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18 Nacional JUEVES 14 7 2005 ABC El activismo del Gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero para intentar que las partes busquen una solución al bloqueado contencioso de la antigua colonia española ha terminado provocando el malestar en marroquíes y saharauis PP: Zapatero se ha metido solo en el agujero MADRID. El secretario de Relaciones Internacionales del PP, Jorge Moragas, declaró a ABC sobre la política del Gobierno en el Sahara que Zapatero ha derrapado, ha traicionado a una de las partes y ha roto un principio de consenso de la transición Moragas consideró que el jefe del Ejecutivo se ha metido solo en el agujero Si hubiese aceptado la oferta de Rajoy sobre política exterior- -afirmó- -hubiésemos concertado una posición con respaldo mayoritario en el Parlamento Al tiempo que pidió a Zapatero que mire a los ojos de los niños saharauis que vienen este verano a España y les diga que les ha traicionado el dirigente popular afirmó: Confundir a los españoles diciendo que Marruecos no es potencia ocupante sino administradora es una aberración política y jurídica que demuestra la política de rendición preventiva de Zapatero Atascados en las dunas del Sahara TEXTO: LUIS AYLLÓN MADRID. En su afán por situarse en el otro extremo de la política exterior de Aznar, el Gobierno de Zapatero tardó poco en cambiar la actitud de neutralidad activa mantenida por el Ejecutivo del PP con respecto al Sahara por otra que algunos observadores han calificado como de neutralidad comprometida La diferencia estriba en que, con esta última, España se ha involucrado mucho más en la búsqueda de una solución al conflicto, pero, por ahora, sólo parece haber conseguido el enfado o la indiferencia de las partes. Poco después de su llegada a La Moncloa, y en pleno idilio con Mohamed VI, Zapatero, se atrevió a aventurar su disposición a resolver en seis meses el contencioso del Sahara. Al propio tiempo, declaraba que Baker y su plan para el Sahara, al que había dado su visto bueno el Frente Polisario pero no Marruecos, debía pasar a la historia. Semanas después, en Argel, daba prácticamente por enterradas las propuestas del enviado especial del secretario general de la ONU, aunque posteriormente matizaría que el acuerdo que se alcanzara podría hacerse introduciendo retoques en el Plan Baker, siempre en el marco de las Naciones Unidas. Con estos planteamientos, argelinos y polisarios no daban precisamente palmas de alegría. El Gobierno tuvo que emplearse a fondo y el secretario de Estado de Asuntos Exteriores, Bernardino León, se convirtió en un asiduo del norte de África, incluyendo contactos con los dirigentes del Frente Polisario en Tinduf. Los polisarios no comprenden una política que aproxima a España a las tesis de Marruecos y la aparta del tradicional apoyo español a la causa saharaui, dado hasta entonces por todas las fuerzas políticas, incluido el PSOE. los marroquíes se enfadaron con Miguel Ángel Moratinos cuando dijo que Francia estaba cambiando de posición y acercándose a la idea española de buscar una solución para el Sahara. Rabat logró que un portavoz del Ministerio galo de Exteriores desmintiese a Moratinos, asegurando que Francia seguía donde estaba. Chirac continuaba siendo el gran aliado de Mohamed VI. Mientras, los marroquíes siguieron impidiendo la entrada a delegaciones de parlamentarios autonómicos españoles, en las que ya no iban militantes del PSOE. Incluso, lograron evitar que la del Parlamento de Aragón, pudiese abandonar territorio español. Ante las bofetadas marroquíes, Zapatero ha seguido impertérrito. No se conoce que emitiera algún tipo de protesta ante el primer ministro, Driss Ye- tú, cuando éste le visitó hace poco en el Palacio de La Moncloa, y tampoco se le ha oído ninguna queja, cuando recientemente Rabat otorgó una concesión de exploración petrolera a la compañía australiana Bakara Petroleum, que toca aguas del Sahara y posiblemente rebasando el límite marítimo españolas frente a Canarias. De igual modo, los esfuerzos por interesar a EE. UU. y a la ONU en buscar fórmulas de acuerdo se han saldado, por ahora, con escaso éxito. Como los franceses, los norteamericanos no parecen interesados en que se haya movimientos en la región. Y, por su parte, Kofi Annan no ha dado respuesta a la insistente petición de Moratinos de que nombre a un nuevo enviado especial para el Sahara. Nadie parece interesado en meterse en una colmena tan agitada. Rabat también expulsa a la delegación del País Vasco del El Aaiún LUIS DE VEGA. ENVIADO ESPECIAL EL AAIÚN. El desfile de políticos autonómicos por el aeropuerto de El Aaiún vivió ayer un nuevo capítulo. El turno, esta vez, fue de los vascos. Todavía quedan once Comunidades que no han mandado su representación al territorio ocupado. El goteo de delegaciones españolas expulsadas está convirtiendo la pista del aeródromo de la capital de la ex colonia en el símbolo del rechazo marroquí a la presencia de observadores en el conflicto saharaui. Sólo los medios de comunicación marroquíes, entre los que había televisiones públicas y la agencia oficial de Prensa, fueron autorizados con todo tipo de facilidades a dar cuenta de la expulsión sin justificante legal alguno de la treintena de personas que integraban la delegación del País Vasco. El de ayer fue el más nutrido de los grupos de españoles que han intentado entrar en El Aaiún desde que estalló la intifada pro independentista saharaui a finales de mayo. Había representantes del Parlamento autonómico, del Gobierno vasco, de las Juntas Generales, de la Judicatura, de las asociaciones de Amigos del Pueblo Saharaui y de medios de comunicación. Pasadas las 17.45 horas locales, el avión de la compañía canaria Binter salía rumbo al aeropuerto de Las Palmas, del que había despegado unas dos horas antes. Sintonía entre Zapatero y Rabat Inicialmente, la actitud de Zapatero fue bien recibida por Rabat, pero la insistencia en tratar de que las partes negocien para llegar a un acuerdo ha terminado por molestar a los marroquíes que prefieren mantener el statu quo Ese malestar se hizo patente cuando comenzaron a llegar delegaciones de ayuntamientos y parlamentos autonómicos a El Aaiún para comprobar si se respetaban o no los derechos humanos en el Sahara, donde se habían producido levantamientos contra Marruecos, reprimidos con dureza. Las delegaciones fueron obligadas a volver a España. El Gobierno sólo levantó tímidamente la voz y acordó con Marruecos una visita organizada de diputados y senadores, plegándose de hecho a las condiciones impuestas por Rabat en un territorio que ocupa y sobre el que se arroga la condición de potencia administradora Pese a ello, LUIS DE VEGA Marruecos pone en libertad condicional al activista saharaui Hmad Hammad L. DE VEGA EL AAIÚN (SAHARA OCCIDENTAL) Las autoridades de Marruecos pusieron en libertad condicional a las ocho de la tarde de ayer- -diez de la noche en Madrid- -al activista Hmad Hammad. Este militante de los Derechos Humanos fue detenido en la tarde del lunes cuando una quincena de agentes marroquíes irrumpieron en el interior de la Casa de España en El Aaiún. Estoy bien dijo a ABC Hammad mientras era recibido en medio de vítores por vecinos y familiares en el barrio de Hay Villas (en la imagen) Según el mismo explicó no sufrió torturas mientras permaneció detenido.