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8 Opinión VIERNES 22 7 2005 ABC LA BURBUJA CARTAS AL DIRECTOR Pueden dirigir sus cartas a ABC: Por correo: C Juan Ignacio Luca de Tena, 7.28027 Madrid Por fax: 913.203.356. Por correo electrónico: cartas abc. es ABC se reserva el derecho de reducir los textos de las cartas cuyas dimensiones sobrepasen el espacio destinado a ellas. Mañana en ALGO MÁS QUE PROHIBIR LAS MOCHILAS las siete de la tarde de ayer, el comisario jefe de Scotland Yard compareció en rueda de prensa para explicar que había intención de matar gente en las cuatro explosiones que estremecieron Londres poco después del mediodía y que parecía que algunos de los artefactos no habían llegado a explotar. No es exactamente lo mismo que había dicho el primer ministro a las cinco menos cuarto, al LUIS IGNACIO afirmar que el PARADA único objetivo de los terroristas es asustar y preocupar a la gente, y que por eso los londinenses deben volver cuanto antes a su vida habitual. La diferencia está en que el mensaje de los políticos intenta siempre ser tranquilizador para la ciudadanía, aunque esté velado por la mentira, mientras que el lenguaje de los técnicos está obligado a decir la verdad, aunque sea inquietante. Que el jefe de la policía londinense contradiga al primer ministro británico divulgando que la segunda serie de bombas en dos semanas fue colocada con intenciones asesinas cuando dos horas antes el jefe del Gobierno había asegurado que el único objetivo de los terroristas era atemorizar puede ser alarmismo o una prueba de que los servicios de seguridad consideran que los ciudadanos están maduros para conocer los riesgos que corren mientras que los gobernantes siguen creyendo que nuestras mentes infantiles no están preparadas más que para votarles confiando en la utópica seguridad que nos ofrecen. Que, lamentablemente, es poco más que nuestra propia suerte. Como en esta ocasión no ha habido muertos cabe un comentario sólo aparentemente frívolo. Si uno fuera fabricante de mochilas vendería el negocio o empezaría a hacerlas transparentes y con un número de identificación similar al de la licencia de armas antes de que su uso quede prohibido por razones de seguridad. Porque en materia de recorte de libertades para conseguir mayor seguridad es lo menos que nos puede pasar. Y nos va a pasar mucho, porque ya no hay otros métodos para luchar contra el nuevo terrorismo. ¿Competencias? Las competencias medioambientales fueron transferidas hace años del Estado a las comunidades autónomas. Esta situación ha conducido a que en un incendio se haya rechazado la ayuda de bomberos de pueblos próximos porque eran de otra autonomía o se haya solicitado ayuda a Francia antes que a comunidades vecinas de color político distinto. Si los medios de extinción hubiesen estado bajo el único mando del Estado, se habrían evitado estos problemas, se habría ganado en coordinación y rapidez y, probablemente, no estaríamos hablando de víctimas mortales. Nuestro Estado autonómico se ha convertido en un gigante burocrático de ineficacia, descoordinación y egoísmos territoriales y el incendio de Guadalajara ha sido un desgraciado ejemplo de ello. María Pérez. Albacete. Vencer al terrorismo Nuevamente el estupor y el sonrojo se manifiestan en nuestros rostros con la noticia del último atentado terrorista en Inglaterra, que no tiene ninguna carta de presentación. La violencia engendra más violencia. Ayer volvió a tocarle sufrir a Londres, como podrían haber sido Moscú, París, Roma... El terrorismo no tiene fronteras ni límites geográficos. Sólo busca la convulsión, el caos, el terror. Hoy más que nunca, Blair y todos los ingleses tienen nuestra más solemne solidaridad. Gran Bretaña ha sido herida, pero los anglosajones siguen de pie. No ceden al chantaje, al miedo, a la traición de los sin ley, sino todo lo contrario; siendo fieles a sus muertos y heridos, dan la cara a la barbarie y no confunden al islam con este fundamentalismo integrista y radical que, dirigido por un iluminado, quiere enfrentar culturas en las que sólo debe reinar la paz. Ante el supuesto choque de civilizaciones, debe reinar la solidaridad