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ABC MARTES 26 7 2005 Madrid 45 Sobre la embajada Dirección: Calle Caracas, 25, Madrid. La embajada está abierta al público de lunes a viernes de 10.00 a 13.00. Otras sedes: Alicante, Almería, Barcelona, Bilbao, Cartagena, Castellón, Ceuta, Gijón, Granada, Jerez de la Frontera, La Coruña, Las Palmas, Málaga, Palma de Mallorca, Sevilla, Torrevieja, Valencia y Vigo, son las sedes de los 18 consulados honorarios que Suecia tiene en España. En 7 de ellos hay personal que habla sueco. Personal diplomático: Lars Grundberg es el actual embajador. El pasado 17 de junio el gobierno sueco nombró a Anders Rönquist nuevo embajador de Suecia en España. El 1 de septiembre comenzará su misión en Madrid. Suecos en España: Actualmente residen en España unos 40.000 suecos durante todo el año o parte de él. En la embajada se tramitan al año alrededor de 1.600 solicitudes de nuevos pasaportes; unos doscientos suecos fallecen anualmente en España y una veintena está en prisión preventiva o en la cárcel. El Príncipe de Asturias junto a la princesa Victoria en una entrega de premios en la embajada mobiliaria, Bo Jonsson, y el presidente de la Fundación Alejandro Fernández de Araoz, la obra recoge una detallada semblanza del barón Wedel Jarsberg y otros episodios desarrollados en el entorno de la embajada. En uno de sus capítulos recuerda la dramática situación de la embajada durante la Guerra Civil, escrito por Rolf Yrlid. Otro relato entrañable lo protagoniza Manuel Húmero, auxiliar administrativo de la embajada, que en una entrevista realizada por Gunnel Grundberg, realiza un recorrido por su vida mientras muestra cada uno de los rincones de la noble casa. No hay que olvidar que el edificio de la cancillería, construido en la zona ocupada por las antiguas caballerizas, ha cumplido 40 años. Un documento histórico y biográfico A lo largo de once capítulos escritos por diplomáticos, historiadores o arquitectos en Madrid, la obra La Embajada de Suecia en Madrid. Cien años de propiedad histórica se remonta a 1890 cuando se construyó el palacete situado en el eje Castellana- Recoletos (las fachadas dan hoy a las calles de Zurbano, Caracas y Españoleto) Es un edificio alegre y sencillo en el que destaca el patio central que distribuye el edificio, con una escalera de las llamadas rincón de claustro y adornado con detalles platerescos. El volumen conmemorativo de los cien años cuenta con un importante componente gráfico tanto de edificios como de interiores y obras de arte que adornan la noble casa. Algunos perfiles diplomáticos en la Casa constituye un documento biográfico de los embajadores suecos que tuvo nuestro país en diferentes épocas. El patrimonio artístico de la embajada merece también un capítulo parte. Sus salones con arañas de cristal talla- El salón rojo visto desde el salón azul do, sus cuadros de diferentes pintores, estilos y épocas realzan los ambientes de la residencia de embajada. En realidad, la cancillería conserva bienes en depósito del Museo Nacional de Bellas Artes, una práctica común en Suecia. Su arte pictórico se centra en cuadros fechados entre el siglo XVII y principios de 1990. La embajada hoy y mañana retrata el trabajo que se realiza en Madrid y las actividades encaminadas, fundamentalmente, al fomento del comercio y las inversiones y de la cultura y el turismo. Una galería de retratos de los embajadores, donde destaca la del actual canciller, Lars Grundber, con su Majestad el Rey Don Juan Carlos, y un recuerdo al incendio que en octubre de 2004 obligó a retrasar la celebración de los cien años de la sede diplomática en Madrid, cierra este libro reportaje. Primera foto conocida del edificio Sorprendidos por una aparatoso incendio MADRID. ¡Fuego en la residencia! escuchó el embajador Lars Grundberg nada más descolgar el teléfono a las 14.30. Era el 7 de octubre de 2004 y en la legación diplomática sueca se estaban llevando a cabo las obras de acondicionamiento y mejora ante la inminente celebración de los cien años del edificio. Fue precisamente el despiste de uno de los operarios de las obras la causa del incendio, que aunque no tuvo graves consecuencias, resultó bastante aparatoso. Al parecer el fuego se originó por uno de los sopletes que los obreros estaban utilizando en las tareas de impermeabilización de la cubierta del inmueble, que al ser de madera y pizarra, comenzó a arder de inmediato, propagándose con gran rapidez hacia la residencia del embajador, situada en uno de los laterales del palacio. Hoy el edificio se encuentra totalmente recuperado. Tras aquel dramático momento en el que se temió por el deterioro de los objetos artísticos y colecciones que el Estado sueco tiene en el edificio, se planteó la reconstrucción de una cubierta que fuera lo más fiel posible a como lo había sido en el inicio.