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46 Sociedad VIERNES 15 7 2005 ABC Un grupo de obreros se protegía, el miércoles, de los 38 grados en Orense Ayer, los habitantes de Santiago combinaron los shorts y los jerseys ca en las zonas del interior gallego, mucho más acostumbradas a los azotes de calor propios del mes de julio. Con todo, desde la Consejería de Medio Ambiente de la Xunta se ha insistido en que la provincia en verdadero peligro era Orense, que ha rozado durante toda la semana los 40 grados, pero ayer el viento del Oeste redujo la máxima hasta los 36 y hoy no registrará más de 31. Quedan así, para el recuerdo y hasta el advenimiento del nuevo capricho anticiclónico, las imágenes de gente abarrotando las playas fluviales contiguas al río Miño y también el interior de la catedral orensana donde, amén de contemplar la magnífica exposición eucarística que reúne hasta noviembre 200 piezas del arte sacro peninsular, la visita cultural se podía refrescar con los no más de 20 grados que marcaba el mercurio de la iglesia. Claro que este vaivén de temperaturas no se ha quedado en un abanico de anécdotas: los fuegos- -el 89 por ciento de ellos, provocados por la mano del hombre- -han salpicado varios municipios de Lugo y Orense, 579 parroquias permanecen en alerta por el elevado riesgo a registrar un incendio, y la capacidad de los embalses ha caído, en un tercio de los casos, hasta la mitad (el nivel más bajo de la última década) Lo de Galicia, nunca mejor dicho, clama al cielo Pese a ser una de las Comunidades en alerta por la severa ola de calor, un frente atlántico ha acabado por rescatar a Galicia de las altas presiones, causando el descenso de temperaturas más brusco de toda la Península. Hasta catorce grados en 48 horas Galicia rompe la ola TEXTO: ÉRIKA MONTAÑÉS FOTOS: MIGUEL MUÑIZ ORENSE SANTIAGO. Botella de agua en ristre, una faldita corta, sandalias ligeras y... el paraguas. Ese mismo instrumento que el pasado miércoles recomendaba la Dirección General de Protección Civil y Emergencias a los gallegos para que se protegiesen del calor, ayer nos sirvió para guarecernos del molesto orballo Preparados a conciencia después de recibir alerta tras alerta de las autoridades sanitarias sobre la terrible ola de fuego sahariano que se había apoderado de Galicia, al pisar la calle de la capital compostelana, nadie sale de su asombro: los cielos encapotados, entre siete y diez grados menos en el mercurio, no hay atascos a la salida de la ciudad para refugiarse en la playa y nadie nos telefonea desde la costa para que aguantemos el chapa- rrón laboral como podamos. El único que ayer vimos manaba del cielo y calaba nuestros pies. Caída drástica del mercurio Desde luego, lo de acertar con el fondo de armario en Galicia es mera cuestión de azar. En sólo dos jornadas, una Autonomía asomada al mar y que conoce eso de la oscilación térmica sólo de oídas ha experimentado la caída más drástica de temperaturas de toda la Península y ha sufrido en sus propias carnes. Primero, el termómetro por encima de los 35 grados en el litoral pontevedrés y la alerta de nivel 1 (riesgo bajo) en esta provincia, y después, la entrada de una masa de aire frío y húmedo del Atlántico que recobrará, a lo largo del viernes, los 21 grados, según las predic- ciones del servicio autonómico MeteoGalicia. ¡Catorce grados en 48 horas! Sorprendido amanecía ayer en Vigo Santiago Cardeira que, en mangas de camisa, no acertaba a entender cómo de un día para otro ya no luce el sol, y en la playa de Samil, siempre llena, hoy apenas se baña nadie El mismo informe meteorológico que comentaba Ramón Martínez, en la localidad coruñesa de Noia, para quien lo más curioso fue advertir cómo los pintores y obreros de la fachada de enfrente habían cambiado los tostados torsos desnudos por el mono de trabajo. Él, que se había cruzado la Península la noche anterior, viajando desde Albacete a La Coruña, afirma que, al fin, volvió a respirar al llegar a Galicia. No tan brutal ha sido la brecha térmi- Alerta en trece provincias por el calor, que seguirá el fin de semana ABC MADRID. Sanidad amplió ayer los niveles de alerta para prevenir los efectos de la ola de calor sobre la salud a trece provincias. En el nivel 2 (riesgo medio) se encuentran las provincias de Zaragoza, Huesca, Lérida, Madrid, Murcia, Ciudad Real y Almería; mientras que el nivel 1 (riesgo bajo) se ha activado en Gerona, Teruel, Castellón, Guadalajara, Toledo y Albacete. Algunas de estas ciudades registraron ayer temperaturas muy elevadas. Las más altas (39 se dieron en Ciudad Real, Granada y Córdoba; 38 en Madrid, Almería, Bilbao y Zaragoza y 37 en Badajoz. Burgos, Pamplona, Zamora y Logroño. Según la predicción del Instituto Nacional de Meteorología (INM) hoy continuarán de forma general las temperaturas significativamente altas en buena parte del país. Cáceres, Córdoba y Granada alcanzarán los 40 Badajoz, Ciudad Real y Sevilla 39 y Madrid, Albacete, Guadalajara y Toledo 38 En concreto, ascenderán en el área mediterránea, la cuenca del Ebro y Andalucía, mientras se producirá un descenso ligero en la parte noroeste del país. Para mañana, el INM advierte que el termómetro marcará los 40 en puntos del centro de la Península, valle del Ebro y todo el arco mediterráneo, mientras la cornisa cantábrica disfrutará de temperaturas que irán descendiendo ligeramente y existirá además la posibilidad de nubosidad y lluvias débiles. No obstante, se espera que ciudades como Huesca, Lérida o Zaragoza superen los 38 grados. En la jornada del domingo las temperaturas descenderán ligeramente en la mitad oeste del país y subirán en el Mediterráneo y Baleares, mientras predominarán los cielos nubosos con probabilidad de lluvias débiles en el litoral cantábrico y norte de Galicia. Todo parece indicar que el lunes dará un pequeño respiro al termómetro, porque según el INM bajarán de ligera a moderadamente las temperaturas, excepto en el Mediterráneo.