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90 Los sábados de ABC SÁBADO 23 7 2005 ABC GASTRONOMÍA En tiempos de depresión, las oficinas de empleo en Alemania ofrecen, ya que no otra cosa, posibilidades para redondear la dieta familiar, por ejemplo con hierbajos y margaritas, según las máximas de Hartz IV, un libro de cocina para tiempos duros un éxito de ventas que mezcla el humor con la realidad del fin de los tiempos boyantes. Las penas con pan- -aun poco apetitoso- -son menos Menú de supervivencia s desempleados en Alemania, cuyo número acaba sólo ahora de bajar de 5 millones y perder el record de la postguerra, han empezado a ir a la cola del paro no sólo a ver pasar la mañana sino, como recomiendan las autoras de Hartz IV, un libro de cocina para tiempos duros a recoger diente de león, cardillo y otras hierbas que crecen en las lindes de los aparcamientos de las oficinas de empleo solares y lugares mal asfaltados: Sólo hay que mirar y llenará usted la despensa y la barriga de los suyos en estos tiempos asumadamente difíciles pero cuyo sabor no tiene por qué ser tan amargo Fundamental es no perder el estilo y, sobre todo, lavar bien cualquier hierba o vegetal que se recoja del suelo. En su pequeño piso del barrio de Kreuzberg, Nicole Schlier está poniendo a prueba una receta de emergencia para una amiga, historiadora, pero como ella, parada. Un apetitoso aroma a hierbas sale del horno, mientras picotean Lo POR RAMIRO VILLAPADIERNA COORESPONSAL EN BERLÍN un carpaccio de calabacines y unas alcaparras de pega logradas poniendo unos meses en salmuera capullos de margarita apañados de entre el césped del vecino parque. Algunos de estos trucos, como el sofrito de nabos caramelizados y el pesto de tréboles picados los aprendió Schlier, que cocina esporádicamente para catering, de su abuela; pero otros los ha ido sacando de manuales para una cocina de supervivencia editados en los duros años de entreguerras. Una docena de las más de sesenta recetas propuestas incluyen pan duro, como la ensalada de pan con rúcola silvestre o la pasta parmesana con ajo y aceite. Durante la guerra la Asociación de Mujeres Nazis de Leipzig llegó a preparar un libro para coci- nar con las cartillas de racionamiento, que introdujo primero la costumbre de criar conejos en la ventana (el llamado cerdo de balcón) que finalmente incluían reconstituyentes recetas con gato callejero también conocido en familia como conejo de tejado La primera economía de la Unión boquea desde hace 4 años, a la cola del crecimiento europeo y, pese a ser la primera potencia exportadora del mundo, los años de multiplicación boyante e imparable se han visto estrangulados a medida que cada nuevo parado dejaba de cotizar y pasaba a cobrar, dejando de consumir. El célebre optimismo alemán, basado en que lo peor está siempre aún por suceder, hace improbable una pronta vuelta al feliz consumo, pero Ormeloh y Schlier piensan que el fin de una era de vacas gordas y la despreocupación adolescente heredada de una dura postguerra, no debe imponer renuncias Para ir tirando. Una docena de las más de sesenta recetas propuestas incluyen pan duro. Otras, una raja de sandía al estómago, el saqueo del huertecillo del vecino o las carreras para huir del restaurante sin pagar, reseñadas recientemente en la prensa local. El pan seco de tres días tiene aún muy buena aplicación dice Ormeloh, una diseñadora en paro que ha asegurado que todas las recetas estén al alcance de tanto analfabeto gastronómico que, como ella misma, puebla las últimas generaciones, desde que las abuelas desaparecieron de la cadena de transmisión del saber hacer Recetas económicas MILANESA DE APIO Una cabeza de apio, dos huevos, pan seco rallado, harina, mantequilla de freír, limón y sal. Cortar el apio en rodajas de un centímetro y cocer en agua con sal durante 15 minutos; secar bien; batir los huevos; rebozar las rodajas en harina, luego en huevo y luego en pan rallado; freír hasta dorar en mantequilla y servir con ensalada de diente de león, del parque más cercano, del que sólo hay que usar las hojas más jóvenes y remojar antes en agua caliente para quitar el amargor. NABO CARAMELIZADO Pelar y cortar en rodajas finas 500 g. de nabo y 300 g. de patata. Caramelizar dos cucharadas de azúcar en una sartén y pasar las rodajas, una vez salpimentadas y espolvoreadas con tomillo. Esta receta, procedente de la guerra de 1914, va muy bien con una tortilla de pan, con curruscos secos del día anterior. Para beber hay que estar atentos a las ofertas del supermercado, ciñéndose a las de 1,95 la botella. Suspenso en gastronomía A nadie escapa que la gastronomía alemana ha cosechado a lo largo de su existencia una pobre reputación, apenas reducida a un menú de grasas y carbohidratos anegados en cerveza. Aunque no poseen una gula lujuriosa y capean el día a día mordisqueando pan y preparados, una vez que se ponen a ello los alemanes zampan sin colmo siguiendo la general receta del más es mejor y algo más es superior: un hambre histórica, inscrita en los genes durante la pre, entre y post guerras mundiales, creó en los 60 y 70 la Fresswelle o generación devoradora que alimentó y satisfizo esa conocida triple papada y cuádruple cintura hoy también visible en la generación de la tran-