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26 Internacional ATENTADOS EN LONDRES CAOS EN LA CIUDAD VIERNES 22 7 2005 ABC Alguien entró en el vagón, arrojó una mochila al suelo y salió corriendo El miedo volvió a estremecer la capital británica, aunque la confusión fue menor que en el 7- J b Las sirenas de los coches de Policía, el ruido de helicópteros, los agentes con sus escafandras, los perros- policía husmeando. Atrás, atrás rápido, rápido E. J. BLASCO. CORRESPONSAL LONDRES. No nos puede pasar esto otra vez gritaba Jason entre la multitud que estaba en las inmediaciones acordonadas de la estación de Warren Street, a corta distancia de Tavistock Square y de King s Cross, dos de los escenarios de la muerte del 7- J. Las sirenas de los coches de Policía, el ruido de helicópteros, el movimiento presto de los servicios de socorro, los agentes con sus escafandras para prevenir ataques químicos, los perros- policía husmeando los rincones, las órdenes de Atrás, atrás o rápido, rápido Faltaban los frenéticos viajes de las ambulancias- -esta vez no había heridos- -para completar las escenas vividas justo dos semanas atrás, en otro jueves, pero todos las tenían en sus mentes. Cristales rotos en el autobús de la línea 26, humo que salía de los vagones de metro afectados, móviles que dejaron de funcionar durante un tiempo cuando más parecen necesarios para comunicar a la familia que uno se encuentra bien o para saber que a ningún conocido le ha ocurrido nada malo. Hubo horas de caos de tráfico, sobre todo en las proximidades de los lugares donde se produjeron los ataques. Además de las tres líneas de metro afectadas, también se paralizaron otras temporalmente. Y aún quedaba por llegar la hora de salida de los trabajos. VOLVIÓ LA PESADILLA Evacuadas las estaciones Warren Street, Shepherd s Bush y Oval. Un portavoz del suburbano informa de que no se han producido heridos. La Policía confirma que una serie de incidentes ha obligado a evacuar las estaciones. Scotland Yard informa de una explosión en un autobús de la línea 26 en Hackney Road. 14: 30 14: 45 14: 50 15: 00 Las autoridades consideran que las evacuaciones no son un incidente grave ni comparables a los atentados del 7- J. Tony Blair convoca al gabinete de crisis, el llamado Comité Cobra 15: 40 Policías expertos en armas químicas inspeccionan ayer la estación de Warren Street estación de Oval, al sur de Londres. Hubo un pequeño estallido, como cuando se descorcha una botella de champán, y entonces la gente empezó a gritar: ¡Humo! ¡humo! Uno de los encargados del metro vino y nos dijo: Salid del tren, estamos evacuando, todo el mundo fuera aseguró ese testigo. Cuando salían, los pasajeros pudieron ver una mochila, grande y negra sobre un asiento. Sosiane Mohellavi iba en el metro de Warren Street. Estaba en el vagón y olimos a humo; era como si algo se estuviera quemando. Todo el mundo tenía pánico declaró a la televisión. Hubo caos y confusión, pero menos que el 7- J. Aunque no faltaron quejas porque los agentes que despejaban calles o pedían el desalojo de edificios no informaban de lo que estaba ocurriendo, la rápida actuación policial fue en general aplaudida. También hubo celeridad en reconocer que algo ocurría y que se habían registrado algún tipo de detonaciones menores. La gente salía corriendo con miedo y la Policía lo ha acordonado todo sin 15: 45 La Policía pide a los londineneses que se queden donde están El presidente estadounidense, George W. Bush, asegura que se luchará contra los asesinos en el exterior para evitar ataques en nuestros países La Policía detiene a dos personas. Posteriormente, una de ellas fue puesta en libertad sin cargos. 16: 10 17: 25 No hubo colapso Pero esta vez la ciudad no se calapsó del todo, y aunque las autoridades bloquearon algunas estaciones de tren con el fin de evitar que los terroristas escaparan de Londres, tras unas horas se recompuso parte del transporte público y se organizaron autobuses especiales para los tramos que siguieron cerrados. Tenemos que seguir adelante, no podemos dejar que nos venzan decía Mel, y también Daniela, de Brasil, en una ciudad que tiene como orgullo su variedad de razas, culturas y religiones. Alguien entró en el vagón, arrojó una mochila al suelo y salió corriendo. Alguien trató de detenerle, pero salió corriendo relató una de las personas que viajaban en el metro afectado de la Desolación y confusión en las inmediaciones de Hackney (izquierda) y de Shepherd s Bush tras los atentados EPA AP