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6 Opinión MARTES 12 7 2005 ABC AD LIBITUM TRIBUNA ABIERTA JUAN ANTONIO SAGARDOY BENGOECHEA DE LA REAL ACADEMIA DE JURISPRUDENCIA Y LEGISLACIÓN LA ESTATURA DE RAJOY I, para entendernos, aplicamos el término civilización como opuesto al de barbarie estaremos reduciendo al absurdo la alianza de civilizaciones que tanto seduce a José Luis Rodríguez Zapatero. Más aún, si acudimos a los clásicos en los que se asienta el pensamiento contemporáneo, nos encontraremos con el concepto previo de civilidad: una norma de conducta, no exenta de brillos éticos, que conforma un modelo deseable de convivencia hasta establecer una civilización, algo ya más complejo en donde se introducen los factores modificadores que aportan las leyes y la cultura. ¿Es posible la alianza entre una civilización como la nuestra y otra que tenga M. MARTÍN como fundamento nuesFERRAND tra propia destrucción? Digo lo de más arriba con especial remite para María Teresa Fernández de la Vega, la vicepresidenta del Gobierno, que ha tomado para sí la voluntariosa defensa de los dichos de Zapatero- -hechos no genera el presidente- -y, para ello, no pierde oportunidad de esculpir en piedra las más evidentes vaciedades. Así, por ejemplo, asegura la vicepresidenta que Mariano Rajoy no está a la altura a que debiera obligarle su rango por la irresponsabilidad que denota utilizar el atentado de Londres para erosionar al Gobierno Es la respuesta a la inoportuna repetición de la prédica del presidente sobre su alianza preferida, posiblemente la única idea política que le bulle en la cabeza. Eso de la altura es, por supuesto, un valor relativo. Se es más o menos alto en la comparación con los próximos y, frente al terrorismo y en la formulación de su condena, nadie puede decir con seriedad que Rajoy sea bajito. Menos aún en la comparación directa con Zapatero. Otra cosa es cuando el líder del PP, en el calor de los fastos que organiza su partido, pierde la dimensión del escenario. Este pasado fin de semana, por ejemplo, estuvo en Cantabria, en la Bien Aparecida, en un baño de militantes que, sin sentido autocrítico alguno, parecían celebrar el haber perdido el poder de Gobierno en la Región. Lejos de sentar las bases para reconstruir las fuerzas del pasado, Rajoy arremetió contra el PSOE y el PRC- un Gobierno de perdedores -en olvido de que el PRC de Miguel Ángel Revilla fue el socio de los populares cuando José Joaquín Martínez Sieso despilfarró la potencialidad del poder. Tal y como se ven las cosas en Cantabria, en donde se reproduce el caso de Galicia y de otras tantas Autonomías, el PP puede seguir siendo la fuerza más votada; pero gobernarán, como dice Rajoy, los perdedores ¿No sería más eficaz y oportuno tender puentes, para cuando corresponda, con los próximos? En esto, no en lo del terrorismo, sí se le puede dar un punto de razón a la vicepresidenta Fernández de la Vega: a Rajoy le falta estatura o, más posiblemente, ganas de mostrarse erguido, con la planta de un mozo con deseos de merecer. S LA SOLEDAD DE LAS PERSONAS MAYORES El autor propone un modelo eminentemente público, pero con seguros privados como modalidad complementaria, para ayudar a las familias en el cuidado de las personas mayores dependientes a su cargo y la necesidad de aplicar cuanto antes el Libro Blanco E S cierto, como bellamente dice Maetterlinck, que el silencio es el verdadero lenguaje del alma. Pero ello es así cuando el silencio se elige, no cuando se impone. Hoy en nuestra sociedad existe un problema importante, cual es la atención de las personas mayores que no pueden valerse por sí mismas: las personas dependientes. Para una gran parte de ellas, llegar a esas edades avanzadas en soledad es un drama al que la sociedad y el Estado no pueden dar la espalda. Pienso muchas veces que la dignidad de un pueblo radica, en buena medida, en el trato que da a sus mayores. En el orden cuantitativo y en el cualitativo. Nada más despreciable que despreciar a quienes nos cuidaron, alimentaron y formaron en nuestra juventud. Pero aquí conviene separar los temas éticos de los prácticos. Se puede querer mucho a los padres, pero a pesar de ello no poder atenderlos por medios propios, bien sean económicos o de disponibilidad física. Y hablo de los padres, sin olvidar a otros parientes de distintos parentesco o edad. En un reciente trabajo de la Fundación Acción Familiar, se abordan en profundidad las nuevas perspectivas de la familia y dependencia. Entre otros trabajos, el de Teresa López destaca que para las personas de 65 a 79 años el cuidador principal es el cónyuge de la persona discapacitada, y a partir de los 80, las hijas u otros parientes. Sin embargo, de los 6 a los 64 años, son las madres, en un 41,1 por ciento, seguido por los Servicios Sociales, con un 37 por ciento, los que cuidan de los dependientes. Aun cuando la familia siga siendo la red social por excelencia o el entorno de confianza del Estado para la solución de los problemas sociales, se está viendo sometida a procesos intensos de modificación. La familia, hoy, es mucho más restringida (conyugalidadfiliación) muchas veces monoparental, frecuentemente rota y, sobre todo, con una ocupabilidad de sus componentes, a veces del cien por cien. Con ello, se hace mucho más difícil atender a los mayores, a lo que tampoco resulta ajeno el problema de la dimensión menor de las casas. Asimismo, es importante resaltar el crecimiento de los hogares unipersonales, integrados no sólo por quienes quieren vivir en soledad, sino por personas mayores que mantienen su casa independiente de la de los hijos. Gran parte de estos hogares (hasta en un 40 por ciento) están sustentados por viudas mayores de 70 años. De cualquier forma, como se -Nos hemos ofrecido al Gobierno británico poniendo a su disposición nuestra experiencia en enmarañar la investigación del atentado.