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ABC SÁBADO 23 7 2005 Sociedad 47 Salud El descubrimiento de un pegamento molecular abre vías para nuevas terapias contra la osteoporosis Científicos estadounidenses describen un mecanismo que protege los huesos de las fracturas b El hallazgo puede llevar a identificar las moléculas afectadas por procesos como el envejecimiento, para desarrollar a largo plazo nuevos tratamientos médicos GONZALO ZANZA MADRID. Todo es pegamento Este símil encabeza el descubrimiento que ha realizado un grupo de investigadores de la Universidad de California (Santa Bárbara, Estados Unidos) de la estructura ósea del cuerpo humano. Los científicos publican sus hallazgos en la edición electrónica de Nature Materials Tras varios años de trabajos, el equipo que dirige Georg Fantner, junto a los profesores Daniel Morse y Galen Stucky, ha logrado describir cómo resiste los impactos el hueso sano y cómo no el dañado a través de un mecanismo molecular. La clave se encuentra en lo que ellos definen como pegamento un componente de la matriz ósea que ofrece estabilidad y capacidad de absorber y redistribuir la energía que provoca un impacto. Esta sustancia tiene como misión desenrollar las fibras de colágeno recubiertas de cristales de minerales que contienen los huesos, a la vez que las mantiene ubicadas en el mismo lugar. Imitando el movimiento de un acordeón o de un muelle, las fibras se expanden para absorber los golpes y vuelven a relajarse, retornando a su posición natural, cuando ya han asimilado el impacto, bien un golpe o el mero hecho de andar. El resultado de esta investigación ofrece una diana clara hacia enfermedades como la osteoporosis: Sus conclusiones nos pueden llevar hacia terapias que eviten las fracturas óseas o, más aún, hacia la prevención indica Fantner. La investigación también incluye las primeras imágenes captadas con microscopia de fuerza atómica del proceso. Resistencia molecular de los huesos Nanotubos de carbón para recuperar huesos Antes del impacto Nanotubos de carbón, es decir, láminas diminutas, de menos de un milímetro de longitud, enrolladas en sí mismas, pueden servir como andamios para injertos de implantes sustitutivos del hueso. Una investigación de la Universidad de California en Riverside (Estados Unidos) que publica la edición electrónica de Chemistry of materials revela que la aplicación de estos nanotubos puede beneficiar en los tratamientos de reconstrucción de huesos fracturados. Estas estructuras sustituirían a los polímeros o péptidos que actualmente se emplean para crear hueso artificial. La desventaja de éstos son los rechazos y su consistencia, más débil que la que ofrecen estas estructuras de carbón. Los nanotubos pueden atraer iones de calcio, tras ser tratados químicamente, fomentando su cristalización y mejorando su adaptación al organismo. Tras el impacto se comienzan a separar las fibras Las fibras recuperan su posición después del impacto Fuente: Hansma Lab, UCSB Infografía ABC La masa ósea llega a sus niveles máximos a los 30 años, a partir de ese momento disminuye con la edad fibras de colágeno mineralizadas, es un paso más que sin duda colaborará a entender algunos aspectos relacionados con la calidad del tejido óseo Gómez cree que es una constatación relevante pero que no se puede asegurar que con este descubrimiento puedan lograrse mejores terapias contra la osteoporosis: Como tantas veces ocurre con la medicina, hasta que se pueda aplicar a la práctica clínica pasarán unos años Una de las claves en la prevención de la osteoporosis es la medición de la densidad mineral ósea, al evidenciar las pérdidas que sufre un individuo. Según los autores estadounidenses, la masa ósea llega a sus niveles máximos a la edad de treinta años. A partir de entonces empieza a decrecer. Cuanto mayor es la edad de la persona, puede haberse producido una pérdida muy grave A esto, añade Hansma, se une el hecho de que no sólo hay menos hueso, sino menos fuerte, por causas aún desconocidas que nuestro trabajo contribuye a desentrañar La enfermedad sin síntomas La osteoporosis es una enfermedad silenciosa, que no presenta síntomas hasta que se producen una o varias fracturas de hueso. Entre las fracturas osteoporóticas son las de cadera las que representan mayor coste sanitario, social y económico. En Europa representan entre el 4 y el 10 de los ingresos hospitalarios y una cuarta parte de las estancias hospitalarias de los ancianos. Dos millones y medio de mujeres padecen esta patología en España, aunque el 40 desconoce que está afectada. Hasta los 80 años, la osteoporosis afecta a nueve mujeres por cada varón afectado. La proporción se equilibra a partir de los 90 años. Entre los factores de riesgo destaca la menopausia, la baja masa ósea, una fractura previa- -que duplica la posibilidad de sufrir otras- los antecedentes familiares, la delgadez, el tabaco, el alcohol, la falta de ejercicio físico, el déficit de calcio en la dieta o el uso de algunos medicamentos. Identificar las moléculas Los autores consideran que el descubrimiento de esta propiedad hasta ahora desconocida de los huesos llevará a identificar las moléculas afectadas. Y con ellas llegarán fármacos que puedan lograr detener el deterioro óseo de enfermedades tan comunes y extendidas como la osteoporosis. Así lo indica Morse, cuando se refiere a que un beneficio potencial de estos descubrimientos es que podemos aprender a proteger el hueso del deterioro y quizás podamos revertirlo El camino que tiene que seguir ahora este equipo de investigadores es desentrañar las razones que llevan a estas moléculas a cambiar- -por lo tanto a no ser capaces de absorber la energía de los golpes- y a agotarse con la edad y con determinadas enfermedades como la osteoporosis, subraya Daniel Morse. Para Paul Hansma, un físico de la misma universidad en cuyo laboratorio se ha desarrollado parte de la investigación, cree que con estos resultados se pueden estudiar ya los mecanismos de degradación y las deficiencias óseas, es un descubrimiento fundamental en un campo desarrollado y bien estudiado El físico considera que menos de una tercera parte de las mujeres que a edades avanzadas se han fracturado la cadera vuelven a recuperar la misma movilidad: El cáncer y las enfermedades cardiacas matan, pero las fracturas o la artritis perjudican notablemente la calidad de vida del afectado. Una visión menos optimista El secretario de la Sociedad Española de Investigaciones Óseas y Metabolismo Mineral Carlos Gómez, opina que la constatación científica de la presencia de puentes elásticos que absorben la energía a la vez que estabilizan las