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4 Opinión MARTES 26 7 2005 ABC PRESIDENTE DE HONOR: GUILLERMO PRESIDENTA- EDITORA: CATALINA LUCA DE TENA LUCA DE TENA CONSEJERO DELEGADO: SANTIAGO ALONSO PANIAGUA DIRECTOR: IGNACIO CAMACHO Directores Adjuntos: Eduardo San Martín, Juan Carlos Martínez Subdirectores: Santiago Castelo, Rodrigo Gutiérrez, Carlos Maribona, Fernando R. Lafuente, Juan María Gastaca, Alberto Pérez Jefes de área: Jaime González (Opinión) Mayte Alcaraz (Nacional) Miguel Salvatierra (Internacional) Alberto Aguirre de Cárcer (Sociedad- Cultura) Ángel Laso (Economía) Jesús Aycart (Arte) Adjunto al director: Ramón Pérez- Maura Redactores jefes: V. A. Pérez, S. Guijarro (Continuidad) A. Collado, M. Erice (Nacional) F. Cortés (Economía) A. Puerta (Regiones) J. Fernández- Cuesta (Sociedad) A. Garrido (Madrid) J. G. Calero (Cultura) E. Ortego (Deportes) F. Álvarez (TV- Comunicación) L. del Álamo (Diseño) J. Romeu (Fotografía) F. Rubio (Ilustración) Director General: Héctor Casado Económico- financiero: José María Cea Comercial: Laura Múgica Producción y sistemas: Francisco García Mendívil SOBREVUELA P GALICIA: BALANCE Y PERSPECTIVAS L A ofrenda solemne al Apóstol (celebrada, como todos los años, en la catedral compostelana) adquiere esta vez un especial significado social y político en Galicia, más allá de las reflexiones generales sobre el terrorismo y sus secuelas planteadas por el obispo de Santiago, así como por el alcalde de la ciudad en su calidad de delegado regio. Se cierra, en efecto, una larga y fecunda etapa dominada por la figura carismática de Manuel Fraga y se va a iniciar, en cuanto se produzca la investidura en el Parlamento gallego, un periodo de incertidumbre e indefinición. La era de Fraga -que así puede ser calificada sin exageración alguna- -ofrece ciertamente más luces que sombras, aunque la fuerte personalidad del político de Villalba ha creado no pocos quebraderos de cabeza incluso a su propio partido. Cabe recordar, por citar un caso notorio, la singular deferencia que ha mantenido hasta el último momento con la Cuba castrista. Fraga es un fenómeno político en sí mismo, que ocupa por derecho propio un lugar relevante en la historia reciente de España. Fundador de Alianza Popular, supo atraer hacia la democracia a sectores muy reticentes en su día y sentó las bases de un centro- derecha sólido y bien equipado en el plano ideológico. Cuando se confirmó su techo electoral, acertó al dejar paso a José María Aznar y comenzar una etapa nueva en su tierra natal que le ha llevado a ganar más elecciones que nadie. Su proyecto para Galicia ha sido certeramente comparado- -cada uno en su contexto- -con el modelo de Baviera, impulsado por su amigo Franz Joseph Strauss, líder de la CSU. Galicia ha cambiado para bien en todos los terrenos: infraestructuras de alto nivel, dinamismo empresarial, apertura cultural y, en general, un cambio de rumbo para una región envejecida y con larga tradición de emigración. Con ese estilo propio que sus colaboradores más fieles conocen como nadie, Fraga se echó Galicia a sus espaldas y entrega, muchos años después, una comunidad autónoma en pleno progreso y expansión. Sigue habiendo problemas, por supuesto, entre ellos el desequilibrio estructural entre el mundo urbano y rural, pero el balance resulta claramente positivo. De hecho, los electores le han vuelto a otorgar una mayo- ría amplia que- -con la importante aportación de Mariano Rajoy- -estuvo a punto de convertirse en una nueva mayoría absoluta. Deja Fraga un vacío que sólo pueden llenar el sentido común y el funcionamiento eficaz de los mecanismos internos del PP gallego. La sucesión debe abrirse en cuanto sea posible con rigor y con energía política, asumiendo el riesgo de que se rompa de forma transitoria el equilibrio entre los dos sectores que han convivido- -malamente al final- -bajo la mano de hierro presidencial. Su contribución al buen orden sucesorio puede y debe ser el último servicio que sea capaz de prestar al partido que tanto le debe. Muchas sombras acechan el futuro inmediato, derivado del pacto entre socialistas y nacionalistas, de cuyo contenido informaba ayer ABC con todo detalle. Más allá de la retórica de la negociación, se anuncia una reforma estatutaria que preocupa a ese amplio sector de la opinión pública que contempla con estupor cómo se pone en cuestión a la ligera el Estado de las Autonomías. Galicia no puede convertirse en el laboratorio de los experimentos complementarios de los casos vasco y catalán. El BNG es una coalición heterogénea en la que parecen haberse impuesto los radicales a los moderados, aunque por ahora la piel de cordero resulta más conveniente para lograr un acuerdo favorable. Pérez Touriño es un político de apariencia sensata y perfil bajo: sus responsabilidades han sido hasta ahora muy limitadas y tiene que demostrar todavía que es capaz de encauzar una situación política compleja y de mantener unos niveles adecuados de