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ABC VIERNES 15 7 2005 7 1939- 1945. Constituían la misma mezcla de buenos, feos y malos que la sociedad de la que procedían. Pero aunque los hombres se comportaran un poco mal, muchos conservaban unos escrúpulos que les eran ajenos a sus enemigos. LA ESPUMA DE LOS DÍAS EL ABSCESO COLOMBIANO Bill Deedes, el antiguo director del Daily Telegraph- -que obtuvo la Cruz Militar como comandante de la Brigada de Fusileros en 1944- recordaba vivamente la repugnancia que sentían él y muchos compañeros suyos por las cosas que la guerra les obligaba a hacer. A Bill le consternaba especialmente la necesidad de matar a niños, las Juventudes Hitlerianas, cuyas armas eran igual de letales que las de sus padres. Los guerreros civiles entre los que servía Bill no querían luchar, y, desde luego, tampoco querían morir. Pero reconocían que tenían un deber que cumplir, que la mayoría acometía con extraordinaria lealtad. Muchos eran conscientes de que tal vez deberían perder la vida por la causa de la libertad con una elegancia que debería darnos una lección de humildad. En 1941, un piloto de bombardero de la RAF escribía a su novia: Jenny, cariño, si tuviera muchas posibilidades ni se me pasaría por la cabeza escribir así. Pero no soy un soñador, Jen. La RAF, los combatientes y los bombarderos juntos, sin duda ganarán esta guerra con el tiempo, pero todavía no se divisa el fin, y antes de que haya acabado las pérdidas serán enormes. No creo que tenga sentido hacer planes de futuro. Si me ocurre algo, quiero que te hagas la permanente, te maquilles, te pongas el sombrero y sigas adelante. Necesitarás mucho valor, pero sé que lidiarás con ello del modo apropiado. Me siento lleno de confianza, pero si no tengo suerte, estoy preparado para cualquier cosa El remitente, John Bufton, de 23 años, murió en combate un mes después, sólo uno de los más de 300.000 soldados y civiles británicos que fallecieron en la guerra, cuyo sacrificio seguimos recordando hoy en día. Casi todos eran gente ni más ni menos corriente que las desventuradas víctimas que murieron en los atentados del 7- J en Londres. Desconfío de algunos hombres a los que se considera héroes de guerra porque buscan la gloria para su propio engrandecimiento. Los auténticos héroes sin duda fueron aquellos que nunca quisieron abandonar su hogar, pero aun así hicieron lo que consideraban su deber, y nos dejaron una deuda por nuestra libertad que, en cierta medida, podemos reconocer hoy en día. C temperamento adecuado para la guerra. Me repugna el sufrimiento de ancianos y niños, sea cual sea su nacionalidad. Sólo es posible odiar desde la distancia. La gente se ríe y dice alegremente: Mil bombarderos más sobre algún lugar ayer noche pero cuando uno ve las consecuencias, lo único que siente es dolor. Por favor, no me malinterpretes. Sé muy bien que empezaron los alemanes. Se merecen que se lo devolvamos y probablemente no sea malo que les ocurra, pero me sigue resultando imposible disfrutar con el sufrimiento de los civiles Sería un error idealizar a los soldados británicos de PALABRAS CRUZADAS ¿Dejará algún día de subir el precio de la vivienda? TODO LO QUE SUBE BAJA A PESAR DEL GOBIERNO I el precio de la vivienda deja de subir algún día, será a pesar del Gobierno. Y del pensamiento único y de los socialistas de todos los partidos que creen que la libertad es mala y que la intervención resuelve todos los problemas, sin causar ninguno. La verdad es, sin embargo, la contraria. La intervención empobrece a los ciudadanos, al menos de dos maneras: por la subida de impuestos para sufragar el gasto público en vivienda y por el encarecimiento artificial del suelo para que las administraciones públicas consigan recursos para financiar las viviendas sociales Es cuestionable que estas medidas sean paradigma de justicia social incluso sin considerar el proceC. RODRÍGUEZ dimiento de asignación de dichas viBRAUN viendas, cuya equidad también es dudosa. A esto se añaden la fiscalidad que grava el ahorro, la legislación de alquileres y los tipos de interés, todos severamente condicionados o determinados por las autoridades. No digo, pues, que en ningún caso los mercados, nuestras rentas y los ciclos económicos no impacten sobre la vivienda. Claro que lo hacen. Lo que digo es que, mientras que ellos pueden hacer subir y bajar