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ABC DOMINGO 24 7 2005 89 Deportes ABC MONTREAL. David Meca puso ayer un broche de oro a su extraordinaria carrera deportiva. Se proclamó campeón del mundo de 25 kilómetros en aguas abiertas. La medalla que siempre se le había escapado y que ha buscado con tesón durante años. Fue plata en la prueba reina de la larga distancia en Barcelona 03 y en Perth 98. Meca, que está deshojando la margarita y todavía no tiene decidido si se retirará esta temporada- -aunque todo apunta a que sí lo dejará- conquistó la medalla de oro al aprovechar que sus rivales habían parado a realizar el último avituallamiento permitido. El español se arriesgó a un desfallecimiento. Decidió no beber nada y jugárselo todo a una carta. Atacó. Se puso primero cuando quedaban unos 400 metros para la conclusión y ni el australiano Brendan Capell ni el búlgaro Petar Stoychev pudieron alcanzarle. La carrera comenzó con un fuerte ritmo y pronto se formó un grupo en el que estaban todos los favoritos, entre ellos el ruso Yuri Kudinov, Meca, el búlgaro, el francés Stephane Gómez, el egipcio Mohamed Elzanaty y los australianos Capell y Josh Santacarina. Armstrong gana la crono de Saint Etienne para rubricar la conquista del séptimo Tour y su adiós al ciclismo David Meca se cuelga el oro más buscado Ganó los 25 kilómetros de aguas abiertas del Mundial de Montreal, quizá su última carrera DAVID MECA Campeón del mundo La medalla que le faltaba al tragamillas DOMINGO PÉREZ Carrera muy táctica El ruso llevó a cabo un fuerte ataque aprovechando que él realizaba los avituallamientos en un lugar diferente a los demás. Kudinov, que era uno de los favoritos y en el puerto de Barcelona en 2003 se proclamó campeón del mundo por delante de Meca y de Stoychev, logró una renta de un 1: 50 en la tercera vuelta por el canal de remo. La jugada le salió mal. Fue perdiendo fuelle y ventaja para ser capturado y superado por el grupo perseguidor. Durante un buen rato nadie tiró ni marcó el ritmo. Fue el australiano Capell el que se animó a realizar el penúltimo esfuerzo cuando se cumplía el kilómetro 20. Aceleró y realizó una pequeña selección, pero ahí seguía agazapado Meca, siempre cerca de la cabeza. Cuando se alcanzaba el kilómetro 22,5 volvieron las dudas. Todos se vigilaban de reojo. La apuesta general era el sprint. Quedaba por ver quién sería o el más fuerte o el más hábil. Los dos méritos fueron para el español. Habilidoso para acertar a elegir el momento bueno de dar el hachazo y poderoso para aguantar la reacción de Capell. Pero Meca esperó al último avituallamiento, renunció al mismo y comenzó un largo ataque que finalizaría en el escalón más alto del podio tras nadar durante cinco horas y 21 segundos. Este oro es el cuarto de la historia para la natación española en un Campeonato del Mundo. Los dos primeros los obtuvo Martin López Zubero (200 espalda en Perth 91 y 100 espalda en Roma 94) El tercero fue el de Nina Jivane- David Meca celebra su triunfo en los 25 kilómetros vskaya, en 50 espalda en Barcelona 03. Nada más terminar la gesta, Meca declaró que no me apetece competir La larga distancia es muy dura, que se entrena ocho horas al día, tiene que madrugar mucho y ahora le apetece ha- AP cer otras cosas, como el cine o televisión. Con su habitual humor, Meca explicó: No estoy cansado. He ido cantando todo el rato la canción de Rosa Europe is living a celebration pero sólo me sé el estribillo David Meca es el mejor fondista acuático del planeta. Posee el récord Guiness al cubrir los 100 kilómetros que separan Gran Canaria de Tenerife en 23 horas y cinco minutos. Ha cruzado el Canal de la Mancha (cuarta marca de la historia) Ha nadado en el Támesis, en el Nilo entre cocodrilos, en el río Paraná entre pirañas... Allí donde haya agua este tragamillas incansable ha dado algunos miles de brazadas. Porque él entiende la natación como un lucha no contra el crono, que resulta algo efímero, sino contra el tiempo en un sentido mucho más amplio. Horas y horas. Dos o tres son para él un suave entrenamiento. Desde pequeño casi ha pasado más tiempo en el líquido que pisando el suelo y cuando está en tierra siempre está tramando algo relacionado con el agua o con la interpretación, su otra pasión. Se lanzó a una piscina con cinco años, cuando los médicos le recomendaron nadar para corregir algunos problemas de salud. Se tomó en serio el consejo y se convirtió en un ser anfibio. Las piletas se le quedaron pequeñas y se lanzó a ríos, lagos y mares para ganarlo todo. Sólo le faltaba un título mundial. Se le había escapado dos veces. Ya lo tiene, a los 31 años y cerca ya de su retirada. Mengual y Tirados, un dúo de plata ABC MONTREAL. Todo estaba preparado para repartir las medallas del Dúo según la norma: oro para Rusia, plata para Japón y bronce para España. Sin embargo, Gemma Mengual y Paola Tirados se saltaron el guión. Sólo ellas saben lo difícil que es romper en este deporte las jerarquías establecidas. Pero dieron la sorpresa y se colgaron la plata, el mejor resultado que hasta la fecha había conseguido una pareja española en esta disciplina, con lo que obsequiaron a la sincronizada española con la tercera medalla en este Mundial ¡Y la cuarta, en Equipo, viene de camino! Lo bordaron. Estuvieron a un altísimo nivel. Salieron en la final con una milésima por detrás de las japonesas y con la desventaja de que las niponas actuaban en última posición. Las españolas casi no cometieron errores. Espoleadas en todo momento por su entrenadora, Anna Tarrés, Mengual y Tirados admitieron que habían sufrido más en la espera hasta que conocieron la nota de las japonesas que en la piscina. Sumaron cuatro 9,8 y un 9,7 en técnico y dos 9,9 y tres 9,8 en artística para un total de 97,417 puntos. En su interior sabían que sólo si las japonesas clavaban el ejercicio podrían quedarse sin la ansiada plata. Las españolas salieron las novenas y hasta que Japón, duodécima, no acabó, la espera se les hizo eterna. Siguieron las evoluciones de las niponas desde un monitor. Arropadas con un chándal y una toalla, Tirados fue la primera en darse cuenta de que el sueño se había cumplido: las japonesas sólo habían sumado 97,334 puntos. Se abrazó con Mengual, apareció Tarrés y el resto del equipo técnico y empezó la fiesta española. Gemma, llorosa, señaló: Nunca antes nos habían dado estas puntuaciones en un concurso de este nivel. Técnicamente la nota ha sido muy buena, pero tal vez hubiéramos merecido algo más en artístico