Patrocinado Por:

Volver

Resultados de la búsqueda

Resultados para
ABC LUNES 25 7 2005 23 La Policía egipcia detiene a decenas de beduinos por los atentados del sábado en Sharm el Sheij Al menos 22 muertos en Irak tras estrellar un suicida un camión bomba contra una comisaría Crece la psicosis de atentado en Italia ABC ROMA. Un lugarteniente del terrorista jordano Abu Musab al Zarqaui detenido recientemente en Irak tenía en su poder fotografías tomadas desde satélites, descargadas de internet, de aeropuertos, iglesias y negocios de comida rápida de Roma. Según publicó ayer el Corriere della Sera, entre los objetivos seleccionados figuran el principal aeropuerto de la capital italiana, el de Fiumicino, la basílica de Santa María la Mayor y establecimientos de una conocida cadena de restauración. Estas fotografías han sido remitidas a los servicios secretos italianos junto a una síntesis del interrogatorio efectuado al colaborador de Al Zarqaui arrestado en Ramadi (Irak) y cuyo nombre no ha sido facilitado. Esta psicosis de atentado creció ayer después de que un caza F- 16 italiano escoltara hasta su aterrizaje a un avión que hacía el trayecto Ibiza- Roma tras recibir un aviso de bomba que finalmente resultó ser una falsa alarma. Un grupo de personas guardó ayer dos minutos de silencio por Jean Charles de Menezes junto a la estación de Stockwell AP Todos los diarios recogían ayer los relatos de testigos presenciales, confirmando que el joven brasileño salió huyendo de la Policía cuando le ordenó detenerse, saltó las barreras de control y siguió huyendo Jack Straw pidió comprensión hacia los policías por la extrema presión a la que están sometidos en su trabajo detención de una tercera persona relacionada con los atentados del día 21, ninguna de las cuales parece ser alguno de los cuatro terroristas dados a la fuga y que se cree que no han abandonado el país. El diario News of the World ha anunciado una recompensa de 150.000 euros por ellos. La comunidad brasileña duda de la versión oficial TEXTO: ENRIQUE SERBETO. ENVIADO ESPECIAL Dos terroristas hacen rafting Scotland Yard considera que las células que cometieron los atentados del día 7 y del día 21 probablemente estaban vinculadas, aunque aún no existen pruebas, más allá de que los explosivos, de similares características, pueden tener la misma procedencia. Una de las pistas que se están investigando es la posibilidad de que también miembros de la segunda célula hubieran acudido a hacer rafting a las montañas de Gales, donde estuvieron Mohammed Sidique Khan y Shehzad Tanweer un mes antes de ejecutar los atentados del 7- J. Informaciones periodísticas indican que dos de los detenidos son un etíope y un somalí, que podrían tener relación con una organización de Al Qaida que operaría en la capital de Somalia, como aseguraba a comienzos de mes un informe. LONDRES. Habían pasado el jueves juntos y lo estaba esperando el viernes en la estación de Kilburn para realizar un trabajo de instalación de alarmas contra incendios. Gesio de Avila lo esperó en vano, porque cuando llamaba por teléfono a su amigo y compatriota Jean Charles, éste ya había muerto a las puertas de un vagón de metro, por cinco disparos de la Policía. La comunidad brasileña de Londres estaba ayer de luto por uno de los errores policiales más dramáticos que se recuerdan, por una muerte inútil que ha añadido un dramatismo innecesario a la terrible situación que atraviesa la capital británica. La muerte de Jean Charles de Meneses, un electricista brasileño de 27 años, a manos de la Policía en la estación de metro de Stockwell representa un durísimo golpe para las investigaciones de los atentados de Londres. Ayer, un domingo lluvioso y triste, un puñado de brasileños envueltos en su bandera se manifestaron en Westminster y frente a Scotland Yard para protestar por un suceso que está lejos de haberse esclarecido del todo. Yo no me creo la versión oficial clamaba Gesio, que hace cuatro años que vive en Londres, apenas unos meses más que el fallecido y que trabajaba con él como instalador eléctrico. Tenía todos los papeles y no tenía ninguna necesidad de huir de la Policía. Entendía bien inglés y estoy seguro de que si le hubiesen dado el alto, se habría parado Sin embargo, todos los diarios recogían ayer los relatos de testigos presenciales, confirmando que el joven brasileño salió huyendo de la Policía cuando le ordenó detenerse, saltó las barreras de control y siguió huyendo hacia el andén con ademán de subirse al metro. Lo que también confirman todos los que le vieron la cara poco antes de que fuese alcanzado de lleno por los cinco disparos es que tenía la mirada de un animal aterrorizado Menezes vivía en el barrio de Brixton, uno de los más pobres de Londres, con uno de sus tres primos que habían decidido emigrar a Gran Bretaña. Allí viven emigrantes de todos el mundo, incluyendo muchos musulmanes y por desgracia para él, el brasileño y su primo compartían un piso en el mismo edificio que estaba sien- Menezes vivía en el barrio de Brixton, uno de los más pobres de Londres do vigilado por la Policía en el contexto de la investigación de los atentados. En la ciudad de Gonzaga, en el estado brasileño de Minas Gerais, había dejado a sus padres y al resto de la familia, a los que acaba de ver hacía seis meses en unas vacaciones. ¿Quién se va de vacaciones y puede regresar si no tiene los papeles en regla? insistía su amigo Gesio, que acabó siendo el encargado de confirmar a la Policía la identidad de la víctima de su trágico error. Cuando vi que no venía, le llamé a su teléfono móvil, pero tampoco me contestaba. Por la noche me llamó la Policía y me preguntó que a quién estaba llamando, porque habían visto mi número. Luego vinieron a mi apartamento, me preguntaron quien era mi amigo, qué sabía de él y al final me dijeron: si se trata de la misma persona, entonces es muy probable que haya muerto Yo me quedé helado El puñado de brasileños que quiso rendirle un homenaje soportaron la lluvia inclemente de ayer, trataron de cortar el tráfico frente al Parlamento y luego se fueron a Scotland Yard a cantar el himno de su país y guardar un minuto de silencio. Los policías de guardia en la puerta no pudieron hacer otra cosa más que acompañar ese silencio terrible.