Patrocinado Por:

Volver

Resultados de la búsqueda

Resultados para
ABC SÁBADO 9 7 2005 Nacional LA GUERRA DEL AGUA 17 Cristina Narbona, en el transcurso de la entrevista concedida a ABC en Valencia La única formación política que sigue votando a favor del trasvase del Ebro es el Partido Popular En el Tajo- Segura tomamos una decisión prudente que permite seguir trasvasando agua a partir de octubre Modernización de regadíos: Murcia, Almería y Comunidad Valenciana están a la cabeza de España salación sea en una práctica masiva y nociva, y no puntual como estaba planteada inicialmente con el PP? -Precisamente, San Pedro del Pinatar es la primera planta que tiene sensores en continuo sobre los índices de salinidad, por lo tanto, si se superan los límites no se causa ningún daño. Eso no sucede con todas las plantas que hay ahora en funcionamiento. El mar siempre está ahí, no sufre sequía y no provoca conflicto territorial. Tendremos una concentración menor de contaminación que el trasvase del Ebro, que requería energía equivalente al de una central de mil megawatios. -Pero un informe del director general de la Biodiversidad y el Territorio, Antonio Serrano, sostenía que las obras del trasvase del Ebro tendrían un impacto medioambiental mayor en su ejecución, pero que en las próximas décadas serán las desaladoras las que generarán más emisiones de CO 2, de salmuera y dañarán el paisaje litoral. -Sí, por eso vamos a reducir ese impacto de las desaladoras. En ese informe también se decía que el impacto del trasvase del Ebro sobre el Delta era incapaz de valorarse en su justo término. Por eso, desde la UE hubo informes desfavorables. No nos olvidemos que la ley del PHN decía que debía aprobarse por decreto quiénes iban a ser los destinatarios del trasvase y qué cuantía se les asignaba, y ese decreto no se llegó a firmar nunca. No había un análisis económico- financiero de la obra. ¿Se descarta pues de plano el trasvase del Ebro? -El trasvase del Ebro, en su concepción de los 900 kilómetros, ha quedado derogado, y no lo apoya ningún grupo político más que el PP. En esta legislatura lo que hay que hacer es avanzar en obras que son muy necesarias. ¿Es una decisión política la derogación del trasvase del Ebro? -La derogación del trasvase del Ebro arranca en 2000 de la posición de la nueva Ejecutiva Federal de Zapatero cuando, yo misma, le planteé a Jaume Matas un gran pacto sobre la política del agua. Esto es, hacer un buen control del uso del agua en nuestro país, superar el caos de las Confederaciones Hidrográficas y hacer las obras necesarias con carácter previo a una transferencia. Matas me dijo que lo único que le interesaba es saber si íbamos a votar sí o no al trasvase del Ebro y lo demás no le importaba. Así, se planteó una alternativa que se llevó a las Cortes en 2001 y en esta legislatura hemos trabajado para plasmar lo que ya dijimos. A esto se han sumado IU y ERC, que estaban de acuerdo con la derogación. -En definitiva: bajo su Gobierno es irrecuperable el trasvase... -Con el Gobierno socialista y la mayoría parlamentaria, el trasvase del Ebro no existe, ha salido de la escena. Con vistas al futuro se tendrá que evaluar la transformación que sufre este país, porque el mayor gasto del agua lo hace la agricultura y no sabemos cuál va a ser su futuro. Tampoco sabemos el futuro de la política agrícola comunitaria cuando se produzca la apertura a países terceros. Se tendrá que analizar qué necesidades de agua tenemos, pero en estos momentos es una decisión de todos los partidos políticos.