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6 Opinión DOMINGO 17 7 2005 ABC AD LIBITUM PROVERBIOS MORALES LOS PRESOS DE CASTELLÓN CALVINISMOS N O se equivoca José Luis Rodríguez Zapatero cuando- ¡en inglés! en el Financial Times- -propugna, como gran receta contra el terrorismo, la unidad democrática Es, como corresponde al autor, una hermosa formulación platónica de difícil consecución práctica. ¿Quiénes son los demócratas con los que debemos unirnos? Es como hablar de esa Alianza de Civilizaciones con la que el propio Zapatero comenzó su carrera literaria internacional. De Alianza de Civilizaciones se puede hablar con los teóricos de la buena voluntad y, todo lo más, con gentes como Kofi Annan, que se han montado una industria de la prédica continuada de valoM. MARTÍN res mostrencos de impoFERRAND sible aplicación en un mundo complejo, pero más coherente en la conducta de los ciudadanos que en el ejemplo, o la doctrina, de sus líderes. Cuando, en una de las torpezas propias de nuestro sistema penitenciario, Imad Eddin Barakat Yarkas, más conocido como Abu Dahdah, es trasladado desde su célula de aislamiento en el centro de Madrid II a la cárcel de Castellón, los penados allí residentes le propinan una paliza de tomo y lomo. Ni los delincuentes comunes admiten la convivencia con quien, según parece, es uno de los actores del drama organizado por Al Qaida en Nueva York. Hay una ética específica del delincuente habitual que rechaza, por repugnantes, cierto tipo de delitos y, muy especialmente, el asesinato indiscriminado que practica el terrorismo. ¿Cómo les explicamos a los reclusos de Castellón lo de la Alianza de Civilizaciones y las bondades del entendimiento intercultural y plurireligioso? Darle al delito, al que fuere, dimensión política y comprensión cultural, como pretende el talante de Zapatero frente a muchos de los problemas que se amontonan en su mesa, es una forma previa de la derrota. El instinto de los presos de Castellón, cuya conducta es claramente reprobable, coincide mucho más con el sentir de los ciudadanos europeos que ven allanados sus derechos por un tropel de energúmenos fanáticos que con los sermones que propugnan una convivencia que tiene probada su imposibilidad a lo largo de los siglos. La lucha contra el terrorismo islamista, asunto prioritario para lo que antes conocíamos como mundo occidental, exige firmeza y hasta es posible que una renuncia temporal a muchas de las libertades, como la de fronteras, con las que hoy nos sentimos satisfechos y orgullosos. A tipos como Abu Dahdah no hay que mandarles a prisiones sin áreas de aislamiento y seguridad porque el Estado tiene el deber y la responsabilidad de proteger su integridad; pero los presos de Castellón, al romperle la mandíbula, además de reincidir en el delito que les tiene enclaustrados, han escenificado un sentimiento colectivo que habla de distancias, no de acercamientos. L A ministra de Artes Escénicas y Hip- hop ha vuelto a exhibir en público sus conocimientos de lingüística, algo que nos cicateaba cruelmente desde aquella devastadora censura de los anglicanismos del español. El miércoles, en la Biblioteca Nacional, elevó un gañido egabrense en elogio y defensa del eusquera, la lengua viva más antigua de Europa de la que deberíamos cuidar, dijo, todos los españoles. Pues nada, ya nos dirá cómo, si pagando una traducción de La Lozana Andaluza al vascuence eibarrés o apadrinando un vasquito vasquita a través del IRPF o de la ONG correspondiente. Debemos tocar a veinte españoles por vasco vasca, y eso descontándolos a ellos. Sobre una hipotética capitación nacional de diez euros mensuales, cada uno de los vascohablantes en peligro de extinción dispondría de la bonita suma de dos mil cuatrocientos euros anuales para invertir en conservación y refinado del idioma y hasta le sobraría para pagar los pufos a la Hacienda foral. La única contrapartida- -enviar carta y foto a los padrinos el día de Aberri EguJON na- -no sería gravosa (haciéndolo por inJUARISTI ternet, sale una miseria) Si se pudiera elegir niño desde ahora, me pido la gorda de las Tierras Vascas. Me asalta, con todo, una duda angustiosa. Recientes investigaciones de las que Cecé no parece tener noticia confirman que la lengua viva más antigua de Europa es el galaicoportugués, cuya matriz, según todos los indicios, se encuentra en el gallego peninsular. Aun admitiendo que ninguna obligación moral tenemos con los portugueses, que tan mal se portaron con Felipe IV, ¿deberíamos contribuir al sostenimiento del galaicoportugués de Galicia en la misma medida que lo haríamos con el vasco si éste resultase ser (que no lo es) la lengua viva más antigua de Europa? ¿Soportaríamos los contribuyentes españoles, sin pauperizarnos, la presión fiscal necesaria para evitar la desaparición de los gallegófonos y gallegófonas, teniendo en cuenta que éstos y éstas suman muchos más que los y las hablantes del eusquera y, por si fuera poco, el BNG pretende pasarnos las facturas de la primera comunión de Anxo Quintana (y las del