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34 Internacional OFENSIVA TERRORISTA DE AL QAIDA ESTADO DE ALERTA EN LONDRES DOMINGO 24 7 2005 ABC Situada en un barrio humilde del sur de Londres, por ella han pasado algunos de los implicados en los atentados del 11 S y en las explosiones registradas el 7 de julio en la capital británica La mezquita de Brixton, el nuevo centro de Londonistán TEXTO: E. SERBETO ENVIADO ESPECIAL LONDRES. De repente, todo el mundo empieza a dirigir su mirada hacia una pequeña mezquita escondida en un barrio humilde del sur de Londres, en el que parece que la vida ha cambiado radicalmente desde que estallaron las bombas del pasado día 7. En la estación de Stockwell es donde el viernes la policía mató por error a un inmigrante brasileño, porque se cruzó en medio de una operación de vigilancia que tiene como centro la mezquita de Brixton. De hecho, ayer la estación de Stockwell era la más desierta del mundo. Tres personas en el trayecto desde el andén a la salida y dos de ellas probablemente eran policías sin uniforme. La noticia de que en estos pasillos los agentes habían descargado cinco tiros a un sospechoso no ha dejado a nadie indiferente y desde luego, no es un lugar de cita recomendable en estos momentos. El shoe bomber que quería hacer explotar el vuelo a Miami con lo que había escondido en sus zapatos, uno de los cuatro suicidas de los atentados de del pasado día 7, el franco- marroquí Musaui, implicado en el 11 de septiembre, todo ellos, al menos que se sepa, han pasado por esta mezquita medio escondida, pero de la que no se puede decir que esté en la clandestinidad. Enfrente tiene el cuartel de Policía del barrio y casi siempre hay un agente en la puerta para protegerla. Antes era la mezquita de Filsbury Park, y ahora parece que la bandera del extremismo se la está quedando la de Brixton. Haydar, un sudanés que lleva diez años en Londres y dice que trabaja de contable, es quien me muestra el camino hasta la mezquita de Brixton: Aquí los musulmanes vivimos bien, pero hay gente que son como pirañas. Tienen de todo, comida, sitio donde dormir, dinero para vestirse, y quieren más y más Cuando se le pregunta a quién se refiere, dice que esto es como una orquesta, se escucha algo que suena mal, pero no sabemos quién es Grupo Islámico Armado Al llamar a la puerta, abre un gigante de ébano que con cara de muy pocos amigos dice que no se puede entrar y que no se le pueden hacer preguntas al responsable de la mezquita y que tampoco se puede hacer fotos. Hay que esperar a Abdulhaq Abbas, nacido en Oxford de una familia que vino de Ghana, cristiano convertido a los 17 años al Islam, que es seguramente la cara más presentable de la comunidad religiosa. Le acompaña un chófer argelino, que está aquí desde que comenzó el conflicto en su país en 1992 y que cuando se le pregunta si conoció a terroristas del Grupo Islámico Armado (GIA) cuando se paseaban por aquel Londonistán pone cara de que no quiere saber nada. Nosotros no tenemos miembros, no hay miembros como si esto fuera un club. Lo que hay son visitantes habi- La zona de Stockwell Station empezó ayer a recobrar la normalidad Aquí no registramos a nadie ni hacemos listas de gente se excusa un portavoz del centro Nosotros condenamos todos los atentados y los ataques suicidas; no sirven para nada tuales, gente que suele venir a rezar con nosotros, pero aquí no registramos a nadie ni hacemos listas con gente se defiende Abdulhaq cuando le hablan del rastro que han venido dejando ciertos habituales de esta mezquita de Brixton. El problema es que los tabloides británicos han empezado a señalarnos y se ha creado un estereotipo: jamaicano, negro, convertido y que va a la mezquita de Brixton, terrorista seguro, y eso no es verdad Según Abdulhaq, lo que hacen aquí AP