entre ellas. La historia nos invita a pasar página y no caer en la tentación de los sin patria, nación ni estado. Debemos resistir todos juntos ante el terrorismo y, al final, a la vuelta de la esquina, seremos los vencedores. Miguel Ángel López Zabaleta. San Sebastián. A Demasiado lejos La inmigración, en su versión siglo XXI, obliga a miles de madres a separarse de sus hijos. Mujer Hoy entrevista a cuatro de ellas en el reportaje Madres a distancia Y, esta semana, mucho más: desde los secretos de los Agnelli, o un test de adicción a la moda, hasta la hegemonía del blanco en los armarios. bien no lo toques José Prieto García de Olalla. Pontevedra. Problemas de España No creo que alguien con inteligencia normal sea capaz de entender el estado en el que se encuentra España. Parece razonable afirmar que, si bien no estamos todavía en crisis, poco nos falta. Hay varios factores preocupantes. El primero es si en un futuro no muy lejano seremos una o diecisiete naciones. El debate actual, además de artificial, es deshonesto. No es un problema de más o menos competencias o de acercar la Administración al ciudadano ni de unir a todos con más derechos El problema, tal cual lo veo, es el lenguaje. Es la traición de la palabra. Desfiguración de la realidad; el absurdo de crear castillos en el aire. El tema no es nuevo, pero si se logra crear otra realidad las consecuencias serán nefastas. La Constitución relativa Falacias de un monólogo carente de sentido. Es la política como instrumento de manipulación, tergiversación y transformación de valores. Voluntad de poder de Nietzsche. El segundo es la utilización de la masa. Sí, de la masa. Ambos partidos nacionales han decidido utilizar a la multitud y a sus pancartas cada vez más agresivas. Esto impide que la base de la democracia (el ciudadano) tome una decisión informada. Por último, la situación económica. Los gobiernos no cambian las bases de la economía. La nanotecnología y la biotecnología son el futuro de España, y ésta, curioso, exporta cerebros La economía del futuro es una economía de servicios basados en ideas, conocimiento e inteligencia. ¿Están los colegios, universidades y empresas preparados para este giro? Si a EE. UU. le está costando más de una década adaptarse, ¿cómo lo va a hacer España en dos o tres años? Otros países dan prioridad a las Matemáticas, ¿lo hacemos en España? Mi respuesta es no. Alejandro Gutiérrez. Madrid. ¡No lo toques! ¿Acaso no tiene España asuntos más importantes que acometer que los tan manidos cambios en los estatutos de las autonomías díscolas e insaciables? ¿Acaso los estatutos actuales no conceden un grado de autonomía que para sí quisieran algunas regiones de otras naciones? ¿Acaso este asunto le importa un pimiento a la gran mayoría de españoles? Recientemente, una encuesta ha demostrado que ni en la misma Cataluña dan importancia a este asunto. En todo caso, lo que de verdad nos preocupa es ver cómo se va desgüazando España poco a poco. Por favor, seamos serios y responsables y, como dijo alguien, si funciona Rédito político En Italia son muy aficionados a atribuir al Gobierno la culpa de los accidentes meteorológicos que contrarían ¿Piove? ¡Porco governo! Aquí, aunque los ciudadanos no usemos esta expresión, se encarga la oposición- -sea la que sea- -de hacer lo mismo. Tanto si se trata de una catástrofe como la del Prestige de la pertinaz sequía, de una inundación, de una nevada que deja las carreteras colapsadas o de un incendio forestal, siempre se atribuye la culpa al Gobierno. No seré yo quien diga que no haya responsabilidades de las autoridades correspondientes que tengan competencias en esas materias. Y si las hay, que lo diluciden los tribunales. Pero lo que me parece indignante es que de esas catástrofes, como de los atentados terroristas y más si hay víctimas, se intente sacar rédito político y desgastar al gobierno de turno. Y eso lo han hecho y continúan haciéndolo, tanto PSOE como PP. Isidro Vidal Badía. Valencia. FE DE ERRORES En la página 26 de la edición de ayer, en lugar de la foto del presidente de la República Checa, Václav Klaus, apareció por error la del primer ministro, Jiri Paroubek.