Patrocinado Por:

Volver

Resultados de la búsqueda

Resultados para
44 Madrid MARTES 26 7 2005 ABC La embajada de Suecia en Madrid ha celebrado su centenario. Es la más antigua propiedad del Estado sueco, ya que es la cancillería con más tiempo en un mismo edificio. Un libro histórico- cultural conmemora este aniversario Un siglo de historia de Suecia en España TEXTO: MILAGROS ASENJO MADRID. La embajada de Suecia en Madrid ha cumplido ya cien años en un mismo edificio y esta efeméride queda inmortalizada en la obra La embajada de Suecia en Madrid. Cien años de propiedad sueca Suecia es un país afortunado en lo que se refiere a los edificios que albergan sus embajadas. Unas veces son inmuebles antiguos- -como es el caso de Madrid- otras modernas construcciones diseñadas por los mejores arquitectos suecos. En la actualidad, se proyecta la nueva embajada de Washington y la residencia del embajador de Santiago de Chile, también de nueva construcción. Además, se han terminado las obras de las legaciones diplomáticas de Berlín de Pretoria. Suecia posee antiguos y bellos edificios en Helsinki, Tallinn, Haag, Varsovia, Viena o Estambul, donde se levanta el más vetusto edificio propiedad del estado sueco, ahora sede de su consulado. Madrid es también un caso singular. En 1904 y gracias al esfuerzo inversor, gestado durante largos años, del barón El embajador Lars Grundberg ante la embajada, que sufrió un pequeño fuego Frizt Wedel Jarlsberg, un noruego emprendedor, fue comprada la embajada de Suecia en Madrid. Sin embargo, tanto el barón como su esposa apenas pudieron disfrutar del edificio, ya que pocos meses después de hacer la compra J. PRIETO El primer embajador de Suecia ger en un libro ese siglo de historia, cultura y futuro de Suecia. Editado por la Fundación Berndt Wistdt y prologado por la ministra de Asuntos Exteriores, Laila Freivaslds, el director general del Servicio de Administración In- se disolvió la unión con Noruega y el matrimonio hubo de regresar a Oslo. Al cumplirse los cien años de las adquisición de la actual sede de la cancillería sueca, su embajador, Lars Grundberg, ha tenido la iniciativa de reco-