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ABC DOMINGO 17 7 2005 Los domingos 61 da a vivir con la protección de un guardaespaldas. Nacida en una familia musulmana, después de una vida de exilios y trasiegos, llegó hace una década a Holanda y allí intentó desprenderse de su pasado religioso, dijo que Mahoma fue un personaje tiránico, perverso y pedófilo y rompió con el Islam. Últimamente ha roto también con el Partido Socialista, al que acusa de quedarse anclado en lo políticamente correcto y el clásico relativismo cultural, y se ha unido a las filas de los cristianodemócratas, a los que ya empieza a preocupar su tendencia a la hiperactividad. Su última propuesta de ley, que obligaría a un control médico anual de todas las niñas musulmanas para evitar la práctica de la ablación de la que ella misma fue víctima a los 5 años, acaba de ser rechazada porque consagraría una clara discriminación religiosa. Hoy en día, en los barrios de Paris, Londres o Madrid se produce el mismo fenómeno que en las medinas de los países árabes entre los jóvenes que han hecho sus estudios y se sienten en una situación de dominación insoportable. ¿Por qué los jóvenes no pueden expresar su rabia? Porque se sienten- -con razón o no- -en una situación de servidumbre. Y entonces, los únicos que les tienden la mano son los barbudos dice Guillaume Dasquié, experto francés en terrorismo. Una de las circunstancias que explicaría esta situación es que desde hace muchos años, los países de origen de los emigrantes intentan mantener el control sobre las principales instituciones musulmanas de Europa. Cada año, Marruecos, Arabia Saudita, Egipto o Turquía envían a decenas de personalidades influyentes desde el punto de vista religioso para mantener la pureza del dogma en las mezquitas, a pesar de que sus enseñanzas provienen de realidades sociales completamente diferentes. En el caso de Arabia Saudita, durante muchos años ha estado ofreciendo cursos de perfeccionamiento en sus propias instituciones religiosas, de las que los musulmanes europeos vuelven a menudo impregnados de una visión radical y extremista del Islam. Frente a todo ello, la Europa dominada por el laicismo, donde el factor religioso se atenúa insistentemente, no ofrece ninguna alternativa inte- Un pequeño musulmán iniciándose en los principios doctrinales del Corán ¿Tierra de Alá o de los infieles? E. SERBETO Desde hace algún tiempo, ciertos pensadores musulmanes se preguntan si no sería posible establecer una especie de Islam europeo, más alejado de los estándares orientales y mejor adaptado a la vida en la sociedad occidental. Algunos pensadores musulmanes debaten si Europa debe ser considerada como dar- al- harb o morada de la guerra o sencillamente puede pasar a ser considerada como dar- alIslam o tierra musulmana porque allí los seguidores de Mahoma pueden vivir en seguridad y de acuerdo con sus preceptos religiosos. De hecho, en Europa viven más musulmanes que en muchos países árabes y, si no cambian las condiciones legales, cada vez serán más los que se conviertan en ciudadanos europeos únicamente y rompan todos sus lazos civiles con sus países de origen. El más importante de estos teólogos musulmanes ha sido el suizo Tarik Ramadán, nieto del egipcio Hassan El Batna, que a principios del Siglo XX fundó en El Cairo la organización Hermanos Musulmanes de la que de una manera u otra procede todo el integrismo radical contemporáneo. Ramadán escribió un libro titulado: Ser musulmán y europeo en el que promueve la ruptura con las comunidades nacionales de origen y la integración absoluta en la sociedad de acogida, sin renunciar al cumplimiento de los preceptos básicos del Islam. Ramadan fue considerado durante un tiempo como una especie de Lutero musulmán y sus tesis se escuchaban con atención en Europa y Estados Unidos. Sus últimas tomas de posición le han cerrado muchas puertas y ahora sus sermones son rechazados tanto por los Gobiernos occidentales como por los dirigentes islámicos. Ramadán ha condenado los atentados de Madrid y de Londres, pero se niega a prescindir de la textualidad de la doctrina religiosa islámica. En sus discusiones, por ejemplo, no propone la abolición de los castigos corporales o la pena de muerte, sino solamente una moratoria, algo que no convence tampoco a los guardianes de la ortodoxia en los países árabes. Como decía después de los atentados de Londres el Daily Telegraph más que un Lutero, puede que lo que necesiten los musulmanes del mundo sea un Ghandi gradora para las aspiraciones espirituales de estos jóvenes de la emigración. Nunca fueron bienvenidos Para Claude Moniquet, director del Centro Europeo de Inteligencia Estratégica y Seguridad (ESISC) en el fondo, los emigrantes musulmanes no han sido nunca bienvenidos en Europa, el racismo y la exclusión han sido una realidad en cuanto empezó la desaceleración de la economía europea en los setenta. Por ello, partes de la segunda y tercera generaciones de emigrantes no hacen ningún esfuerzo por integrarse en la sociedad europea y por adoptar los valores humanísticos. Esta es la realidad- -y la vergüenza- -de Europa. Tal vez ahora estamos pagando por ello Es evidente que por ahora nadie se atreve a predecir cual será la evolución de la convivencia de 1 Ot ro s 0 90 00 los musulmanes en la sociedad europea. Sabemos que es un tema que tomará mucho tiempo y para una mayoría de estudiosos, el tema pondrá a prueba la capacidad de tolerancia y de asimilación de nuestras sociedades, pero también la disposición de los principios religiosos islámicos a adaptarse al contexto social europeo. La discusión está lejos de ser sencilla, como lo demuestran debates como el que se produjo en Francia a propósito de la ley que prohíbe el velo en los establecimientos escolares, como una expresión de supremacía de los valores cívicos de la nación en su conjunto, frente a los particularismos de un grupo religioso, por numeroso que sea. Cuando el incendio del extremismo terrorista se ha declarado ya en los países con más tradición de acoger poblaciones musulmanas, como Francia o Bélgica, la respuesta ha sido intentar contro- lar las mezquitas y las enseñanzas que se difunden en su interior. Después de los atentados de Londres, el ministro francés del Interior, Nicolas Sarkozy, prometía intolerancia frente a los imanes radicales que influyen en los espíritus débiles y anunciaba que los predicadores que expresan ideas extremistas y contrarias a la ley serán expulsados, porque sus sermones pueden tener consecuencias nefastas sobre jóvenes de espíritu débil Adoctrinamiento secreto Pero esa política no ha dado siempre los frutos deseados, porque la mayor parte de los adoctrinamientos de fanáticos no tienen lugar en las mezquitas oficiales Tal vez sean lugares de reclutamiento, pero lo que viene después es algo que se escapa a nuestras mentalidades racionalistas. (Pasa a la página siguiente)