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52 MARTES 19 7 2005 ABC Cultura y espectáculos OKWUI ENWEZOR Director Artístico de la Bienal Internacional de Arte Contemporáneo de Sevilla, en sustitución del fallecido Harald Szeemann En la Bienal de Sevilla huiré de las invocaciones simplistas de región y nación SEVILLA- ¿Cuáles han sido las razones por las que ha aceptado ser comisario de la Bienal Internacional de Arte Contemporáneo de Sevilla? -En primer lugar, me satisface enormemente trabajar como director artístico de la Bienal Internacional de Sevilla. En cada proyecto que asumo, parto desde mi propia actitud intelectual en el momento de asumirlo y, basándome en ello, puedo saber si tiene sentido o no realizar el reto. En los últimos años había querido apartarme de la creación de exposiciones. Estaba agotado y no le venía ningún sentido hacer una exposición. Pero, recientemente, he vuelto a interesarme por el lenguaje artístico como una fórmula de promulgar ideas y mis energías se han renovado en sintonía con el proceso de pensamiento que rodea al arte. Era una cuestión de suerte el hecho de que yo estuviera dispuesto a crear exposiciones de nuevo y el modelo de exposición a gran escala parece adaptarse bastante bien a las ideas que tengo en mi mente. Todo ello, y la actitud de los organizadores de la Biacs, me han hecho sentirme cómodo con este proyecto. ¿Conoce el desarrollo de la primera edición? -Desgraciadamente, no estoy en absoluto familiarizado con los eventos de la primera edición de la Biacs. He visto el catálogo, pero basándome únicamente en él, no me atrevería a evaluar el proyecto expositivo presentado por el difunto Harald Szeemann. Sin embargo, parece razonable suponer, dada la trayectoria profesional de Harald y sus inmensas contribuciones y experimentos como comisario y filósofo de formas expositivas, que el proyecto de la primera bienal era al menos un proyecto serio. Ahora bien, esta respuesta es una mera suposición de mi parte, y sólo es en función del enorme respeto que siento hacia el trabajo de Harald, hacia sus innovaciones, su energía, su gran generosidad para con los artistas y su curiosidad por las nuevas ideas. -En el mundo artístico hay voces que dicen que el modelo Bienal ha entrado en crisis, ¿cual su opinión al respecto? -Me pregunto de dónde vendrá esa idea de que las bienales están en peligro de extinción. El caso es realmente al contrario. En los últimos años he observado con creciente irritación todas las supuestamente críticas y reflexiones sobre el peligro que corren las bienales. La bienal en sí combina dos cualidades que para mí son importantes: primero, su estructura temporal, bási- Nacido en Kabala (Nigeria, 1963) reside en Nueva York hace veintitrés años y trabaja ahora entre esta ciudad y San Francisco. Ha dirigido la Documenta de Kassel en el 2002 y comisariado numerosas exposiciones por todo el mundo TEXTO: MARTA CARRASCO FOTO: RAÚL DOBLADO Okwui Enwezor, durante la entrevista con ABC camente constante que representa cierto estado de investigación, reflexión y estudio que culmina en la producción de una exposición. En segundo lugar, el modelo representa un espacio específico de acogida para el arte contemporáneo. En una época de abrumadora expansión de los modelos de mercado de arte y de museos, el modelo de bienal podría ser la última oportunidad para encontrar un sitio a posturas artísticas que no tienen cabida ni en los museos ni en el mercado del arte. Si esta estructura desaparece, supondrá la creación de un déficit más, que tanto comisarios como artistas deben superar, en la constante pérdida de contexto y espacio intelectual para el arte contemporáneo. ¿Tiene alguna idea de cómo va a encaminar la próxima Biacs? -Tengo una o dos ideas al respecto, pero es demasiado pronto para desvelarlas. Todavía queda mucho trabajo por hacer antes de comenzar a hablar de temáticas. -Harald Szeemann diseñó una bienal bajo el título de La alegría de mis sueños ¿Tendrá también un lema la próxima edición? -No, no habrá lema ni frase temática. No me atraen las frases vacuas y no hago manifiestos. Si al final propongo una temática o lema, tendrá un claro vínculo intelectual con la exposición que espero realizar. ¿Conoce la sede de la Biacs, el Monasterio de la Cartuja? -No, es mi primera visita a Sevilla, espero verlo esta semana. ¿Ha pensado ya en alguna forma para relacionar la Bienal con la ciudad, con sus calles? -Reitero que una bienal es un lugar específico de acogida. Mi planteamiento parte de esta manera de comprender una bienal en el marco de su carácter específico y su contexto. El contexto es la exposición, su forma, su orientación, estructura y ritmo. Si en el transcurso de la definición de ideas centrales de la muestra, los espacios de la ciudad adquieren importancia, entonces sin duda los espacios físicos de Sevilla también tendrían su papel. Me preocupa mucho más el estado de la sociedad civil, las cuestiones de proximidad e intimidad, así como la cualidad del discurso social y político. En otras palabras, me interesan los espacios de actividad humana, los gestos cotidianos de la existencia en sí. -Algunos artistas españoles y andaluces echaron en falta en la primera Biacs una mayor presencia es-