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50 MARTES 26 7 2005 ABC Sociedad Cerca de 600.000 españoles anularán en estas fechas sus viajes. Una tercera parte de ellos tendrá que asumir los gastos de penalización y perderán dinero. La pregunta es cuánto Tirados en tierra TEXTO: LAURA CAORSI BILBAO. Fin del sueño: el vuelo se canceló. Y el hotel, con pensión completa. Y, de paso, las vacaciones. Esta semana, el capricho de un huracán cambió los planes de mucha gente. Este sábado, el atentado terrorista en la ciudad egipcia de Sharm el Sheij provocaba también toda una ristra de cancelaciones. Quienes iban a viajar miraron por televisión cómo el destino que habían elegido era arrasado por un tornado o por el terrorismo. Sábado. Los pronósticos meteorológicos no podían ser más nefastos: Emily el peor ciclón del Caribe en los últimos diecisiete años, había azotado Jamaica dejando cinco muertos a su paso y se aproximaba decidido a la Península de Yucatán. Allí, en la isla de Cozumel- -uno de los principales destinos de ocio en México- 70.000 turistas fueron evacuados en menos de 48 horas. Para el domingo, el arrecife estaba vacío y el aeropuerto de Cancún, lleno. Mientras muchos viajeros hacían cola y se abarrotaban para regresar a sus países, otros empezaban a asumir que las estrellas de sus hoteles serían sustituidas por una borrasca severa y que, probablemente, pasarían alguna noche en un refugio anticiclón. No es la primera vez que un fenómeno de este tipo altera las vacaciones. El año pasado, en Cuba, el ciclón Charley había hecho lo suyo, dejando a trescientos turistas con un billete de avión cancelado en sus manos. Y también en República Dominicana, donde varios españoles vieron truncado su descanso y, aún hoy, esperan la sentencia judicial por las demandas que han interpuesto contra las agencias de viajes explica Iñaki Velasco, responsable del departamento jurídico de la Organización de Consumidores y Usuarios (OCU) didas es extensa y muy variada. Desde fenómenos climáticos adversos hasta incidencias relacionadas con la familia, la salud o el trabajo, hay de todo. Si bien un tornado o un atentado es motivo más que suficiente para pensárselo dos veces antes de partir, también es cierto que no son los únicos. Existen casi tantas razones para anular un viaje como personas dispuestas a viajar señala Jesús Martínez, el presidente de la Federación Española de Asociaciones de Agencias de Viajes (FEAAV) Y enfatiza: Cada turista es un mundo y vive circunstancias diferentes Para Martínez, los imprevistos siempre pueden suceder. Todos los viajes tienen un componente de aventura y de incierto que, para bien o para mal, sigue existiendo puntualiza en relación a las coyunturas extremas. El asunto es que, para muchos turistas, la situación límite no viene dada por un huracán, sino por un aluvión de recovecos legales, sorpresas y evasivas cuando deciden cancelar sus vacaciones. A los clientes no se les informa sobre las consecuencias de suspender un viaje. La mayoría de las ventas se hacen sin un contrato y, en el 95 por ciento de los casos, no reúnen los requisitos de la ley. O no se hace contrato, o se hace mal asegura el responsable jurídico de la OCU. Jesús Martínez no está de acuerdo y apunta que eso no es cierto, de manera radical Para el presidente de la FEAAV, las agencias podrán ser ligeras al dar otro tipo de datos, pero si hay algo de lo que siempre se informa Muchos turistas abandonan la ciudad egipcia de Sharm el Sheij tras el atentado al cliente es de los precios y de los gastos de anulación Unos costes que están regulados por ley y, que sólo en este verano, sumarán un total de casi treinta millones de euros. un 3 por ciento de ellos que nunca llega a realizarse porque los turistas los cancelan. La anulación de los viajes de verano es bastante más frecuente de lo que podría pensarse afirman los responsables de la investigación. Cuando alguien contrata su viaje de vacaciones, jamás piensa que se pueden producir multitud de circunstancias que le impidan disfrutar del ansiado descanso estival. Pero la realidad es bien distinta apostillan. La realidad es que 600.000 españoles anularán sus viajes y que una tercera parte de ellos tendrá que asumir los gastos de penalización Es decir, que, este verano, 200.000 personas perderán dinero aunque no se vayan de vacaciones. La pregunta es cuánto. El monto de las multas se mide en porcentajes y varía en función del tiempo de antelación con que se cancelen los servicios explica Iñaki Velasco. Las cantidades están estipuladas claramente en la Ley de Viajes Combinados añade el responsable jurídico de OCU. De acuerdo a la normativa vigente, los gastos oscilan entre el 5 por ciento del precio del viaje y la totalidad del mismo. Si una persona cancela sus vacaciones con más de diez días de anticipación, sólo deberá asumir la multa mínima. Si lo hace entre los diez días y los tres antes de partir, tendrá que abonar un 15 por ciento, y si desiste dentro de las 48 horas previas a la salida, será penalizada con un 25. La única manera de que pierda todo el dinero abonado es que no se presente en el momento de la salida advierte Velasco. Multas por anulación La cifra se desprende de un estudio realizado por la aseguradora Intermundial, cuyos resultados se desvelaron la semana pasada. Según el informe, cada año se contratan más de veinte millones de viajes en España, pero hay Fuerza mayor y huracanes Para el consumidor, entre los muchos matices y porcentajes que se manejan, hay una manera de evitar penalizaciones, aun cuando cancele el viaje con poco tiempo de antelación o no se presente el día de partida. Y esa vía, por supuesto, depende de los motivos. Si se trata de un caso de fuerza mayor, como la muerte de un familiar directo o un problema grave de salud, el turista tiene derecho a que le devuelvan lo que ha pagado enfatiza Iñaki Velasco. ¿Y cómo se clasifican los azotes de un huracán? Para muchos touroperadores, un ciclón en un fenómeno imprevisto sobre el cual ellos no tienen ningún control En consecuencia, no se puede pretender que respondamos por él Para la Organización de Consumidores y Usuarios, los huracanes son incidencias totalmente previsibles y citan como prueba todas las advertencias que se publican antes en los periódicos El agente de viajes tiene la obligación de informar sobre lo que está ocurriendo en el lugar de destino y, si el cliente acepta ir de todos modos, la responsabilidad correrá por su cuenta advierte Velasco. En este punto, el presidente de FEAAV coincide y agrega: Ahora mismo acabo de llamar a cuatro personas que iban a viajar a México para ofrecerles, si quieren, otras opciones Falta de respuestas Sin duda, ni aquellos turistas ni los que ahora están pasando por lo mismo pensaron, al contratar el paquete de viaje, que en el régimen de todo incluido se añadiría, además, un huracán. Evidentemente, Charley y Emily les pillaron por sorpresa. Y la falta de respuestas por parte de las agencias, así como las pérdidas de dinero también. En el sector del turismo hay unos incumplimientos brutales y alarmantes- -dispara Velasco- La información que se le da al consumidor sobre las cancelaciones de viajes es prácticamente nula y la respuesta de los touroperadores deja mucho que desear La lista que conjuga imprevistos y vacaciones suspen-