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4 Opinión LUNES 11 7 2005 ABC PRESIDENTE DE HONOR: GUILLERMO PRESIDENTA- EDITORA: CATALINA LUCA DE TENA LUCA DE TENA CONSEJERO DELEGADO: SANTIAGO ALONSO PANIAGUA DIRECTOR: IGNACIO CAMACHO Directores Adjuntos: Eduardo San Martín, Juan Carlos Martínez Subdirectores: Santiago Castelo, Rodrigo Gutiérrez, Carlos Maribona, Fernando R. Lafuente, Juan María Gastaca, Alberto Pérez Jefes de área: Jaime González (Opinión) Mayte Alcaraz (Nacional) Miguel Salvatierra (Internacional) Alberto Aguirre de Cárcer (Sociedad- Cultura) Ángel Laso (Economía) Jesús Aycart (Arte) Adjunto al director: Ramón Pérez- Maura Redactores jefes: V. A. Pérez, S. Guijarro (Continuidad) A. Collado, M. Erice (Nacional) F. Cortés (Economía) A. Puerta (Regiones) J. Fernández- Cuesta (Sociedad) A. Garrido (Madrid) J. G. Calero (Cultura) E. Ortego (Deportes) F. Álvarez (TV- Comunicación) L. del Álamo (Diseño) J. Romeu (Fotografía) F. Rubio (Ilustración) Director General: Héctor Casado Económico- financiero: José María Cea Comercial: Laura Múgica Producción y sistemas: Francisco García Mendívil LA BOTELLA M ESPAÑA MENGUANTE NA de las señas de identidad de una sociedad abierta consolidada es la existencia de una política exterior digna de tal nombre. Precisamente, la continuidad en las líneas de acción exterior ha sido tradicionalmente la prueba más significativa de que era así. Desde la Transición, España ha tratado de ir articulando una política exterior homologable a los del resto de los países europeos de su entorno. La fijación de unas coordenadas coherentes en torno a unos ejes precisos- -Europa, Mediterráneo, relaciones trasatlánticas e Iberoamérica- -ha sido más o menos respetada dentro de una relativa discrecionalidad que, sin embargo, no ha vulnerado la prudencia y el realismo que deben acompañar el desarrollo de un escenario político tan complejo. Esto ha sido así hasta el cambio de gobierno producido tras las elecciones del 14- M. Casi nadie discute que uno de los puntos débiles del Gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero es la política exterior. De hecho, se ha demostrado recientemente con la exclusión de la candidatura de Madrid de los Juegos Olímpicos de 2012. Esta circunstancia revela por sí sola el estado de la cuestión: concretamente, el escaso peso específico que exhibe nuestro país en el concierto internacional. Tan evidente ha sido el resultado de la votación olímpica que nadie puede negar que existe una relación directa entre la escasa movilización de votos a favor de Madrid en la crucial tercera ronda de votaciones y el escaso crédito exterior de España. Excluida Nueva York, ninguno de los países de la órbita de EE. UU. prestó su apoyo a la capital de España, lo que más que un rechazo directo revela la escasa capacidad de influencia del Gobierno. Es más, la victoria final lograda por Londres sobre el gran favorito, París, pone de manifiesto que la política jugó, y mucho, a favor de la candidatura respaldada por el Gobierno de Tony Blair. Madrid estuvo cerca de conseguir su sueño, pero fracasó, principalmente, porque no tuvo a su favor la cobertura que brinda un margen de maniobra exterior tan solvente como el que evidenció en la práctica el Reino Unido. Así las cosas, viene siendo hora de que el Gobierno desande sus desafortunados pasos exteriores y retome un escenario de normalidad que nos libere de la difícil coyuntura por la que atraviesan nuestras confusas y difusas relaciones diplomáticas. Los quince meses de gestión de Morati- U nos han sido altamente perjudiciales para la imagen de España, desairada, con reiteración incluso, por el máximo dirigente de un país de la envergadura mundial de Mónaco. Desde fuera, la percepción que se tiene de España es la de un país menguante en el tablero internacional. Nuestra imagen se deteriora paulatinamente. Se vio en la reciente Cumbre de Bruselas, donde España no jugó ningún papel a la hora de negociar los Presupuestos y las Perspectivas Financieras. Y se ha vuelto a palpar hace unos días en Singapur. Nuestro país carece de relevancia exterior. Este hecho es consecuencia de apuestas tan arriesgadas como asociarnos al fracasado eje franco- alemán o proponer- -en medio del difícil escenario internacional inaugurado por el 11- S- -una alambicada operación de Alianza de Civilizaciones que, afortunadamente, nadie se ha tomado en serio desde que fuera propuesta por el presidente Zapatero en la Asamblea General de las Naciones Unidas hace casi un año. España no se merece perpetuar en una situación de esta naturaleza. Ofender innecesariamente a un país amigo como son los Estados Unidos tiene sus consecuencias. Nuestra precipitada retirada de Irak sigue ahí, como una especie de herida que norteamericanos y británicos parecen no estar muy dispuestos a olvidar; sobre todo si el presidente Zapatero demuestra que puede ser reincidente en este asunto, tal y como sucedió durante su visita a Túnez. A estos hechos