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18 Nacional EL DEBATE TERRITORIAL LUNES 18 7 2005 ABC LA SUPERVIVENCIA DE ZAPATERO l presidente Zapatero necesita a ERC. No sólo para mantener la coalición gobernante en Cataluña, que es una baza importante, sino para la supervivencia del suyo. Hay que aceptarlo así porque de otro modo no se entendería la deriva socialista, el empeño por colocar a la cabeza de la agenda una particular reforma del modelo nacional, el planteamiento de una suerte de nueva patria en la que toda reivindicación nacionalista tiene cabida y toda la retórica desplegada para caer simpático a los nacionalistas. No tengo duda de que el presidente, solo, pensando en su gabinete sobre el futuro de España, acepta la necesidad de esGERMÁN tablecer acuerdos con el YANKE PP para reforzar el Estado- -como garante de los derechos individuales y de la igualdad de todos los españoles- controlar la desproporcionada avidez de algunas minorías y formalizar políticamente la nación española como nación democrática. Para combatir no sólo el terrorismo sino los apoyos del mismo bajo capa de aspiraciones nacionalistas propuso, desde la oposición, el Pacto por las Libertades; para asegurar una de las columnas vertebrales del Estado de Derecho trabajó por el pacto en materia de Justicia. El apoyo a la reforma de la Ley de Partidos tiene, además de su concreto contenido, la virtualidad de suponer una ruptura radical con un complejo amasado desde el comienzo de la Transición, el de no aprobar en el Parlamento nada importante sin la negociación y el acuerdo con las voraces minorías. PP y PSOE, se podía pensar- -ingenuamente quizá, pero con sentido común- e incluso en los prolegómenos de la batalla campal iniciada con el Prestige y sostenida con la guerra de Irak, mantendrían acuerdos elementales sobre los fundamentos de la arquitectura del Estado. Si no ha sido así es, sencillamente, porque su supervivencia política se superpone peligrosamente a cualquier consideración sobre los principios políticos que se dice defender. La promesa de entrevistarse con el líder de la oposición tras las elecciones gallegas, que presagiaba una cierta toma en consideración del conveniente consenso en estas materias, ha quedado relegada aduciendo las recientes críticas del PP y no se corresponde con la diplomacia desplegada ante una ERC que se muestra ante Gobierno y PSOE como un grosero chantajista. Y, aún más significativo, el silencio ante estas bravuconadas contrasta igualmente con el sorprendente silencio que se pide a las voces del propio PSOE que aún creen en que la supervivencia debe compaginarse con los principios. Zapatero, aún eligiendo su opción, sabe de sus peligros. Lo que parece no saber es cuál es, si la hay, la solución. Sólo le queda ganar tiempo y, por ello, si cree que el resultado de su último encuentro con Rovira es satisfactorio, el asunto se convierte en algo realmente preocupante. Porque, tal y como van las cosas, lo único probable con el paso del tiempo es que el presidente convierta la supervivencia en principio y termine creyéndose lo que dice para caer bien a los que le sostienen. E Chaves y Maragall comparecían ante la prensa en junio, tras reunirse en el Palacio de San Telmo de Sevilla Chaves cree que el Estatuto catalán es inaceptable y que la única nación es España Si Maragall queda defraudado, lo siento; yo defiendo a los andaluces b Advierte que nunca admiti- rá que Cataluña tenga un sistema bilateral de financiación y que un Estatuto no puede obligar a cambiar leyes orgánicas ABC MADRID. El presidente de la Junta de Andalucía y del PSOE, Manuel Chaves, ha destacado en una entrevista a Europa Press que el proyecto de nuevo Estatuto catalán, en sus términos actuales, no puede ser aceptado, fundamentalmente por incluir un sistema propio de financiación bilateral con el Estado, modelo que nunca aceptará. También considera que desde el punto de vista jurídico- constitucional la posibilidad de que Cataluña se denomine nación es incompatible con la Constitución, que sólo utiliza ese término para referirse a España. Los constitucionalistas nos podrán aclarar este sentido. No me quiero imaginar una hilera, lista o fila de Estatutos de Autonomía pidiendo la denominación de nación, porque si uno lo pide puede existir el supuesto de que otras Comunidades puedan pedirlo preci- sa el jefe del Ejecutivo andaluz. Además de considerar excepcional el recurso al artículo 150.2 de la Constitución, de competencias delegadas, otro asunto que discute del proyecto de Estatuto catalán es que pueda obligar a cambiar leyes orgánicas, competencia única y exclusiva del Parlamento nacional. Reducir diferencias Recuerda que hace un año acordó con Maragall que el futuro modelo de financiación consistiría en una fórmula basada en el principio de pagar por renta y recibir por población. Y añade que el tripartito se ha apartado totalmente de ese principio, que a él le sigue pareciendo válido, teniendo en cuenta que la renta la pagan los ciudadanos y no los territorios, y siempre y cuando haya un período transitorio de diez o quince años que permita, a través de un fondo, reducir las diferencias estructurales entre regiones Insiste en que no aceptará nunca un sistema bilateral de financiación que no esté previsto en la Constitución, como son el vasco y el navarro, y mucho menos que ese sistema bilateral de financiación se establezca en un Estatuto, porque cual- quier sistema bilateral afecta a la financiación del conjunto, a la capacidad financiera del Estado y del resto de Comunidades Reitera que el nuevo sistema de financiación sólo puede ser el resultado del acuerdo en el seno del Consejo de Política Fiscal y Financiera. Lo que nunca voy a hacer para que haya un acuerdo global es discutir sobre la propuesta catalana porque no estoy de acuerdo con ella. Sólo aceptaré discutir sobre la propuesta que me haga el Gobierno, que es el que tiene la responsabilidad de establecer los criterios de solidaridad interterritorial en un sistema de financiación asevera. Chaves, que respalda el proceso de reformas estatutarias dentro de un contexto de modernización del Estado de las Autonomías, pide a los protagonistas de las reformas responsabilidad y respeto a los procedimientos y límites que marca la Constitución. Por lo tanto, cualquier reforma estatutaria, provenga de donde provenga, que no se atenga a esos dos principios es una reforma abocada al fracaso En su opinión, ningún Estatuto que quiera obtener algo a costa de las demás Comunidades puede ser aceptado