su precio, nuestros benéficos legisladores y gobernantes sólo suelen por regla general encarecerlo. D E los precios de la vivienda, como de las acciones, conocemos bastante, sobre todo del histórico. Sabemos menos sobre lo que va a ocurrir, cuándo, cómo y cuánto variarán los precios. De lo que podemos estar seguros es de que la tendencia alcista de la vivienda no será perpetua; habrá caídas, cuando menos estancamiento y, casi seguro, descenso apreciable. Una de las pocas verdades del comportamiento de los precios es su carácter cíclico; lo difícil es pronosticar y acertar el auge, la caída y la duración de los mismos, pero es evidente que ocurren. Bajaráel precio de la vivienda, probablemente de forma súbita y apreciable, vinculada a una caída del empleo o a una elevaF. GONZÁLEZ ciónde lostipos de interés, que son fenómeURBANEJA nos determinantes del precio de la vivienda, principal y secundaria. También puede incidir una política activa del Gobierno en el sector con consecuencias imprevisibles, favorables y desfavorables. Una oferta elevada de vivienda pública, tasada, protegida, subsidiada... incide en el sector, al igual que actuaciones decididas de liberación de suelo a precios bajos. Y no hay que perder de vista que ofertar viviendas nuevas requiere entre tres y seis años (la oferta necesita tiempo) mientras que las decisiones de compra (la demanda) se materializan o desvanecen en pocas horas. S ¿Y usted qué opina? Déjenos su mensaje o su voto en la página web www. abc. es eldebate UÁL sea el concepto de amistad que el Gobierno de Zapatero aplica a sus relaciones con el colombiano Álvaro Uribe es una de esas entelequias semánticas que llevan más de un año meciéndonos en la cuna del irrealismo. El presidente Uribe, una de las personalidades políticas más creíbles y consistentes de toda Iberoamérica, ha pasado por Madrid para pedir ayuda económica e institucional en nombre de un pueblo que padece uno de los peores abscesos imaginables. La preferencia de Zapatero por Hugo Chávez no le beneficia, como se vio al anular el Gobierno español la venta de armamento a Colombia y anunciar una transacción armamentística con VenezueVALENTÍ la. Incluso así, Zapatero PUIG ha respondido con buenas palabras y concesión de créditos. Ahora sería determinante que la Unión Europea entendiera y respaldase el plan de reinserción y neutralización de los paramilitares colombianos, la ley de Paz y Justicia. Al largo padecer de Colombia en manos de la conjunción de guerrillas leninistas con el narcotráfico ha de sonarle a mofa el coqueteo de Chávez con las FARC. Inspirado por Fidel Castro, en el Foro de Sao Paulo concurren la guerrilla colombiana y las huestes más avanzadas de Chávez. Ya se vio cómo el nuevo Bolívar agitaba el indigenismo boliviano. Tras la década pérdida de los ochenta y el claroscuro de los noventa, el inicio de siglo augura un galope populista, sinónimo hípico del empobrecimiento y la inestabilidad. Según los datos más a mano, el número de secuestrados en la selva colombiana alcanza las 2.200 personas. El promedio anual de niños secuestrados está en trescientos. Los ingresos de la industria del secuestro, sumados a los del narcotráfico y la extorsión, llegan a un total de mil millones de dólares anuales. Las FARC tienen bajo su control una alta proporción de los municipios colombianos, pero con la presidencia de Uribe el país ha logrado ir orillando el riesgo de ser un estado fallido, caído en la anomia institucional. Es más: Uribe está recuperando el territorio del Estado. En uso del eufemismo terrorista, las FARC describen esa forma de secuestro como extorsión en realidad, es una de las actividades terroristas más intensas de todo el mundo. Para la lucha global contra el terrorismo, la política sin concesiones de Álvaro Uribe es un activo fundamental, respaldado por el anterior gobierno español y tratado de forma algo meliflua por el Gobierno de Rodríguez Zapatero. Hasta ahora, las políticas estrictas del presidente Uribe han conseguido una reducción de los secuestros- -en un 50 por ciento, según algunos cálculos- pero las FARC cuentan con recursos financieros muy notables. Es esencial para el enfrentamiento global contra el terrorismo que la sociedad colombiana corte ese absceso y gane la guerra. No negociar con el terror es una decisión en la que Álvaro Uribe no debiera estar tan solo.