se añaden aproximaciones inesperadas a países caribeños como Cuba o Venezuela, por no olvidar decisiones tan injustas como acordar la retirada de nuestro apoyo al pueblo saharaui y plegarse a las exigencias de Marruecos, un país que se permite el desaire de dar con la puerta en las narices- -sin que nuestro Gobierno se atreva a alzar la voz- -a las distintas delegaciones autonómicas que han intentando pisar El Aaiún. Parece evidente que mientras no se recomponga una relación bilateral con los EE. UU. basada en la confianza y la lealtad mutuas será imposible un cambio de escenario y perspectiva. Para lograrlo es necesario abordar una estrategia inteligente que desactive la frialdad actual que muestra Washington hacia nuestro país. Que España recupere peso internacional es imprescindible, sobre todo, después de la reactivación de la alarma terrorista tras los últimos atentados de Londres. EDIO llena o medio vacía, los resultados del Barómetro de ABC ofrecen datos para el análisis capaces de contentar, al mismo tiempo, a tirios y troyanos. El PP reduce más de tres puntos su distancia del PSOE en intención de voto, pero el Gobierno de Rodríguez Zapatero conserva un importante sustrato de apoyo ciudadano, muy por encima de los populares. Más allá de las cifras, que siempre se prestan a interpretaciones a conveniencia de parte, el dato más significativo de la encuesta es el siguiente: los españoles creen que el Gobierno no tiene una estrategia definida y que improvisa sobre la marcha en función de las circunstancias. O sea, que no hay libro de instrucciones y se recurre al manual creativo: gobernar en función del paisaje. Lo malo es que el paisaje cambia. Rajoy y Zapatero JULIÁN DE DOMINGO DERECHOS DE AUTOR C LUXEMBURGO DIJO SÍ A victoria del sí en Luxemburgo proporciona una sensación de alivio para los partidarios de la Constitución Europea, y aunque está lejos de ser la piedra filosofal que se está buscando para resolver la situación creada tras el no de Francia, es un premio para un dirigente como Jean- Claude Juncker, que no sucumbió a los temores de muchos de sus colegas europeos ante la epidemia que supuestamente debería contagiar la actitud de los votantes holandeses y franceses a todo el continente. Juncker ha dado una lección de coherencia que se ha echado en falta en otros dirigentes europeos. Para empezar, se ha implicado a fondo en la campaña electoral- -lo que ha dado buenos resultados- -y desde el principio ha puesto su destino político en manos de los propios ciudadanos, porque si él había firmado como jefe de Gobierno este tratado y era desautorizado por sus electores, por ética elemental, el que se tendría que ir soy yo, no los ADA día que pasa, ETA se afianza en su campaña de verano: cartas, bombas, expulsiones, advertencias... ETA, sin careta, hace suyos en el boletín interno Zutabe los resultados del Partido Comunista de las Tierras Vascas para gritarle al Gobierno que los nueve escaños de las nekanes tienen derechos de autor. Por encima de las siglas, el pueblo apoya a la izquierda abertzale dice ufana la banda terrorista, que se jacta de haber derrotado la estrategia de ilegalización y de ser interlocutor imprescindible en la resolución del conflicto Por escrito y con acuse de recibo, para que el fiscal general del Estado encuentre indicios suficientes para vincular a Batasuna ETA con EHAK. La relación existe: lo dijo Zutabe punto redondo. L votantes dijo. Al final, Luxemburgo ha votado más pensando en la continuidad de Juncker que en Europa. Con Luxemburgo son ya trece los países que han ratificado la Constitución (la mitad más uno) y después de España, el segundo por referéndum. Frente a ello, sigue habiendo dos noes que, según la regla prevista de la unanimidad, hacen imposible por ahora que este texto pueda entrar en vigor. Unos dirán que es un paso muy importante y otros responderán que en realidad la Constitución camina en vía muerta. Lo que no se puede negar es que el referéndum de ayer demuestra lo importante que es seguir con el proceso de ratificación, aunque sea a un ritmo más lento. Cualquiera que sea el resultado final, y aunque muy probablemente nunca llegará a ser el que se había previsto, siempre será mejor afrontar la voluntad democrática de los ciudadanos que dar la impresión de que los dirigentes tienen miedo de escucharla. ACOSO P ASO lento, pero firme el del Gobierno en su estrategia de acoso a la escuela concertada. El borrador de la ley de Educación se endurece, a pesar de las indicaciones contenidas en el dictamen del Consejo Escolar del Estado y de las reivindicaciones de los colegios concertados. Con el argumento de que la educación debe ser considerada sólo como un servicio público- -y no como un servicio público y social- -el Ejecutivo se siente con las manos libres para entender que cuando hay suficiente oferta pública no hacen falta las plazas concertadas, a pesar de su demanda. Matices semánticos para que el Ejecutivo cuadre a conveniencia.