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58 JUEVES 14 7 2005 ABC Cultura y espectáculos Cervantes traspasa fronteras. En la Biblioteca Nacional, la ministra Calvo presenta la traducción al eusquera del Quijote. Un libro rescata el Viaje por mar con Don Quijote del alemán Thomas Mann. Y Almagro ofrece una Babel de Quijotes, del francés al japonés Don Kijote Mantxa ko TEXTO: ANTONIO ASTORGA Mantxa- aldeko erri koxkor batean, bere izenik ez nuke gogoratu nai, bizi zan denbora asko ez dala etxeko- seme bat: lantza altxa- tokian, adarga zaar, zaldi igar ta erbi- zakur dun oietakoa. Bere ondasuna lautatik iru ontantxe zijoakion: eguneroko eltzekoa, beikia oparoago aarikia baiño, zezinkia ia gauero, zartagiko lodia larunbat oro, lentejak ostiraletan, eta usakumeren bat igandetako goxagarri. MADRID. Mikel Zerbantes eta Saabedra tar (Miguel de Cervantes Saavedra, nacido en Alcalá de Henares) escribió hace algo más de cuatro siglos el inolvidable principio, que acaban de leer, de En un lugar de la Mancha de cuyo nombre no quiero acordarme... según la quijotesca traducción al eusquera que en 1976 acometió el sacerdote guipuzcoano Pedro Berrondo. Don Kijote Mantxa ko acompañó al padre durante trece años en Los Ríos (Ecuador) Las noches se le pasaban de claro en claro al capellán vertiendo al eusquera a Cervantes. Su cervantino empeño lo culminó en San Sebastián. Con bastantes duelos y quebrantos y la ayuda de algunos mecenas vascos que hicieron fortuna en Venezuela, emprendió el clérigo la publicación del primer tomo de su Kijote en 1977. Muy difícil le resultó la empresa, en una edición lujosa y limitada, casi inaccesible y desconocida, incluidos eruditos, filólogos y lingüistas. El segundo tomo apareció en 1985. Veinte años después, la Real Sociedad Bascongada de Amigos del País, que dirige Fernando Salazar, y la Sociedad Estatal de Conmemoraciones Culturales, que preside José García Velasco, editan el texto original de Berrondo y lo presentan en edición facsimilar de dos tomos, con 1.232 páginas. Y Don Kijote Mantxa ko entró ayer en la Biblioteca Nacional. La ministra de Cultura, Carmen Calvo, que pidió disculpas por llegar con retraso, aseguró que el IV Centenario de la publicación del Quijote habría quedado incompleto si no existiera Don Kijote Mantxa ko. Es una apuesta por la igualdad radical de todas las culturas y lenguas. En Cultura, si te paras, te mueres Calvo se refirió al eusquera como la lengua viva más antigua de Europa en este momento y de la que todos nos sentimos responsables y orgullosos José Manuel Blecua, presidente de la Comisión del IV Centenario del Quijote, expresó su alegría y satisfacción porque esta traducción ingrese en la Biblioteca Nacional. Examinó el idéntico contenido textual de las palabras con respecto a la obra cervantina. Es fiel. Es el elogio de la palabra, el respeto al otro y la defensa de las lenguas como fuente de riqueza La consejera de Cultura del Gobierno Vasco, Miren Azcárate, sostuvo que Berrondo defendió un eusquera que no es tan diferente del modelo estándar que utilizamos hoy. La cultura y la sociedad vasca siguen perviviendo junto al español y al francés. Nos sentimos orgullosos de ello Esta edición, según explicó Azcárate, respeta íntegramente la versión de Berrondo, que sigue muy vigente en la actualidad debido al buen conocimiento que el clérigo tuvo de ambas lenguas y a su buena observación de los matices del léxico Pero Berrondo, al parecer, se opuso a la norma común emergente. El Defensor del Pueblo, Enrique Múgica, la ex- ministra Loyola de Palacio y el director Elías Querejeta acudieron a la presentación de Don Kijote. Carmen Calvo, rodeada de Miren Azkárte, García Velasco y Fernando Salazar In einem Dorfe von la Mancha, auf dessen Name ich mich nicht etiznen kann, lebte unlängst ein Edler, der einen jagdhund. (Así arranca el Quijote en alemán, Leben und Taten des scharfsinnigen Edlen Don Quixote von la Mancha Y Mann, de crucero con el hidalgo TEXTO: A. A. MADRID. El premio Nobel alemán Thomas Mann y su mujer Katia realizaron diez viajes a Estados Unidos. En las maletas de la primera travesía no olvidaron transportar cuatro pequeños tomos encuadernados en tela de color naranja de Don Quijote. El fruto del aquel flechazo quijotesco fue un diario, Viaje por mar con Don Quijote (editado por RqueR) en donde Mann ensalza la obra cervantina. De Alonso Quijano dice: Don Quijote es indudablemente un loco, la obsesión caballeresca le convierte en uno; pero la chaladura anacrónica también es la fuente de una nobleza tan real, de una pureza, de una gracia aristocrática, de una decencia tan atractiva y tan inspiradora de consideración de todas sus maneras, físicas y espiritua- les, que la carcajada ante su triste su grotesca figura, siempre está mezclada de respeto admirativo, y nadie se encuentra con él sin sentirse atraído incrédulo hacia el hidalgo lamentable y magnífico, trastornado en un punto, pero por lo demás intachable Del fiel escudero escribe Mann: Sancho es verdaderamente popular, en la medida en que representa la rela-