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24 Internacional ATENTADOS DE LONDRES LA INVESTIGACIÓN MARTES 12 7 2005 ABC El número de muertos no llegará a cien LONDRES. Sir Ian Blair, comisario jefe de la Policía Metropolitana londinense, advirtió ayer de que el número de muertos del 7- J puede aumentar. Oficialmente la cifra oficial de víctimas se sitúa en al menos 52 cadáveres, 700 heridos y 25 desaparecidos. Blair, en cualquier caso, precisó que no se llegará a un número de tres dígitos En una rueda de prensa en la estación de King s Cross, el mando policial solicitó paciencia a los familiares de las víctimas, al tiempo que prometía una determinación absolutamente implacable para capturar a los responsables. Ian Blair aseguró que en la mayor escena del crimen de la historia británica se está investigando centímetro a centímetro en busca de nuevas pistas. Una inmensa morgue ha sido instalada temporalmente en los terrenos de la Honourable Artillery Company de Londres AP La Policía apunta a una célula británica que actuó desde la estación de King s Cross Se cree que los autores fueron extremistas islámicos no fichados b Podrían haber sido fundamenta- La bomba del autobús y la posibilidad de un terrorista suicida o una explosión accidental del artefacto sigue siendo una incógnita se inclina a pensar que el 7- J fue obra de una célula local muy bien equipada, cuyos miembros no habrían participado en previos atentados. Pensamos que los extremistas conocidos que viven en el Reino Unido están bajo tan estrecha observación que están limitados en su capacidad de acción. Aunque no hay pruebas, la idea es que los extremistas islámicos cuyo nombre es conocido por su presencia en Afganistán o que han participado en otros atentados, probablemente no están vinculados con éste afirmó el miembro de una central de inteligencia europea. les las imágenes de la cámara de vigilancia instalada en el autobús, pero el mecanismo llevaba varios meses sin funcionar EMILI J. BLASCO. CORRESPONSAL LONDRES. Al menos tres de los posibles integrantes de la célula terrorista que colocó las bombas del 7- J habrían actuado desde la estación de King s Cross, importante estación termino ferroviaria del norte de Londres y por la que pasan diversas líneas de metro. Ésta es la hipótesis más plausible con la que parece trabajar la Policía, que aún no ha anunciado ninguna detención de posibles sospechosos. Se abre paso la creencia de que los terroristas eran extremistas islámicos nacidos o criados en el Reino Unido, pero Scotland Yard sigue sin descartar ninguna vía de investigación. Las grabaciones realizadas por las cámaras de vigilancia de King s Cross son cruciales para tener pistas sobre la identidad de los autores de los atentados. Los investigadores están analizando esas imágenes con el fin de examinar si el comando se reunió allí para descender luego a los diferentes niveles por los que pasan las líneas de metro. Un explosivo habría sido colocado en un convoy que circulaba por la Circle Line en dirección oeste y otro en el tren de la misma línea que iba en dirección este. Ambos estallaron a ocho minutos de King s Cross. Un tercer artefacto explotó poco después de que el metro de la Picadilly Line partie- ra hacia el sur. Todos ellos fueron accionados, probablemente con temporizador, alrededor de las 8,50 horas. La cuarta explosión, producida a las 9,47 en un autobús en las proximidades de King s Cross, constituye una mayor incógnita, aunque la probablidad de que el terrorista muriera en el atentado podría aportar información decisiva para la investigación. Habrían sido fundamentales las imágenes de la cámara de vigilancia del autobús, pero el mecanismo llevaba meses sin funcionar. Se desconoce si la bomba iba destinada a otra estación de metro, y la imposibilidad de completar el plan llevó a variarlo y entonces el terrorista improvisó subir a un autobús, o si su plan inicial era éste. Además es difícil que nunca se llegue a aclarar si la bomba explotó por accidente o fue un ataque suicida. Antes y después del 7- J Cautela policial El Gobierno siguió insistiendo ayer en que las pesquisas policiales llevarán su tiempo. Hazel Blears, secretaria de Estado de Seguridad advirtió que nadie espere una rápida caza de los sospechosos Y Scotland Yard ni siquiera se apunta oficialmente a la aseveración realizada por el anterior jefe del cuerpo, John Stevens, de que es casi seguro de que los atentados fueron obra de una célula de extremistas británicos. Esta línea habría sido apuntada en la reunión que Scotland Yard mantuvo el pasado domingo con agentes de Policía y de servicios de inteligencia de una treintena de países. Según declaró a Reuters uno de los que asistieron al encuentro, la Policía británica Davinia Turrell es una abogada novel de 24 años, nacida en Essex y residente en Londres, cuya fotografía sujetándose una máscara con ambas manos, sostenida por un ex bombero (abajo) se ha convertido en la imagen más impactante del 7- J. Una periodista de The Times viajaba junto a ella cuando estalló la bomba en Edgware Road. Entonces sintió un fuerte olor a quemado y escuchó sollozos. Una bola de fuego había impactado en la cara de Davinia. Garbuzi y Setmariam Esto marca una línea de investigación distinta a la que se ha venido barajando sobre la posible de implicación del marroquí Mohamed Garbuzi Abu Isa o el español de origen sirio Mustafá Setmariam Naser, conocido como Abu Musab al Suri, considerado uno de los cabecillas del 11- M. De todos modos, la precaución con la que se está pronunciando Scotland Yard indica un interés en no descartar ninguna posibilidad. La casa de un paquistaní nacido en el Reino Unido fue registrada ayer en la localidad polaca de Lublin, sin que de momento se haya relacionado ese registro con el 7- J. Por otra parte, las tres personas detenidas el domingo a su llegada al aeropuerto de Heathrow en aplicación de la ley antiterrorista fueron puestas en libertad poco después. Una pista para avanzar en la investigación es el explosivo utilizado en los atentados, cuya composición la Policía tampoco desvela.