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ABC DOMINGO 24 7 2005 Los domingos 55 Rutas paralelas: dormir, beber y comer en cueros Se llama Fever Night y es el primer bar de copas para nudistas de Argentina. Se encuentra en el barrio de Almagro y la cita se hace por correo electrónico (www. bafevernight. com. ar) Las instrucciones son precisas: Concurrir con un bolso o mochila donde guardar la ropa (si no te será provista una bolsa) y si deseas conservar tu billetera y todo aquello que consideres necesario te pedimos que concurras con una riñonera A los clientes más pudorosos o higiénicos les entregan una toallita para sentarse en ella. Está completamente prohibido entrar con ropa y el tipo de clientes va desde el abogado tipo, pasando por el médico, al grupo de estudiantes universitarios. En otro lugar de Buenos Aires, en Apreas, el bed and breakfast de Colegiales (www. aprea. com. ar) como en Fever Night, todo el mundo anda en cueros. La idea surgió después de que un turista holandés preguntara si aceptaban naturistas. Al principio los dueños pensaban que se refería a algún tipo de comida, hasta que el hombre les aclaró que lo que quería era moverse como Dios le trajo al mundo por las instalaciones. Aceptado el desafío, los propietarios se dejaron llevar por la nueva corriente de salud, sol y masajes. Una vez al mes abren las puertas al público porteño, pero- -advierten para ahuyentar a rijosos- el ambiente es completamente familiar dos saben que ya están, ya llegó la nueva tanda de turistas o de periodistas pero algún vecino sospecha que, en realidad, hay gente de los servicios (espías) infiltrada. Eso es lo que ha dicho comenta Rosa, original de Asunción, después de traducir del guaraní una perorata vociferada por un vecino con aspecto de estar chapita (loco) La muchacha también se ayuda con los planes para vivir. Fabrica, con latas de bebidas, flores y esculturas que vende en mercados. En el taller también tejen ropa. Lo tienen lleno de fotografías de Eva Perón. Acá todos somos peronistas aclara. Los chabones (tipos) están cómodos con esta situación. No soy un guacho (truhán) No les estoy garcando (arruinando la vida) Les doy 50 pesos (15 euros) y el resto lo quiero destinar a un comedor infantil y montar acá un centro cultural... Acepto las críticas, que digan que soy un chanta (listillo, aprovechado) pero esto no es negocio para mí. Con lo que saco plata es con los otros tours A la defensiva frente a las críticas, Martín insiste en que el tour presenta una de las caras de la realidad Las otras, las más duras, el rostro de los sobornos para poder ingresar en territorio prohibido, el de la rosca (negocios politiqueros) con las bolsas de alimentos y demás, están pero no se mues- Por 60 euros, el tour de las villas miserias, de los travestis y de las sorpresas: la nueva forma de ver la ciudad tran La conversación surge al final del villa tour integration experience como reza en una de las tarjetas donde anuncia su página web (www. tourexperience. com. ar) Por el Trava Tour De la luz del día a los brillos de la luna. Noches legendarias por donde se mueve la fauna más exótica de la jungla de cemento El folleto promete acercarse a esos seres de carne y hueso a los que llaman travestis y que entre ellas se conocen como traviesas Se asoman cuando cae el sol en una de las noches más salvajes del planeta garantiza el texto. Ellas están listas, abren las puertas de sus casas y desentierran un pasado que algunas quieren dejar muerto. El turista o el periodista han pagado su entrada y pasan hasta el fondo de su vida, dispuestos a preguntar todo. No hay problema, ¿qué quieren saber? Está incluido en el precio. Barbie recibirá su comisión de 50 pesos (15 euros) por cada visita turística cuando el servicio mínimo que presta en la calle es de diez pesos (más de tres euros) y 30 (no llega a nueve euros) con todo aclara. Para ella, esto de que le paguen por hablar es más cómodo y rentable. El Trava Tour está buenísimo, así me hacen famosa comenta- Hay gente que dice que es mostrar la miseria humana. No lo creo. (Pasa a la página siguiente) Una cultura underground es la que ofrece Buenos Aires a seis metros bajo tierra, plena de variado interés