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14 Nacional INCENDIO MORTAL EN GUADALAJARA JUEVES 21 7 2005 ABC LAS VÍCTIMAS Pedro Almansilla, a sus 54 años, llevaba más de media vida entre fuegos. Ayer, la iglesia de Mariana (Cuenca) su pueblo natal, se quedó pequeña para los cientos de personas que acudieron a su funeral. Luis Solano, de 35 años, llevaba ocho de agente forestal. A su entierro en Guadalajara asistieron centenares de personas. Entre ellas, Ángel Acebes, ya que su padre fue presidente de AP en la capital alcarreña. Jesús Ángel Juberías Navarro, conductor de uno de los camiones cisterna, se dedicaba a apagar fuegos desde hacía cuatro años. Casado y padre de dos hijos. Su funeral se celebró ayer en Jadraque. Sergio Casado Iritia, de 22 años, tuvo la peor de las experencias en su primer contacto con un retén. Aunque natural de Cabanillas del Campo, su funeral fue oficiado ayer en Aragoncillo, en Guadalajara. Jorge César Martínez, de 24 años, aunque era madrileño se sentía muy cercano a Jadraque. Amante del deporte- -quería ser profesor de Educación Física- fue incinerado en un tanatorio de la capital de España. Mercedes Vives Parra, de 33 años, conducía uno de los camiones. Separada y con dos hijos, residía en Humanes (Guadalajara) donde fue enterrada ayer. Trescientas personas acudieron al sepelio. El pueblo de Humanes en pleno asistió al funeral y el entierro de Mercedes Vives, la única mujer entre las víctimas mortales de la tragedia, recordada como una persona generosa y tenaz El último adiós a una enamorada del campo TEXTO: MIGUEL ÁNGEL BARROSO FOTO: CHEMA BARROSO HUMANES (GUADALAJARA) El aire quema media hora antes del comienzo del funeral de Merche, cuando los vecinos de Humanes van llegando poco a poco a la plaza del pueblo, donde el Ayuntamiento y la iglesia se miran dejando por medio un olivo solitario. Van llegando y buscan con la mirada otras miradas amigas, y, de paso, alguna sombra donde burlar un sol que, bien enfilada la tarde, aún cae a plomo. Los besos son sonoros porque no suena nada más, si acaso algún susurro. Cien, doscientas personas. A las siete, tal vez un centenar más. Todo el pueblo. Los bares cerrados, los quehaceres aplazados. Casi nadie se para a hablar con la prensa. David sí. Pertenece a un retén próximo a Cogolludo, localidad donde Mercedes Vives Parra, la rubia 33 años, separada y con dos hijos, trabajaba en la extinción de incendios. Era una enamorada del campo. Cambió de empleo para estar más cerca del monte. Llevaba pocos meses, pero demostraba una gran pasión por su nuevo cometido comenta David. Mercedes era muy conocida en Humanes, donde había trabajado junto a sus hermanos en una empresa familiar. sí y uno no. El que nos toca, nos pasamos diez horas en el tajo desbrozando el terreno, algo que, por cierto, se debería hacer durante el invierno, y no ahora. El resto de la jornada tienes que estar localizable. El problema es que puede surgir una crisis después de haberte dado una monumental paliza limpiando el monte, como ha ocurrido en esta ocasión. Dos de las personas que han fallecido, Julio y Luis, estaban luchando porque mejoraran las cosas. Con medios y formación suficientes, una barbacoa no se convierte en un incendio de cinco días, eso está claro Emoción contenida El coche fúnebre llega poco después de la siete. La mayoría del pueblo está fuera de la iglesia; al menos la mitad sabe que no cabrá en el recinto, que tendrá que esperar o apretarse en la puerta para escuchar la homilía. Llegan los familiares en medio de un silencio absoluto. La emoción no se crispa en ningún Luchaban por mejorar las cosas David quiere preservar su memoria y la del resto de los compañeros muertos en el combate contra el fuego. Estoy indignado con las cosas que se dicen por ahí, que si somos profesionales y cobramos mil doscientos euros al mes... No es cierto. Los retenes de Castilla- La Mancha no están constituidos por profesionales, sino por gente que afronta situaciones límite sin una formación adecuada. Trabajamos un día Merche era generosa y tenaz. Su muerte fue un acto de amor por la naturaleza dijo el sacerdote en el funeral Sabían lo que se hacían. No eran suicidas ni bravucones. Fue un trágico accidente comentó un compañero Entierro ayer en Humanes de Mercedes Vives, la única mujer del retén CHEMA BARROSO