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14 Nacional LUNES 11 7 2005 ABC EL PASADO DEL PP L as rebeliones en el PP tienen el aire cansino y el carácter defensivo de la propia actividad política del partido. Las declaraciones de Piqué situando a Acebes y Zaplana en un momento concreto del pasado quizá remuevan en su interior el nerviosismo, animen o anestesien las estrategias de distintos grupos de intereses de cara al resto de la legislatura y hasta es posible que sirvan para advertir, más que los deseos, el campo de maniobra de Rajoy. Desde fuera, al menos de momento, el asunto resulta ridículo. Piqué, con resultados más que mediocres en Cataluña, preside el partido en aquella Comunidad por el apoyo de la dirección que ahora, al parecer, precisa urgente camGERMAN bio. Fue precisamente YANKE Acebes el que, pegado durante días al teléfono, aplacó, riñó y obligó a sus numerosos críticos en el PP catalán a que le dejaran más o menos expedito el camino. Y todos ellos, los del pasado, fueron lo que se pusieron del lado de Piqué y removieron el cielo y la tierra para protegerle cuando parecía que podía vérselas con la Justicia. Así que, para renovación, lo de Piqué suena a broma, como la que puedan protagonizar la mayoría- -quizá salvo Camps- -de los que se reunieron con él, con motivo del arco mediterráneo para decir en público que eran sus amigos. Lo que revela más seriamente la frase de Piqué es que el PP está en crisis. Después del duro golpe de las últimas generales, el PP estaba desconcertado, a menudo paralizado. Con la comisión de investigación del 11- M, las reformas impulsadas por Zapatero para mantener en vilo a los sectores habitualmente abstencionistas que votaron el 14- M y los comicios de Galicia, el partido de la oposición ha estado nervioso. Ahora, en crisis. Más de un año obligado a decir que no es, sin duda, duro y complicado, pero al menos se tiene claro lo que hay que decir. Mil ruedas de prensa, mil declaraciones, mil notas de prensa diciendo que no. Pero ahora le toca al PP, después de tanto cambio acelerado y desconcierto, volver a la realidad, prepararse para algo en lo que dio la impresión de no darse cuenta antes del 11- M e inmediatamente después: que la democracia es un sistema de opinión pública en el que no bastan los expedientes impolutos, incluso tener buenas razones, si no se da con el modo de convencer a los ciudadanos uno a uno. Y ese reto, para la derecha, implica ahora abandonar el recurso tópico a la lluvia fina al tono bajo, para que los abstencionistas inclinados a la izquierda se queden en casa (en donde ya no están) y abordar una política que trate de sumar voluntades. O, más exactamente, formular y fundamentar un proyecto ideológico serio que sume voluntades y votos. Es, sin duda, más complicado y, por el momento, insisto, el PP está en crisis. Si su preocupación es comprobar quiénes estaban en el pasado en un momento concreto y cambiarlos por otros que lo estaban en otro igualmente concreto, sus posibilidades de avanzar en el plano inclinado son considerables. Si el PP, sin embargo, es capaz de establecer una alternativa (no una queja) quizá abandone el pasado. Piqué junto a Manuel Jiménez de Parga y Javier Zarzalejos en los cursos de verano de FAES JAVIER PRIETO Rajoy citó el pasado viernes a Piqué para que esta semana le aclare sus críticas a Acebes y Zaplana El presidente del PP catalán dice que el tema está ya cerrado popular ha retrasado hasta el lunes de la semana que viene la reunión de maitines para evitar el morbo periodístico e interno CRISTINA DE LA HOZ MADRID. El presidente nacional del PP, Mariano Rajoy, dejó que se le pasara un poco el jet lag producto de su viaje a Singapur- -a donde acudió a apoyar la candidatura madrileña- para telefonear el viernes al presidente de los populares catalanes, Josep Piqué, y acordar con él que a lo largo de esta semana hablarán tranquilamente sobre las poco mansas aguas del PP a lo largo de esta semana. Rajoy quiere enterrar definitivamente en clave interna la polémica sobre las declaraciones de Piqué contra Acebes y Zaplana para evitar que ésta contamine los órganos del partido y hacer de un problema de calado, pero muy puntual, una cuestión colectiva. A su vez, el líder del PP catalán quiso dejar claro que da por cerrada la crisis b El líder que inauguraron sus palabras respecto a que el secretario general del PP y el portavoz parlamentario popular representaban el pasado en referencia a los días que mediaron entre el 11 y 14 de marzo del año pasado y la gestión que el Gobierno hizo de ese periodo. En lo que sí parece haber una coincidencia generalizada entre los principales dirigentes populares es en el reforzamiento de la posición tanto de Acebes como de Zaplana, que han ganado clarísimamente el pulso. Pero para evitar más debates y suspicacias, otra medida encaminada a zanjar el asunto ha sido la suspensión de la reunión de maitines de hoy lunes (la que reúne a los pesos pesados del partido, entre ellos, a Ángel Acebes, Eduardo Zaplana y al propio Piqué, entre otros) para evitar el morbo que este encuentro produciría, según confesión de fuentes del PP que el sábado preferían argumentar que hay muchos lunes en que no se produce esa reunión y no pasa nada En principio, sin embargo, el morbo que quiere evitar Rajoy se trasladaría al lunes de la semana próxima, día en que, previsiblemente, sí se celebrarán maitines Agendas privadas La conversación telefónica entre ambos políticos transcurrió en muy buenos términos, según pudo saber ABC, ante un Piqué que ayer admitió haber hablado con Rajoy pero eludió hacer cualquier tipo de comentario tanto sobre el contenido de dicha conversación como sobre si ha hablado con Acebes o Zaplana porque eso forma parte de las agendas privadas adujo. Con la llamada telefónica del viernes y el emplazamiento a charlar tranquilamente esta semana, Rajoy pretende ponerse a trabajar en serio sobre el nuevo curso político, del que ha llegado a decir que abre la recta final a la recuperación del Gobierno de la Nación. Para ello estaba prevista una reunión los días 1 y 2 de septiembre destinada a establecer estrategias de futuro. Sin embargo, no son pocos en el PP los que creen que ese retiro espiritual de los pesos pesados del partido debería adelantarse a julio, de modo que no se diera políticamente por