Gran Capitán) ¿Se conformarán los fillos e fillas de Breogán con una presentación, a cargo del truchimán César Antonio Molina, no Paço de Marinhán, de una traducción galaica del famoso Peter Pan? Y, ¿qué pasa si, un buen día, el gobierno catalán proclama su lengua propia (la del Ampurdanestán) la más antigua del mundo (pues en su derecho están de soltar los mismos globos que los de San Sebastián) ¿Habrá también que cuidarla con esmero y con afán? Para empezar, eso de que el eusquera sea la lengua viva más antigua de Europa habría que demostrarlo y nunca se ha hecho. Todos los europeos decían lo mismo de sus respectivas lenguas bajo el Antiguo Régimen, cuando la antigüedad era un valor real o supuesto que implicaba privilegios. Qué curioso lo de estas damas de izquierda, tan juristas ellas, cómo les chiflan los privilegios, hasta el punto de inventárselos donde no los había, bajo el pretexto paradójico de universalizar los derechos. Tómese, por ejemplo, el argumento de la vicepresidenta en defensa del matrimonio entre homosexuales: no se trata de quitar derechos a nadie, sino de dárselos a quienes no los tienen. Mentira cochina. Nunca se ha negado el derecho de los individuos homosexuales al matrimonio, entendido éste como unión de hombre y mujer. Otra cosa es que muchos homosexuales no quisieran hacer uso de tal derecho, lo que es comprensible. La ley del matrimonio homosexual otorga a un grupo- -no a los individuos que lo componen- -el privilegio de redefinir la institución y sus fines, adaptándolo a sus intereses particulares. Carlos Rodríguez Braun se refería el viernes a la dudosa equidad de los procedimientos de asignación de las viviendas sociales promovidas desde el Ministerio de Vivienda. Y es que, en efecto, los socialistas gobiernan para corporaciones privilegiadas: los homosexuales, los jóvenes o, last but not least, los hablantes de la lengua viva más antigua de Europa, que todos debemos cuidar, sobre todo los que hablamos la lengua viva más moderna de España. Los calvinismos de Cecé, tan poco calvinistas, tienen la virtud de desvelar, por reducción al ridículo, el particularismo atávico y reaccionario de sus colegas. PALABRAS CRUZADAS ¿Cree que Mónaco debe desaparecer como Estado? QUE LO BORREN DEL MAPA EL mismo modo que Bonaparte borró del mapa al Ducado de Parma, Francia debe acabar con esa dudosa ficción, ese engendro jurídico, Mónaco, cuyo principillo se toma, para colmo, la libertad de decidir sobre contenciosos serios, la seguridad ciudadana, Gibraltar, en un lugar tan poco de fiar como el COI. ¿Pero usted qué se ha creído? Montecarlo es un refugio de jugadores, defraudadores de diversas haciendas públicas y gángsters de camisa blanca y uñas tan negras como sus conciencias. Saint- Simon se admiraba del tamaño liliputiense del estado de la familia Grimaldi: nunca he tratado a un soberano que, situado en el centro geométrico de su reino, pueda verter sus aguas menores al mar. El penúltimo DARÍO príncipe era listo, guapo, indolente y desVALCÁRCEL leal. Sabía que su propiedad constituía un reto al proletariado y un desafío al buen gusto. Su sucesor, falso homosexual, semianalfabeto, con una sonrisa tétrica y una de las calvas más feas de Europa, es un pobre tipo a sueldo de París, tendente a la traición heredada por línea paterna. Es hora ya de que un pelotón de gendarmes acabe de una vez con este nocivo artificio, ofensa de Francia y estupor de Europa. Estuvo a punto de hacerlo De Gaulle en 1963, cuando Rainiero traicionó al estado francés con un oscuro empresario italiano. ¿Pero cómo? -rugió el general- -Que le corten inmediatamente el agua y el gas... DEJÉMOSLO ESTAR D E N esto de ajustar fronteras, los europeos tenemos un historial especialmente fecundo a la hora de verter sangre. No es que quepa imaginar que ni un solo Grimaldi pudiera estar dispuesto a dar su vida por seguir viviendo en el epicentro de la cursilería- -después de todo, el epicentro estaría allá donde fuese Alberto II- -sino que todo precedente puede ser empleado como justificación para futuras anexiones. Empezamos uniendo Mónaco a Francia, seguimos por San Marino en Italia y Liechtenstein en Austria y antes de no mucho algún iluminado propondrá la reunificación de la Península Ibérica siguiendo el ejemplo alemán de 1990- -si es que antes de eso a Anxo Quintana RAMÓN no le ha dado por pedir integrar Galicia PÉREZ- MAURA en Portugal- Si Mónaco es un paraíso del delito, medios sobrados para evitarlo hay. Lo que tampoco tiene sentido es pedir su desaparición por tener un príncipe reinante supuestamente tonto. Recordemos también aquí al general De Gaulle. Giraba una visita departamental y entre la muchedumbre que lo aclamaba se adelantó uno de sus devotos seguidores, bien poco partidario de los tontos, y gritó: Mort aux cons! ante lo que el general se detuvo, giró y encarando a su seguidor, exclamó: Vaste programme! Mejor no malgastar esfuerzos que bastantes retos tenemos ya ante nosotros. ¿Y usted qué opina? Déjenos su mensaje o su voto en la página web www. abc. es eldebate