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12 Nacional LOS INCENDIOS FORESTALES VISTEN ESPAÑA DE LUTO LUNES 18 7 2005 ABC Los vecinos acorralan a la vicepresidenta del Gobierno al sentirse abandonados De la Vega fue insultada y abucheada por los afectados, que acusan a la Administración de negligencia b No habéis hecho nada por ayu- darnos, ¿dónde estaban las avionetas de las que se hablaba en la tele? Venís de noche, como los lobos gritaban los vecinos FERNANDO ROJO ALCOLEA DEL PINAR. Entre sonoros abucheos y gruesos insultos fue recibida anoche la vicepresidenta del Gobierno, María Teresa Fernández de la Vega, en Alcolea del Pinar. Este pueblo guadalajareño, a mitad de camino entre Sigüenza y Molina de Aragón, se convirtió en el centro de operaciones de los servicios de extinción y, también, en el lugar donde se amontonaba el descontento y la indignación de los vecinos de toda la comarca. Apenas sumaban un centenar, pero eran muy ruidosos. Muchos de ellos eran vecinos de los pueblos que tuvieron que ser evacuados por la cercanía del fuego. No habéis hecho nada por ayudarnos, ¿dónde estaban las avionetas de las que se hablaba en la tele? preguntaba un joven voluntario que decía haber pasado toda la jornada ayudando a controlar el fuego. Junto a él, un grupo comentaba que si los equipos de extinción hubieran llegado antes, cuando se dio el primer aviso al servicio de emergencias, el fuego no se hubiera propagado y ahora no habría que lamentar la muerte de once personas. Venís de noche, como los lobos gritaba otra mujer que se encaraba a la consejera de Administraciones Públicas de Castilla- La Mancha, Llanos Castellanos, la primera que se atrevió a dar explicaciones directamente a los damnificados. Es que el aire sopla mucho y no sabemos para dónde; no damos a basto justificaba la consejera. Sus palabras no satisficieron en absoluto a los que se arremolinaban frente al edificio del Ayuntamiento. Dentro, Fernández de la Vega y el presidente de Castilla- La Mancha, José María Barreda, analizaban la situación. Que bajen, que bajen gritaban los de fuera mirando hacia la ventana tras la cual adivinaban la presencia de los políticos. por la tardanza, e incluso ausencia, de medios materiales y humanos para encarar la ignición. También somos España afirmaba otro paisano que denunciaba el abandono por parte de las administraciones de los pueblos afectados. Llevamos dos días y no ha venido a mi pueblo ni un avión ni un coche de bomberos ni nada de nada ¿Qué han hecho ustedes? Dígamelo, señora vicepresidenta preguntaba otro hombre indignado. Hemos puesto todos los medios a nuestro alcance balbuceaba en tono serio y nervioso Teresa Fernández De la Vega. Algunos de los reunidos llegaron a acusar a las fuerzas de extinción de negligencia, pero De la Vega lo negó de plano. Lo han podido hacer mejor o peor; pero estar, han estado afirmaba la vicepresidenta al tiempo que volvía a prometer investigar el caso hasta sus últimas consecuencias. Al fin, a trompicones, De la Vega y Barreda lograron llegar a sus respectivos coches entre gritos de fuera, fuera y un nuevo cántico: María Teresa, coge la manguera El revuelo en Alcolea del Pinar contrastaba con el silencio sepulcral en Luzón, uno de los pueblos desalojados y que, junto a Riba de Saelices, Tobillos y Ciruelos del Pinar, presentaba un aspecto fantasmal. En la plaza mayor de Luzón tres vecinas se montaban rápidamente en sus coches tras recoger sus últimas pertenencias. Aurora, María y Andrea acababan de dejar sus casas abandonadas a su suerte. El miedo por el destino de sus pertenencias se mezclaba con el enfado por la nefasta gestión que, a su parecer, se había realizado desde que el sábado por la tarde se dio el primer aviso del incendio. Fernández de la Vega y José María Barreda fueron rodeados por vecinos indignados que les expresaron sus quejas Cien muertos en 15 años Nadie nos hizo caso Agentes de la Guardia Civil y policías de paisano tuvieron que contener lo que, por momentos, estuvo a punto de desembocar en un motín. Las quejas se iban amontonando en boca de los allí reunidos: Avisamos ayer y nadie nos hizo caso decía un hombre al borde de la desesperación. Por fin, hacia la medianoche, la vicepresidenta bajó del Ayuntamiento y, protegida por los escoltas, se adentró entre la algarada que llegó a acorralarle. Investigaremos hasta el final logró explicar a un vecino que la culpaba Un centenar de personas han muerto en España durante los últimos quince años mientras participaban en las tareas de extinción de incendios forestales. Entre los casos con mayor número de víctimas, figuran los siguientes: 7 septiembre 1992. Mueren cinco miembros de un retén del plan de lucha contra incendios de Andalucía (INFOCA) mientras trataban de extinguir un fuego declarado en el Parque Natural de Grazalema (Cádiz) 19 septiembre 1992. Fallecen un agente forestal y cinco miembros de un retén de la Agencia Medio Ambiente de Madrid, durante la extinción de un incendio declarado en la sierra del Rincón, en el límite entre la Comunidad de Madrid y Guadalajara. 4 julio 1994. Mueren cinco miembros de una brigada forestal y dos voluntarios cuando trabajaban en la extinción del incendio declarado en el municipio valenciano de Millares. 6 julio 1994. Perecen cinco de los seis ocupantes del avión luso Antonov que colaboraba en las tareas de extinción de un incendio forestal declarado en las proximidades de la Sierra de Mariola (Alicante) El aparato se estrelló contra la ladera de una montaña al no poder coger altura suficiente tras la descarga de agua sobre la zona. 14 septiembre 1994. Fallecen cuatro bomberos de la Generalitat y otros tres resultan heridos al ser atrapado su vehículo por las llamas de un incendio forestal declarado en el vertedero de Nonaspe (Zaragoza) y que se propagó hasta la Pobla de Massaluca (Tarragona) 30 junio 1999. Fallecen cuatro miembros de un retén del dispositivo contra