Patrocinado Por:

Volver

Resultados de la búsqueda

Resultados para
22 Nacional DOMINGO 10 7 2005 ABC En ERC conviven los Carod, Puigcercós y Huguet en armoniosa colaboración con el terrorismo independentista desarticulado en los ochenta. La reflexión es de Oriol Malló, que propuso exterminar a los intelectuales antinacionalistas Bajo el cobijo de ERC MARÍA ANTONIA PRIETO BARCELONA. La publicación, en el diario Avui de un artículo del periodista, escritor y militante de ERC Oriol Malló, instando a la exterminación de los intelectuales críticos con el nacionalismo, ha dejado indiferente a la clase política catalana. Al margen de la solidaridad que el presidente de la Generalitat, Pasqual Maragall, trasladó el pasado jueves a una delegación de esta plataforma, las muestras de complicidad han brillado por su ausencia. La ley del silencio se ha impuesto y casi todos los partidos han mirado hacia otro lado ignorando unos ataques- boicoteémoslos, marquémoslos al rojo vivo, hagámosles la vida imposible para que sufran en carne propia aquello que ellos nos dieron cuando realmente mandaban -que en cualquier otro lugar habrían hecho correr ríos de tinta. Paradójicamente, esos mismos partidos reaccionaron con indignación cuando los intelectuales críticos, agrupados en Ciutadans per Catalunya presentaron el manifiesto Por un nuevo partido político en Cataluña Se les llamó anticatalanistas, lerrouxistas y provocadores, y se les acusó de poner en peligro la convivencia. En el manifiesto, muy crítico con el nacionalismo imperante y con el comportamiento de todos los partidos, ni se amenazaba ni se pedía la exterminación de nadie. Aún así, los pocos políticos que han defendido tímidamente a estos intelectuales han situado en el mismo plano las disidencias ideológicas y las amenazas contra la integridad física al argumentar que el artículo de Malló, aunque condenable, respondió a una provocación. El propio consejero jefe catalán, el republicano Josep Bargalló, comparó el documento con el Manifiesto de los 2.300 que denunciaba la política lingüística de la Generalitat. A quienes suscribieron ese texto, en 1981, se les acusó de minar la paz social. Un miembro de Terra Lliure, Pere Bascompte, atentó contra uno de los impulsores, Federico Jiménez Losantos. En paralelo, el mundo independentista radical se aglutinó en La Crida a la Solidaritat que más tarde, al igual que la banda terrorista, se integraría en ERC. Aunque libre de la lacra terrorista, en Cataluña se produce un fenómeno curioso: el intento de aislar política y en consecuencia socialmente, a quienes discrepan del pensamiento oficial. Ahora le ha tocado el turno a Albert Boadella, Francesc de Carreras, Félix de Azúa, Xavier Pericay o Arcadi Espada, pero en su día fueron otros los que padecieron esta exclusión. Como el ex presidente del PP catalán y actual eurodiputado, Aleix Vidal- Quadras, o, en menor medida, el presidente del Parlamento Europeo, el socialista José Borrell. Estigmatizados como jacobinos y anticatalanes, fueron denostados por el régimen pujolista y por las cúpulas de sus respectivas formaciones, aunque, paradójicamente, eran idolatrados por las bases de sus partidos. En los noventa se crearon varias plataformas críticas con el nacionalismo oficial, como el extinto Foro Babel que integraba a alguno de los actuales Ciutadans per Catalunya Asociación por la Tolerancia y Convivencia Cívica Catalana sobreviven pese a llevar colgado el sambenito de españolistas o fascistas. La presión de los independentistas radicales siempre ha existido y se ha manifestado especialmente en la Universidad. El matiz entre las agresiones de siempre y las actuales amenazas de exterminio radica en que los jóvenes envueltos con la estelada que tomaron las calles -según Miembros del grupo de intelectuales, tras su reunión con Maragall definición del propio Malló en su libro De las armas a las urnas -escriben ahora en los medios de comunicación o forman parte de la administración autonómica. Una parte fundamental de la base sociológica de ERC procede de una gente que hace años optó por luchar contra el mismo sistema que, hoy, como cuadros y dirigentes del partido, aceptan buscando las fisuras por las que encarar una nueva transición que ponga a prueba los límites de una reforma total del marco autonómico y constitucional De nuevo, la cita es de Malló, escritor de curiosa trayectoria. Tras pasar por Terra Lliure, y en un giro radical, se acercó a Foro Babel y a Asociación por la Tolerancia- -escribió una biografía autorizada de Boade- YOLANDA CARDO lla, a quien hoy amenaza desde el Avui y defendió a Vidal- Quadras- -para acabar como militante de ERC. Acción política a largo plazo A Esquerra hay que atribuirle el mérito de haber desactivado la lucha armada pero, a cambio, su base actual procede de donde procede. Malló lo resume: Todos aquellos que hace años apostaron por la violencia política son hoy personas realistas que sin renegar de sus orígenes contemplan la acción política a largo plazo O sea, que en ERC conviven los Carod, Puigcercós y Huguet con el independentismo desarticulado de los ochenta- -Jaume Oliveras, Xavier Vendrell, Josep Maria Cervelló- en una armoniosa colaboración que les ha abierto expectativas inimaginables hace poco tiempo El caso de Xavier Vendrell es emblemático. Miembro de Catalunya Lliure hoy es el número tres de ERC- -es mano derecha del secretario general, Joan Puigcercós- -y acaba de ser designado secretario general del consejero jefe de la Generalitat, Josep Bargalló. ERC tiene el mérito de haber desactivado el terrorismo. A cambio, su base actual procede del radicalismo absoluto