Patrocinado Por:

Volver

Resultados de la búsqueda

Resultados para
20 Nacional VIERNES 22 7 2005 ABC La mampara de la polémica El caso de los presuntos abusos a las cuatro niñas se desarrolló acompañado de polémica y de debate en el seno de la propia judicatura sobre los protocolos de protección a las víctimas menores de edad, después de que el presidente del tribunal, el magistrado Pedro Martín, obligara a las niñas a declarar frente a su supuesto agresor sin la protección de una mampara. Tres declararon en el juicio con un agente interpuesto entre ellas y el acusado, pero la otra padeció un ataque de ansiedad y no acudió a la vista. Finalmente, la pequeña respondió el pasado día 7 por vídeoconferencia desde Mataró a las preguntas que el tribunal le hacía desde Barcelona. Absuelven al profesor de kárate acusado de abusar de cuatro alumnas en Barcelona El tribunal considera que no hay pruebas determinantes para condenarlo ABC BARCELONA. La Audiencia de Barcelona ha absuelto por falta de pruebas determinantes a Francisco C. S. el profesor de kárate acusado de abusar sexualmente de cuatro de sus alumnas, de entre 6 y 9 años, de dos colegios barceloneses diferentes entre los años 2001 y 2003. El tribunal de la Sección Segunda, que juzgó el caso en mayo y junio, ha encontrado diversas contradicciones e, incluso, manifestaciones inverosímiles en las declaraciones de las niñas, así como falta de corroboración de sus versiones por otros testigos. Francisco C. S. para quien la fiscal pedía 19 años de cárcel, salió ayer mismo de la cárcel Modelo de Barcelona, donde ha permanecido desde el mes de julio de 2003. La fiscalía y la acusación particular fundamentaron sus imputaciones contra Francisco C. S. quien supuestamente abusaba de sus alumnas durante la clases de kárate que impartía por las tardes en las escuelas L Olivera y Cirera de Cabrils y Mataró, en los testimonios de las menores y en los informes de los psicológicos, que dieron total credibilidad a su versión. Sin embargo, el tribunal encuentra altamente inverosímiles algunas de las manifestaciones de las supuestas víctimas, especialmente las de la menor que presuntamente sufrió los abusos más graves y que sitúa algunos de ellos en mitad de la clase, a la vista de otros alumnos que no han corroborado su relato, informa Efe. La sentencia repasa todos los episodios relatados por las menores, compara sus declaraciones en fase de instrucción con las realizadas en la vista y enumera la falta de coincidencia en muchas de las manifestaciones relativas al lugar exacto en el que se produjeron los hechos, al momento o la forma en que sucedieron los mismos o a las personas que los presenciaron. El tribunal recuerda que ni el resto de alumnos, ni la profesora que les acompañaba hasta al gimnasio para que se cambiaran, ni la de psicomotricidad que compartía el gimnasio de L Olivera con el acusado a la hora de impartir sus clases, ni las señoras de la limpieza, ni los padres que iban a recoger a sus hijos presenciaron un sólo episodio de los abusos que estas niñas describen. Sin problemas escolares La Sección Segunda argumenta, por otra parte, que ninguno de los presuntos abusos sexuales sufridos por las menores afectó a las mismas en forma y manera que captaran la atención de sus padres y que todas ellas superaron sin problemas el respectivo curso escolar Por otro lado, y pese a que los psicólogo avalan la versión de las menores, la Audiencia apela a la jurisprudencia del Tribunal Supremo para subrayar que la prueba pericial psicológica no es, en general, idónea para acreditar la verdad de lo declarado sobre hechos pasados por lo que no cabe atribuir a la misma virtualidad probatoria determinante alguna La Sección Segunda de la Audiencia barcelonesa argumenta que tanto la declaración de las niñas como las del acusado aparecen adornadas de la misma credibilidad subjetiva por lo que ha sido necesario acudir a datos objetivos externos los cuales no han aportado convicción suficiente al tribunal para dictar sentencia condenatoria. El fallo, sin embargo, no abunda en las circunstancias que llevaron a que cuatro niñas de dos colegios distintos, por lo que no todas se conocían entre sí, acusaran a Francisco C. S. de abusar sexualmente de ellas en las clases.