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10 VIERNES 22 7 2005 ABC Nacional Las informaciones de ABC pusieron de manifiesto desde el primer momento las contradicciones en el seno de la Junta de Castilla- La Mancha Barreda sacrifica a una consejera para evitar que la crisis del incendio salpique a Zapatero El presidente castellano- manchego intenta parar la escalada política con una destitución de relevar a Rosario Arévalo, tomada el día anterior, se confirmó ayer después de las tres jornadas de luto y el entierro de las once víctimas mortales A. GONZÁLEZ TOLEDO. La crisis abierta por el incendio de Guadalajara tanto en el Gobierno de Zapatero como en el Ejecutivo manchego ya se ha cobrado su primera cabeza: la de la consejera de Medio Ambiente, Rosario Arévalo. Ante la magnitud de la tragedia y presionado por los errores de su propio gabinete, el presidente regional, José María Barreda, se vio abocado ayer a sacrificar a su consejera, aunque la renuncia se presentara en forma de dimisión. Pocas horas después de que ABC revelara en exclusiva que la Junta había dado por desaparecido al retén cuando conocía ya la existencia de 11 cadáveres, Barreda consumó la destitución para intentar superar los días más amargos de su mandato y de paso no lesionar los intereses de La Moncloa. Según fuentes consultadas, aunque la decisión fue tomada el día anterior, se quiso hacer pública una vez pasadas las tres jornadas de luto y enterrados los cuerpos de las once víctimas del pavoroso incendio. Estas mismas fuentes aseguran que fue una iniciativa personal de Barreda, aunque, eso sí, mediatizada por la dimensión nacional de una de las mayores tragedias que se recuerdan en la Comunidad, que está suponiendo un desgaste para el Gobierno de Zapatero. A la espera de que hoy se oficie en Guadalajara el funeral solemne por los fallecidos, la caída de la máxima b La decisión responsable de la Comunidad en la lucha contra el fuego ha tenido varios detonantes, empezando por los errores de coordinación en las labores de extinción, sin duda uno de los capítulos más polémicos. Los problemas para el Ejecutivo castellano- manchego- -sobre todo, para la consejera ahora defenestrada- -y, subsidiariamente, para el Gobierno central, adquirieron tintes de especial gravedad al ponerse de manifiesto flagrantes contradicciones entre Rosario Arévalo y su compañero de gobierno, el portavoz de la Junta, Máximo DíazCano, sobre el momento en que se decidió formalizar el cambio del nivel de alerta 1 al 2 (que da vía libre a la actuación del Gobierno central) y la hora en la que la Junta tuvo conocimiento del hallazgo de los fallecidos, que su versión sitúa tres horas después de cuando realmente tuvo lugar, como desveló ayer este diario. Eso sin olvidar las noticias confusas sobre el rechazo o la denegación, según quién se explicara, de las ayudas de otras Comunidades y del Ministerio de Medio Ambiente, así como las crecientes protestas de los vecinos de la zona por la falta de medios para apagar las llamas. Rosario Arévalo compareció el domingo para informar de la gestión del incendio incómodo trago de sufrir in situ las iras y las quejas de los vecinos y familiares de las víctimas, además de constituir y presidir un gabinete de emergencia para afrontar un contratiempo por el que el PP exigía ya con fuerza responsabilidades. En efecto, pocas horas tardaron los populares en establecer el correspon- EFE Zapatero, en el centro de la diana Pero lo que más presión ha metido a Barreda para relevar a su consejera ha sido que el caso, con un ruido mediático considerable, haya terminado cuestionando la capacidad de reacción del Gobierno de Zapatero. La primera damnificada fue la vicepresidenta María Teresa Fernández de la Vega. Acostumbrada en los últimos tiempos a apagar cualquier fuego del Gobierno, tuvo que pasar en la noche del pasado domingo, en compañía de Barreda, por el El PP tira por elevación y exige la dimisión de Barreda, que tendrá que comparecer la próxima semana diente paralelismo con la crisis del Prestige tan perjudicial para el anterior gobierno, y en colocar a Zapatero en el centro de la diana de sus críticas. La sombra del desastre ecológico hizo por fin reaccionar al presidente del Gobierno, aunque tres días después y en vísperas de su viaje a China. Compareció para dar una explicación a la catástrofe y anunciar medidas genéricas en materia de incendios forestales y para la recuperación de la zona devastada de la provincia de Guadalajara. Por si fuera poco, el incendio fue la chispa de una de las broncas más bochornosas que se recuerdan en el Congreso de los Diputados, con el socialista Pérez Rubalcaba y el popular Rafael