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16 Nacional EL CONTENCIOSO DEL SAHARA MARTES 12 7 2005 ABC Policías marroquíes irrumpen en la Casa de España en El Aaiún para detener a un activista saharaui El arrestado, Hmed Hammad, se encerró en el edificio para pedir la libertad de los presos políticos b El militante pro independentista se acababa de recuperar de la paliza que le propinaron las Fuerzas de Seguridad marroquíes el pasado 17 de junio LUIS DE VEGA, ENVIADO ESPECIAL EL AAIÚN (SAHARA OCCIDENTAL) ¡Gafari me has engañado! ¡Estáis entrando en el edificio de un país amigo! Los gritos de Amparo Lastagaray, depositaria de los bienes del Estado español en el Sahara, no sirvieron de nada. Una quincena de agentes marroquíes entraron ayer en el antiguo Centro Cultural de los Ejércitos de El Aaiún, conocido hoy como la Casa de España, para proceder a la detención del activista pro Derechos Humanos saharaui Hmad Hammad que se encontraba en su interior. Este militante había llegado dos horas y media antes- -sobre las 14,15 horas- -al edificio, el más representativo de los que posee el Estado español en la ex colonia, para llamar la atención sobre el conflicto del Sahara. Me he encerrado aquí y mi intención es no salir hasta que se escuchen mis reclamaciones dijo a este corresponsal a través del teléfono móvil. Entre ellas, pidió protección para los activistas saharauis, juicio a los responsables de la represión de la intifada respeto a los Derechos Humanos, indemnización a las víctimas de torturas y daños materiales, retirada del Ejército de las calles y apertura de una investigación internacional. Momento de la detención de Hammad, en el centro de la imagen, vestido con túnica blanca LUIS DE VEGA El Gobierno pide respeto para los derechos del detenido ABC MADRID. El Ministerio de Asuntos Exteriores pidió ayer a las autoridades de Marruecos que apliquen todas las garantías del Estado de Derecho al saharaui Hmad Hammad. Aunque España no tiene ninguna jurisdic- Bajo vigilancia Las fuerzas de seguridad lo habían seguido desde que salió del domicilio familiar en el barrio de Hay Villas, en el centro de El Aaiún. Una vez que estaba en el interior de la Casa de España, las autoridades desplegaron un fuerte dispositivo policial de distintos cuerpos que rodeó todo el edificio. Hassan Gafari y Hamid Bahri, que encabezaban esas fuerzas, procuraron en todo momento impedir que los tres periodistas españoles que se encontraban en el lugar fueran testigos de los hechos e incluso intentaron que fueran expulsados del interior de las instalaciones españolas, a lo que se negó Lastagaray. Las autoridades de Rabat y Madrid se encontraban en ese momento negociando qué hacer con el activista, que no tenía pensado regresar a su casa. En plenos contactos entre ambas partes, Gafari y Bahri ordenaron la entrada de una docena de agentes de paisano, que subieron a la segunda planta, donde se encontraba Hammad. Se lo llevaron argumentando que el activista se encuentra en búsqueda y captura algo sobre lo que hasta ahora no se habían pronunciado las autoridades de Marruecos. Lastagaray, contra la que no ejercieron violencia física, ción sobre el centro cultural en el que se había atrincherado y en el que entró la Policía, la Embajada de nuestro país en Rabat realizó gestiones con las autoridades marroquíes para que actuaran con mesura tanto en la detención como en el posterior trato policial que se dé al detenido, según señalaron fuentes diplomáticas. En las últimas semanas se han multiplicado los incidentes en El Aaiún en los que han estado implicados bienes o personas españolas. Cuatro delegaciones de parlamentarios o concejales de distintas autonomías fueron obligadas a regresar a España sin poder pisar el suelo saharaui como pretendían. El Gobierno español se limitó a expresar su disconformidad con la medida, pero no hizo ninguna protesta formal ante las autoridades marroquíes. no pudo impedir con sus gritos que, en plenas negociaciones bilaterales, los agentes irrumpieran en la Casa de España para detener al activista. Este La actuación de los agentes se produjo antes de que Madrid y Rabat llegaran a un acuerdo Los compañeros del detenido temen por su vida. Tras la detención, nada más se supo del activista saharaui edificio no cuenta con inmunidad diplomática pues el Sahara Occidental, al ser un territorio ocupado y pendiente de descolonizar, no cuenta con presencia de legaciones extranjeras. Ayer lunes era el primer día que Hammad salía a la calle después de permanecer en recuperación desde que el 17 de junio recibió una paliza por parte de una veintena de agentes de la Policía marroquí. El activista trasladó a varios heridos en su coche particular después de que las Fuerzas de Seguridad reprimieran una manifestación de saharauis en la que se reclamaba la independencia de este territorio. Hammad no llegó a ser detenido, pero sufrió contusiones y heridas en gran parte del cuerpo que han sido tratadas por un curandero saharaui ante la negativa a atenderle de la Sanidad marroquí, según de- claró entonces a este corresponsal. Hammad es conocido por su militancia pro independentista y ya en 1990 pidió asilo político a las autoridades españolas en la Embajada de Rabat, que se lo denegaron. En 1997 estuvo detenido en el centro de detención secreta de El Aaiún conocido como PCCMI, en las antiguas instalaciones del cuartel de Artillería español. Al cierre de esta edición, se desconoce con exactitud el paradero del activista, aunque se le vio salir de la Casa de España en el interior de un furgón policial. Sus compañeros de militancia, según declararon a ABC, temen por su integridad física habida cuenta de los antecedentes de maltrato, tortura y detención ilegal que se ponen en práctica habitualmente por las autoridades marroquíes en la ex colonia española.