blues. -Ese personaje, Billy Blue, hace un comentario de la acción, pero la parte narrativa corresponde a la actriz que hace el papel del Mediterráneo. ¿Qué propósito tiene con esto? -La idea era usar a Lucía Bosé como una figura marítima, a veces respecto al Mediterráneo. La cosa ahora se ha trasladado al Caribe, pero ella aún representa al Mediterráneo, como un equilibrio de ambos mares. -Tanto el Mediterráneo como las Antillas son lugares de grandes encuentros y de mezcla de culturas. ¿Se siente usted próximo al mundo mediterráneo a causa de esto? -Oh, no conozco bien el Mediterráneo. He estado en Italia unas pocas veces, también he estado en Grecia y en España. Mis visitas a Italia, particularmente, y a España han sido extremadamente vivificantes. Pero no me atrae tanto la Historia como estar simplemente viajando por aquí.