Patrocinado Por:

Volver

Resultados de la búsqueda

Resultados para
ABC JUEVES 21 7 2005 11 Esquerra amenaza con dejar caer el tripartito si el Congreso introduce cambios sustanciales en el Estatuto Un asesor de Annan, involucrado en un escándalo en la ONU, impulsa la Alianza de Civilizaciones de Zapatero Llamada de la Guardia Civil Versión oficial Confirmación Los pilotos confirman los detalles Un jefe de la Guardia Civil llama sobre las 19: 50 a los pilotos del helicóptero para confirmar los datos. Para entonces ya hay una pareja del Instituto Armado en el lugar, que ha sido llevada en la aeronave. 20: 00: sólo se habla de desaparecidos Rosario Arévalo, consejera de Medio Ambiente de Castilla- La Mancha, asegura que a esa hora sólo tenían constancia cierta de la desaparición del retén con el relevo de los equipos que trabajan en el monte. A las 22: 37 se confirma la tragedia La Guardia Civil confirmó de forma oficial la muerte de los once miembros del retén a las 22: 37 horas, según la Junta de Castilla- La Mancha; es decir, tres horas después del hallazgo de los pilotos del helicóptero. nas fuentes sitúan incluso antes ese horario- -el segundo aparato comunicaba al helicóptero español, que volaba a apenas 300 metros de distancia, que había localizado los cuerpos, al tiempo que le facilitaba las coordenadas. El piloto y el mecánico, tras un primer reconocimiento del lugar, tomaban tierra poco después en el único punto que tenía condiciones para ello, a aproximadamente un kilómetro del punto señalado por el canadiense. La zona aún estaba humeante, existía el peligro de que las llamas se reavivaran allí y les alcanzara también a ellos y comenzaba a haber problemas de combustible. A un kilómetro Fue el mecánico quien echó pie a tierra y recorrió la distancia que separaba al helicóptero de los cuerpos carbonizados. Tenía que actuar deprisa, porque ya no se disponía prácticamente de autonomía de vuelo. Al llegar recorrió la zona, conocida como el Rincón del Jaral y, tras intentar sobreponerse a la terrible escena que veía, comunicó por teléfono móvil con su base. La escena sucedía al filo de las siete y media de la tarde, quizá algunos minutos antes. Al otro lado, en la base de Corduente, alguien recogía en un papel (ver fotografía) los datos que con voz entrecortada le transmitía el mecánico. La situación era muy tensa, porque el peligro era evidente. Para llegar hasta alguno de los cuerpos el mecánico tuvo que utilizar una manguera de uno de los vehículos del retén. Además, en el aire había contado once cuerpos, pero sobre el terreno vio sólo diez, ya que uno estaba unos metros alejado y con la humareda no lo descubrió. Además, gritó varias veces por si había supervivientes, pero nadie respon- dió, a pesar de que supuestamente Jesús Abad, el único miembro del retén que logró salvarse, estaba a no muchos metros, muy cerca de un cortado. El mecánico no llegó hasta ese lugar porque era demasiado peligroso y no había señal de vida. Transmitida la información a su base, desde la cual se comunicó la novedad a los responsables de la Junta de Castilla- La Mancha, el mecánico regresó a su helicóptero. El piloto, en esos minutos interminables, había elevado varias veces la aeronave con la idea de llamar la atención de su compañero, que sin embargo ni siquiera se dio cuenta de la maniobra. Al subir de nuevo al aparato, ambos decidieron ir a un pueblo próximo en busca de una pareja de la Guardia Civil para trasladarla al Rincón del Jaral y que custodiara los cadáveres. Después de dejar a los agentes en el lugar de los hechos, el helicóptero se dirigió a su base, situada a unos veinte minutos de vuelo. Sobre las ocho menos diez de la tarde, los pilotos recibieron la llamada de un jefe de la Comandancia de la Guardia Civil de Guadalajara, al que volvieron a facilitar los mismos datos. Según la versión de la Junta de Castilla- La Mancha, diez minutos después conocían la desapari- El mecánico de un helicóptero fue el primero en llegar y comunicó de inmediato todos los datos Los pilotos llevaron a una pareja de la Guardia Civil al lugar del hallazgo para que vigilaran los cadáveres ción de un retén. O las comunicaciones con los responsables autonómicos fallaron estrepitosamente o a esas horas ya sabían que al menos había diez muertos. De hecho, para entonces la conmoción en Corduente era absoluta, según relataron a ABC vecinos de la localidad. La noticia había corrido como un reguero de pólvora y todo el pueblo conocía no sólo que se había producido una tragedia, sino sus dimensiones exactas. El helicóptero, tras cargar combustible y permanecer veinte minutos en tierra, volvió al lugar para inspeccionar cómo estaban las vías de acceso para rescatar los cuerpos. Allí hablaron con los ocupantes del todoterreno, que les dijeron que habían evacuado al superviviente. A las 22: 37 de la noche, según la Junta, la Guardia Civil confirmaba las muertes de los once miembros del retén; es decir, al menos tres horas más tarde de que se tuviera la confirmación plena de la tragedia. El superviviente informó a las 17: 53 de que veía tres muertos ABC El jefe del Servicio de Coordinación del 112, en un escrito remitido a ABC, precisa que a las 17: 27 del domingo el único superviviente del retén, Jesús Abad, les informó de que se había producido el accidente. Poco después, en una tercera comunicación a las 17: 53 horas, la misma persona precisa que ha visto tres cadáveres en el camino por el que iba andando. Por tanto, el Gobierno de Barreda sabía que había muertos por el incendio una hora y cuarto antes de decretar el nivel 2 de alerta, a pesar de que el consejero de Presidencia lo negó en la tarde del pasado martes. En el mismo texto se aclara que la llamada del Centro de Coordinación de Emergencias de la Comunidad Valenciana ofreciendo su colaboración se recibe entre las 21.00 y las 21.30 y que no se hizo uso de los medios aéreos ofertados por lo avanzado de la hora y la falta de visibilidad. Esta versión entra en abierta colisión con la facilitada ayer por el Gobierno valenciano. La Consejería de Justicia, que el martes aseguró que el jefe de servicio del Centro de Emergencias valenciano telefoneó al 112 manchego entre las 15.30 y las 17.00 horas y que en ese momento ya fue informado de la existencia de víctimas mortales, rectificó ayer su versión, que atribuyó a un error y fijó la hora de esta primera comunicación entre ambos servicios de emergencia a las 19.00 horas. No existe constancia documental de estas llamadas, que el técnico valenciano realizó desde un móvil.