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96 LUNES 11 7 2005 ABC Gente ¡Juego, set y suecas! El tenis, el físico y el encanto de Rafael Nadal han conquistado a las jóvenes nórdicas, que le aclamaron en la pista TEXTO: CARMEN VILLAR MIR FOT 0: EFE Glenn Close volverá a ser Norma Desmond en la versión cinematográfica del musical Sunset Boulevard por el que la veterana actriz ya ganara un premio Tony según el dominical The Sunday Telegraph El filme lo dirigirá Andrew Lloyd Webber y estará coprotagonizado por el prolífico Ewan McGregor. Has ido ésta una semana vivida intensamente por la jet sueca, al compás de los raquetazos de Rafael Nadal, el nuevo monstruo del tenis. El campeón, que ha sido la alegría de la casa y ha iluminado con luces de colores la siempre tranquila localidad costera de Bastad, tras ganar ayer la última bola del Swedish Open agradeció el apoyo de las chicas con un corto discurso a pie de pista. Los gritos de entusiasmo y los aplausos duraron una eternidad. Y es que es incontable el número de suecas que, como la cola de un cometa, han seguido al mallorquín durante su aventura nórdica. Los superlativos sobre el sex- appeal y el encanto del español han sido tantos y tan pródigos que la lengua sueca se ha quedado sin recursos. Triunfa el macho ibérico Su tipo moreno algo agitanado, tan tenista, su melena rebelde, sus camisetas de colores fuertes como las tierras de Castilla, su sonrisa de niño malo y una caballerosidad a lo don Quijote con las damas, a pesar de su poca edad, han cautivado no solamente a las féminas, sino también a los estilistas y futurólogos, que, gracias a Nadal, acaban de encontrar un nuevo ideal masculino. Adiós a todos los metrosexuales con David Beckham a la cabeza, una tribu maquillada y tatuada pasada de rosca. Au revoir a los tecnosexuales como el futbolista Freddy Ljundberg; lo que ahora priva es el macho español, el varón ibé- rico de pura raza que se levanta para ceder su asiento a las señoras, que pide las cosas con encanto y un por favor y que, en medio del estrés que supone una final de tenis, se acuerda de mirar al tendido para echar sonrisas a sus seguidoras. Marcando moda, Nadal no solamente ha triunfado en las pistas de tierra roja, sino que también se ha hecho popular en su hotel, donde ha agradecido cada servicio; en los restaurantes, donde ha saludado amablemente al personal; en las discotecas, piropeando a las chicas entre baile y baile; con los reporteros, a los que ha contestado generosamente; y por la calle, con sus numerosos admiradores que le han cerrado el paso para poder estar cerca y conseguir un autógrafo. Y, mientras los periodistas de sociedad y de deportes escriben metros y metros de texto sobre este fenómeno de diecinueve años, rey induscutible de la tierra batida, la gente guapa y los famosos se rinden ante su nuevo ídolo, un ídolo que no ha dejado indiferente a nadie, incluidos los diseñadores de ropa, que ya anuncian una nueva colección con camisetas a lo Nadal (y bermudas hasta los tobillos) Disciplinado, absolutamente natural, con ojos vivos y movimientos de cobra en la pista, donde juega un tenis que parece estar en línea directa con el cielo, nuestro campeón ha prometido volver el próximo año a Bastad para participar en el torneo de 2006. Todo un regalo para el tenis sueco. Nadal, firmando autógrafos a sus admiradoras suecas el 6 de julio en Bastad