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60 Los domingos DOMINGO 24 7 2005 ABC ESCÁNDALOS AFRICANOS Aunque dispone de casas en otros puntos del mundo, como Ciudad del Cabo, Londres, París o el exclusivo enclave de Bel Air, en Los Ángeles, es la lujosa mansión que se construyó en Bata, en Guinea Ecuatorial, la que le sirve como base para sus viajes por todo el orbe. No obstante, tiene cierta predilección por la capital francesa, donde en algún reportaje televisivo se le ha visto feliz comprando joyas y exhibiendo su colección de coches caros, que acaba de ampliar en Suráfrica con dos Bentley y un Lamborghini. Cuando Teodorín necesita fondos para sus caprichos no repara en medios, según se asegura. Se cuenta que, en una ocasión, le pidió al ministro de Hacienda cinco millones de dólares. El ministro dijo que no podía dárselos sin autorización de su padre. La respuesta la tuvo el funcionario al día siguiente, cuando se encontró dos bulldozers a la puerta de su casa, con la amenaza de derribo, persuasivo argumento que le hizo cambiar de inmediato de opinión. Teodorín se ha enfrentado con varios ministros de su padre, pero al final suele salirse con la suya apoyado por un nutrido grupo de guardaespaldas que le siguen a todas partes y que no gustan mucho a su propio padre, conocida la afición de la familia a darse golpes de Estado entre sí. Pero, sin necesidad de actuaciones violentas, Teodorín, que posee una emisora de radio para defender sus intereses, es aún el favorito para suceder a su padre, que padece un cáncer de próstata, y con quien ha tenido más de una discusión. Por ahora, el hijo mayor de Teodoro Obiang sigue siendo ministro de Medio Ambiente, y antes de Bosques, la principal fuente de riqueza de Guinea hasta el descubrimiento del petróleo en la antigua colonia española. Los madereros conocen muy bien la necesidad de satisfacer las pretensiones de Teodorín si quieren continuar sus negocios en Guinea. Aunque el Ministerio del Petróleo está en manos de su hermanastro Gabriel Mbegha Nguema Lima, hijo de otra mujer del dictador, Teodoro Nguema también se beneficia de los ingresos por el crudo, que no llegan a una población que vive en su mayoría con menos de un dolar al día. Los bolsillos de Teodorín se llenan aún más, facilitándole al mismo tiempo las ocasiones de demostrar su habilidad para vaciarlos. Nadie es capaz de calcular el dinero que Teodorín ha derrochado a lo largo de sus años, sobre todo en juergas como la de Ciudad el Cabo o la que hace unos años organizó en un yate en Ibiza para celebrar una boda entre homosexuales, adelantándose a Zapatero. Desde luego, mucho menos dinero emplea en tratar de ganarse el favor de los ecuatoguineanos, a quienes de vez en cuando reparte personalmente dinero, mientras gusta de ser llamado patrón Teodoro Nguema Obiang posa satisfecho ante la lujosa mansión que posee en Bata, en la parte continental de Guinea JAVIER ESPINOSA Teodorín, el rey de la juerga Los ingresos de Guinea Ecuatorial por el petróleo han dado al hijo mayor de Teodoro Obiang la capacidad de depurar más aún su estilo de vida de playboy, que no tiene reparo en exhibir por distintas partes del mundo, mientras la población de su país no sale de la pobreza POR LUIS AYLLÓN os gemelos Justo y Pastor, en plena juventud y estudiando en Suiza, no tienen en su hermano Teodorín lo que se dice un ejemplo de buen comportamiento, al menos según lo que se entiende por buen comportamiento en un país democrático. El hijo mayor del dictador Teodoro Obiang y de su esposa oficial, Constancia Mangue, acaba de protagonizar otro de sus sonados derroches, fundiéndose más de un millón de euros en coches de lujo y champán francés en el exclusivo Mount Nelson Hotel de Ciudad del Cabo. Puede sonar un poco escandaloso, pero tratándose de Teodoro Nguema Obiang, popularmente conocido como Teodorín, no deja de ser algo cotidiano. Ahora tiene 34 años, pero, ya desde su infancia, se mostró como un niño mimado, sobre todo por su madre y su abuela, que tienen una gran influencia sobre Teodoro padre. Viendo satisfechos desde pequeño todos los caprichos que tenía, Teodorín no sólo se dedicó a perseguir a la chicas y asustar con sus L Si necesita dinero para sus múltiples caprichos, Teodoro Nguema no duda en reclamárselo a los ministros de Hacienda de su padre, recurriendo si es preciso a las amenazas Entrada del Mount Nelson Hotel de Ciudad del Cabo motos de agua a los bañistas en las playas de Bata, sino que, en cuanto pudo hacerlo, se convirtió en un amante de los gustos caros y especialmente horteras, actividad que no le dejó mucho tiempo para entregarse a estudio alguno. Aun así, tras peregrinar por varias universidades estadounidenses tratando de ser admitido con los títulos otorgados en Guinea, consiguió, al fin, graduarse por la ABC prestigiosa Pepperdine University, en Malibú (California) Pese a ello, quienes lo conocen le consideran un auténtico iletrado, que se defiende en la lengua fang y que habla tan mal el español como el francés. A Teodorín, sin embargo, le preocupan poco las críticas a su depurado estilo de vida de playboy, del que hace gala sin rubor y que ha ido perfeccionando con los años.