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ABC JUEVES 14 7 2005 23 La UE llega a un principio de acuerdo para retener los registros de los correos electrónicos y las llamadas Un terrorista asesina en Irak a 31 niños que pedían dulces a los soldados norteamericanos en Bagdad Imanes británicos advierten de que hay muchos jóvenes dispuestos al martirio Blair insta a la población a evitar actos de venganza contra los musulmanes b La psicosis de atentados se ha apoderado del país con el agravante de que los posibles autores no vienen de fuera sino que están dentro y son británicos E. J. BLASCO. CORRESPONSAL LONDRES. El Reino Unido amaneció ayer bajo la psicosis de encontrarse en una guerra contra un enemigo interno difícilmente detectable, que vive camuflado en cualquier parte y que en cualquier momento puede llevar a cabo ataques suicidas. El hecho de que cuatro jóvenes británicos de vida normal y nunca fichados por los servicios de seguridad hayan podido inmolarse para provocar una matanza, ha supuesto un shock para la sociedad británica. Ya no basta con sospechar de una mochila abandonada en el metro, ahora todos los que van en el vagón con una bolsa pueden ser el enemigo admitía ayer un empleado de los transportes públicos. La psicosis puede levantar una ola de racismo en contra de la comunidad musulmana, integrada por 1,6 millones de personas, y provocar actos de venganza. De momento, desde el 7- J se han producido unos trescientos incidentes, como agresiones contra mezquitas, y la muerte de una persona en una disputa. Policías británicos cerca de la residencia del primer ministro, ayer en Londres logía extrema y malvada que tiene sus raíces en una pervertida y venenosa malinterpretación de la religión del Islam Luego, Blair se reunió con la media docena de diputados musulmanes con escaño en el Parlamento. Por su parte, el secretario general de Consejo Musulmán del Reino Unido, Iqbal Sacranie, reiteró las condenas que las organizaciones islámicas británicas están realizando desde el 7- J. Nada en el Islam puede nunca justificar las malvadas acciones de los que pusieron las bombas indicó en un comunicado, tras recordar que entre las víctimas de la masacre también había musulmanes. Algún imán, no obstante, ha advertido de que en ciertos ambientes radicales hay gente preparada para hacer atrocidades e inmolarse como mártires En su intervención en el Parlamento, Blair anunció que su Gobierno va a emprender un plan de acción centrado en el endurecimiento de la legislación antiterrorista, con una mayor AP AP Poco antes de las diez de la noche, la familia de Hasib llamó a la Policía ante el no retorno del joven de su visita a Londres. Los Hussain hicieron llegar a la Policía fotografías de su hijo e informaron cómo iba vestido. Cuando se revisaron las cintas de las cámaras de King s Cross, pudo así identificarse a Hasib cuando llegaba y se movía por la estación. A su lado se veían otros tres compañeros, todos con una mochila de aspecto militar; Hasib la llevaba puesta por delante. La vestimenta de todos sirvió para saber qué agujas buscar en el pajar de los destrozados vagones y autobús. En el lugar donde hicieron explosión las bombas fueron halladas las documentaciones personales de los suicidas, lo que determinó la posterior operación policial. La moderada voz del Islam El riesgo de que estas cifras vayan a más ocupó ayer la intervención del primer ministro, Tony Blair, en la primera sesión de control celebrada en los Comunes desde los atentados. Blair llamó a movilizar la moderada y verdadera voz del Islam e indicó que su Gobierno perseguirá con contundencia a quienes dirijan su odio contra los ciudadanos musulmanes. El primer ministro manifestó que los atentados no constituyen algo aislado, sino que responden a una ideo- persecución de cualquier incitación al terrorismo y la posibilidad de expulsar del país a los extranjeros que llamen al odio racial. También se elaborará un programa en cooperación con los líderes musulmanes británicos para combatir la catequización que realizan algunos imanes extremistas. El consenso político en torno al 7- J ha sido roto por el líder del Partido Liberal- Demócrata, Charles Kennedy, que sin establecer formalmente una relación de causa- efecto entre la guerra de Irak y los atentados, ha indicado que Blair no debería extrañarse de que éstos se hayan producido. La guerra de Irak está comenzando a ser invocada por los diputados rebeldes del laborismo. Por otro lado, el Comité de Seguridad e Inteligencia del Parlamento abrirá una comisión de investigación sobre los posibles errores del servicio de espionaje interior, el MI 5, por no haber detectado la preparación de los atentados.