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18 Nacional MARTES 26 7 2005 ABC Políticos y empresarios tinerfeños agasajaron a Bill Clinton con una generosidad propia de la conocida como isla amable El ex presidente norteamericano dijo lo que querían escuchar y practicó el golf para jugoso beneficio de su fundación Bienvenido, mister Clinton TEXTO: BERNARDO SAGASTUME FOTO: EFE SANTA CRUZ DE TENERIFE. La visita del ex presidente de Estados Unidos a Tenerife- -añadido de una gira de siete días por seis países africanos organizada por la fundación que lleva su nombre- -despertó la expectativa de los gobernantes locales, que veían en ella la posibilidad de situar la isla como plataforma logística en el Atlántico para la relación entre Europa, América y África. En los mástiles de fuera del recinto en el que intervenía Bill Clinton, ondeaban solamente la bandera estadounidense barras y estrellas y la de Tenerife, con la cruz de San Andrés sobre fondo azul, similar a la de Escocia. Ante una concurrencia que no alcanzó a llenar la sala pequeña- -con aforo de algo más de 400 plazas- -del auditorio diseñado por Santiago Calatrava, Clinton dijo lo que los políticos y empresarios canarios querían escuchar: que el archipiélago puede ser la cara del mejor futuro de África un centro neurálgico hacia Estados Unidos y Europa. Además de mostrarse encantado con Tenerife- -que con su recibimiento hizo honor al nombre de isla amable aseguró que tiene la intención de volver, pero la próxima vez acompañado por su mujer, Hillary, y su hija, Chelsea, a quienes, según reveló, ha contado su visita con todo lujo de detalles por lo que se sintieron enormemente celosas de no haber podido compartir el viaje. Cuatro niños ataviados con el tradicional traje de mago canario le regalaron un timple- -pequeña guitarra isleña- que recibió como un recuerdo maravilloso de su periplo y que se comprometió a exponer en la biblioteca de su fundación, en Nueva York, junto con otros muchos obsequios recogidos por todo el mundo. En varios momentos de su exposición, el ex presidente estadounidense hizo referencia a cuestiones ecológicas- hay que crear un ambiente y una energía limpios y después felicitó a sus anfitriones por los parques eólicos que ha visto en sus dos días de visita. Al mismo tiempo, admitió también que le hubiera gustado más visitar los lugares dedicados al desarrollo de energías alternativas que jugar al golf No lo diría por los emolumentos. Y es que buena parte del interés local se había centrado en su actividad del domingo, día fijado para un torneo golfista en un hotel del sur en el que cada asistente, para poder participar, debía pagar unos trece mil euros. Unos sesenta jugadores, entre políticos y empresarios isleños, desembolsaron un dinero que, sumado a los 300.000 euros que, según se estima, cobró por la conferencia, pasó a ser patrimonio de la William J. Clinton Foundation. Clinton, timple en mano, recibe el reconocimiento de las autoridades y el saludo afectuoso de los niños tinerfeños El ex presidente cobró 300.000 euros por su conferencia y 13.000 por cada persona que quiso jugar con él al golf El lugar más codiciado lo ocupó el alcalde de Santa Cruz de Tenerife, Miguel Zerolo, quien, junto con el jugador profesional asturiano Alfredo García Heredia, compartió los 18 ho- yos que jugó Clinton en el campo de golf Abama. Las fuertes medidas de seguridad- -le acompañaban una veintena de guardaespaldas- -no impidieron que Clinton se mostrara cercano a todos los que estaban en el club, y se prestó para posar en fotos con quienes se lo pidieron, si bien con la condición de que no se las hicieran con el flash de frente. Posteriormente, tuvo lugar un almuerzo en el que cada comensal pagó 30.000 euros por el cubierto. Eso sí, con derecho a una foto con él. Pero la sorpresa fue anterior. La noche del sábado, recién llegado al hotel que le alojaba en el Puerto de la Cruz- -al norte de la isla- al enterarse de que una española y un compatriota suyo celebraban su banquete nupcial, quiso convertirse en el invitado de excepción y se acercó a saludar a los novios. Los recién casados recibieron con alegría la inesperada presencia. Clinton, que disfrutó un buen rato de la fiesta. departió también con los invitados, brindó por los novios y se despidió un rato después. El PP exige a Zapatero que rectifique su fracasada política que llevó a la UE a levantar las sanciones a Cuba L. A. MADRID. El PP exigió ayer a José Luis Rodríguez Zapatero que rectifique la política respecto a Cuba que llevó a la Unión Europea, después de que la pasada semana el régimen castrista endureciera su represión contra los disidentes en la isla. Jorge Moragas, secretario de Relaciones Internacionales del PP, manifestó a ABC que las recientes detenciones de una treintena de opositores a Fidel Castro demuestran que ha fracasado la política impulsada por el presidente del Gobierno, que consiguió que la UE pusiera fin a las sanciones contra Castro y tratara de abrir un diálogo crítico con las autoridades cubanas. La respuesta- -dijo- -ha sido endurecer las acciones contra los disidentes. Ahora hay más presos en las cárceles cubanas que antes de que se cambiara esa política de la UE Moragas afirmó que Zapatero se ha convertido a los ojos del mundo en el padrino de Castro y reprochó a Miguel Ángel Moratinos que, tras las últimas detenciones en Cuba, se haya limitado a hablar con el embajador español en La Habana en lugar de lla- mar al orden a su homólogo cubano, Felipe Pérez Roque Por ello, reclamó a Zapatero que nombre a otro ministro o ministra de Exteriores que no esté vendido al dictador Del mismo modo, anunció que el PP se movilizará para conseguir que, al contrario de lo que acaba de hacer Francia, que sólo invitó a su Fiesta Nacional del 14 de julio a autoridades cubanas, España invite a los opositores a la recepción del 12 de octubre en su Embajada en La Habana, pese a que la UE decidió poner fin a esa medida. Ayer, el presidente del Grupo Popular Europeo en la Eurocámara, HansGert Poettering, calificó de error el cambio de política de la UE hacia Cuba y pidió en una carta al presidente en ejercicio del Consejo, el ministro británico, Jack Straw, una reacción clara ante los últimas detenciones.