Patrocinado Por:

Volver

Resultados de la búsqueda

Resultados para
ABC LUNES 25 7 2005 49 Cultura y espectáculos El Partenón, cercado por una serie de grúas y andamios en su exterior e interior, que hace la vida imposible a los 12.000 turistas que visitan al día el conjunto REUTERS Tras la Olimpiada y trece años de obras, el andamiaje sigue sin dejar ver a gusto la Acrópolis de Atenas Los turistas, indignados porque no pueden hacer buenas fotografías b Nada más terminar estas obras, comenzará un programa en el año 2007 y que terminará en 2020, con un presupuesto de sesenta millones de euros BEGOÑA CASTIELLA CORRESPONSAL ATENAS. Ante la desesperación de los más de doce mil turistas que visitan a diario, en los meses veraniegos, la Acrópolis de Atenas, los andamios utilizados para la restauración de parte de sus monumentos impiden hacer buenas fotografías. El recinto arqueológico parece una obra enorme, con tres grúas entre el interior y el exterior del templo del Partenón, espectaculares andamios en el precioso templo jónico de Atenea Victoriosa (Athinás Niké) y en los Propileos. El miércoles pasado, cuando se cumplían los primeros 30 años de la creación del Comité de Conservación de los Monumentos de la Acrópolis, el viceministro de Cultura, Petros Tatulis, ha afirmado que a finales del año próximo estas obras de restauración esta- rán terminadas. Se han restaurado ya más de 1.000 piezas arquitectónicas; 1.100 piezas antiguas han sido pegadas y 700 nuevas piezas de mármol han completado otras. Gracias a que la cantera original de mármol en el monte de Dionisos (al norte de Atenas) se conserva y sólo se utiliza ya para la Acrópolis, la restauración con nuevas piezas de mármol tiene un resultado excelente. Se han utilizado 320 metros cúbicos de este mármol blanco, que un grupo de talladores especializados, oficio que los padres heredan a sus hijos, convierten en nuevas obras. Trabajos para combatir el deterioro El presidente del Comité de Restauración de los Monumentos de la Acrópolis, el arquitecto Haralambos Buras, es el experto que colabora con la directora del Servicio de Restauración de la Acrópolis, la arqueóloga Meri Ioanidu, y con arqueólogos, arquitectos, restauradores, talladores y fotógrafos: en total 323 personas. Todos vigilan que las obras se lleven a cabo con gran perfección y detalle, cumpliendo los presupuestos. Desde 1992 hasta 2004, los gas- tos de restaración superaron los 30 millones de dólares, mientras que lo que falta costará aproximadamente unos 14 millones de euros. Desde la época de Pericles hasta ahora no ha habido un programa tan extenso en la Acrópolis. Y entretanto hubo guerras, terremotos, incendios... Buras subraya que las obras de restauración son imprescindibles para combatir el deterioro y la peligrosidad de los monumentos. En efecto, a pesar de los destrozos del tiempo y de la contaminación atmosférica en el conjunto histórico, los daños más importantes los causaron dos incendios hasta el siglo XIX y el saqueo de frisos, columnas y partes de la Acrópolis por parte de muchos extranjeros, entre ellos Lord Elgin (véase la sala del Museo Británico de Lon- dres) Pero los extensos trabajos de restauración de los últimos tiempos, pagados por el estado griego y por la UE en su mayoría, están cambiando el aspecto de sus monumentos y el programa posterior mejorará su imagen. El proyecto propone restaurar las murallas de la Acrópolis, dañada por las lluvias y los terremotos más recientes, ya que, además de ser un conjunto de templos, hay que recordar que se trataba fundamentalmente de una fortaleza. También se restaurará el techo o cubierta sobre el lateral oeste del Partenón, para su mejor protección. Otra parte del Partenón (que fue restaurada a principios del siglo pasado por el mítico arqueólogo Orlando con partes de cemento) se sustituirá por mármol y también la denominada techumbre de la Pinacoteca de los Propileos. La nueva Acrópolis, en 2006 Todo un desafío para un conjunto monumental que se considera como escuela de restauración a nivel mundial, y cuyos proyectos son seguidos por especialistas internacionales. No como los arqueólogos y restauradores vecinos, los italianos o los turcos, comentan en Atenas, que siguen siendo muy reservados sobre sus restauraciones. Pero lo que está claro es que siempre se sabe cuándo empieza una obra de restauración y nunca cuándo termina. Prueba de ello es que se intentó que la Acrópolis brillara restaurada y sin andamios durante los Juegos Olímpicos del verano pasado, y no pudo ser: las autoridades de Cultura hablan de finales del año próximo, sin mencionar ni el mes en concreto. Se han restaurado 1.000 piezas arquitectónicas; unas 1.100 han sido pegadas y 700 nuevas han completado otras