eficacia en la gestión. Con una mayoría parlamentaria exigua (que se podría quebrar transitoriamente por cualquier circunstancia fortuita) el presidente de la coalición que se dispone a gobernar Galicia tiene ante sí una enorme responsabilidad. El PSOE se juega mucho también en cuanto a su credibilidad como partido de ámbito nacional, capaz de poner coto a aventuras soberanistas insensatas. Frente al nación y dinero exigido fríamente por Quintana, los socialistas tienen el deber de atender al interés nacional de España y, a la vez, a los legítimos intereses de aquella comunidad autónoma. UESTOS a establecer paralelismos, si se tira de hemeroteca, Zapatero vuelve a quedar en evidencia. La tempranera, aunque tardía, visita guiada que realizó a la zona de la tragedia en Guadalajara demuestra que las críticas que vertió sobre Aznar, cuando éste viajó a la Galicia del Prestige pueden volvérsele en contra. Porque los moldes de aquella visita galaica son los mismos que utilizó el domingo el jefe del Ejecutivo en un viaje relámpago cortado por idéntico patrón. Caprichos del destino, Rodríguez Zapatero se mira al espejo y aparece la sombra de Aznar sobrevolando aquella marea negra, el 14 de diciembre de 2002, igual de negra que la piel abrasada por el fuego de esta otra marea que se ha cobrado once vidas y avanza a toda prisa. 24 de junio de 2005: Zapatero sobrevuela. José Luis Rodríguez Zapatero EFE DE MANUAL B EL CAPRICHO DE HUGO CHÁVEZ L parecer el presidente venezolano Hugo Chávez no tenía bastante con pasar cada domingo siete u ocho horas frente a las cámaras de la televisión pública de su país y se ha hecho construir una emisora de dimensiones continentales, llamada Telesur, con la que muy probablemente extenderá a los televidentes de veintitrés países la posibilidad de asistir a sus aburridos ejercicios semanales de megalomanía. El proyecto ha sido revestido con dulces envoltorios aparentemente multinacionales, pero la realidad es que se trata de un capricho personal de Chávez, que va a pagar toda la factura (con el dinero de los venezolanos) y que piensa utilizarlo para sus fines particulares. Hasta ahora, Chávez ha tratado de influir en la situación política de los países de su entorno a través de movimientos políticos y en ciertos casos provocando turbulencias sociales. Nada más natural que el presidente venezolano desee hacerlo directamente mediante una emisora de televisión con la que, igual que hace en Caracas, tratar de establecer un nexo entre el caudillo y los ciudada- ATASUNA lee el libro de instrucciones y cumple fielmente los pasos del manual. El siniestro rigor con que aplica y planea su estrategia deja al descubierto muchos flancos en la táctica desplegada por el Gobierno. La coalición proetarra violenta la calle, donde empieza a campar abiertamente a sus anchas sin que nadie parezca capaz de detenerla. El guión está escrito: tensar ahora para cobrar protagonismo político en un otoño que aparece marcado en el calendario como un tiempo extremadamente difícil. Batasuna tiene claro su objetivo: plantarle cara al Estado forzando al máximo a un Gobierno con demasiados frentes abiertos. Desde Cataluña al País Vasco, pasando por Galicia, que emerge con fuerza propia en el complejo paisaje político. A nos sin necesidad de intermediarios molestos. Por ello, las promesas de mantener una programación que preserve la objetividad y el buen sentido en las ondas de Telesur se pueden poner en cuarentena cuando se sabe que Chávez ha hecho todo lo legalmente posible- -y algunas cosas que probablemente no serían toleradas por la Justicia si tuviese ocasión de pronunciarse- -para amordazar a las televisiones venezolanas independientes cuando le han criticado. Se le pueden conceder el beneficio de la duda y la buena intención de fomentar una saludable integración continental, pero a estas alturas Chávez ya debería saber que no basta con tener la intención de resolver todas las injusticias del mundo si para lograrlo se utilizan los medios equivocados, ni basta una lluvia de petrodólares para hacer atractiva una televisión si está basada en criterios sectarios. Porque detrás del proyecto audiovisual del presidente venezolano no se oculta que pueda estar el intento de extender por Iberoamérica el populismo bolivariano que utiliza para perpetuarse en el poder. INSACIABLES E L comienzo de este breve comentario editorial enlaza con el final del anterior, porque lo que dijo ayer CarodRovira es parte de un mismo escenario de múltiples derivadas, que se cruzan o sobreponen en función de las circunstancias. El dirigente de ERC cree que el Estatut no es el fin, sino el comienzo de una larga carrera en la que el listón de las exigencias soberanistas se iría elevando de acuerdo con el momento político. Dicho de otro modo: que esto no ha hecho más que empezar y que van a por todas. Confesión de parte que no sorprende a nadie, pero que pone en evidencia que el problema de España no es semántico, sino de concepto.