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ABC MIÉRCOLES 20 7 2005 Nacional 17 INCENDIO TRÁGICO EN GUADALAJARA Varios agentes forestales hacen un alto en el camino antes de seguir en Selas (Guadalajara) con los trabajos de extinción del incendio No son tan llamativos como los hidroaviones o las avionetas. Su trabajo, metidos en el monte, les hace pasar desapercibidos. Sin embargo, sucesos como el del domingo ponen de manifiesto no sólo el peligro, sino también la importancia de las brigadas para apagar los fuegos Un fotógrafo con vocación de agente forestal J. H. GUADALAJARA. El caso de Luis Solano refleja un fin tan noble como es el luchar para que no se destruya lo que la Naturaleza ha creado. Por eso, este fotógrafo de profesión apasionado por el campo no dudó en enrolarse como agente forestal en Guadalajara. Como artista era muy creativo y con un toque bohemio explica Santiago Cabello, párroco de San Ginés (Guadalajara) Ese espíritu libre e independiente también le llevó a convertirse en agente forestal hace ocho años, una profesión que da de comer a muchos vecinos de estos pequeños pueblos de la sierra alcarreña. El fuego se lo llevó el domingo, ahora que estaba preparando una colección de fotografías. Su objetivo era exponerlas en la Agrupación Fotográfica de Guadalajara. Al igual que este proyecto, en el que estaba trabajando con entera dedicación en los últimos meses, también ha quedado interrumpida su otra gran apuesta: unas tipologías gráficas sobre las fiestas tradicionales de la provincia alcarreña. El innoble fuego ha segado su vida y destrozado la de su familia. Retenes, la infantería de la lucha contraincendios en el monte TEXTO: J. HERNÁNDEZ FOTO: AFP GUADALAJARA. No son tan espectaculares como un hidroavión o una avioneta con un bambi -el recipiente para coger agua- servicios de extinción aéreos que suelen marcar, a menudo, la magnitud de un incendio. No. Lo suyo es la brega cuerpo a cuerpo con el fuego, atacando sus flancos pie en tierra desde todos los puntos posibles. Los retenes son la infantería en la lucha contra las llamas explican desde la Consejería de Medio Ambiente de la Junta de Castilla- La Mancha. De su actuación depende gran parte del éxito en la extinción de estos siniestros, pero esta caballería es un medio más, que necesita de unos medios suficientes y una respuesta rápida y coordinada por parte de las autoridades responsables. Según estas fuentes consultadas por ABC, el vehículo de extinción, bien las habituales autobombas de doble cabina u otro todoterreno similar, está formado por seis o siete especialistas (incluido el conductor) dirigidos por un capataz. Además, los agentes forestales van equipados con un Equipo de Protección Individual que les da cierta protección en esta desigual lucha entre el hombre y el fuego. Este jefe está coordinado, añaden desde la Consejería de la Junta, con un técnico de extinción a partir del cual se inicia una columna de mando que termina en un puesto avanzado en el que se juntan los tres niveles de la Administración. Si hay dificultades de comunicación- -algo que ocurre no pocas veces en mitad de los bosques- -entonces los retenes funcionan como comandos autónomos, pues los capataces suelen ser los agentes forestales que acumulan más años de experiencia en estos menesteres. dió una emboscada, pese a la maestría que suponía contar con Pedro Almansilla, coordinador provincial en esta materia, que a sus 53 años llevaba media vida apagando incendios. Estar en todos los lugares Precisamente, el estar en todos los lugares es otro de sus fuertes. Cuando se acude a las brigadas aerotransportadas en helicóptero tenemos la posibilidad de llevar agua aseguran estas mismas fuentes del Gobierno regional castellano- manchego. Pero estos infantes contraincendios no serían nada sin el líquido elemento, por eso van equipados con un depósito, una bomba y un juego de mangueras con las que evitar que el monte acabe abrasado. También, y por contradictorio que parezca, pueden llevar armas de fuego con los que evitar que las llamas comuniquen varios focos. Todo vale si con ello se logra acabar con uno de los problemas que tiene el monte en España cuando llegan los días de verano. El viento, una de las amenazas La fuerza del viento es una de las amenazas de estas cuadrillas formadas por agentes forestales, como desgraciadamente ha quedado claro en la tragedia de Guadalajara. En este caso, les ten-