Patrocinado Por:

Volver

Resultados de la búsqueda

Resultados para
ABC SÁBADO 9 7 2005 Opinión 7 que pretende promover una asociación mundial para el desarrollo Este objetivo evitará ayudar al desarrollo con una mano y frenar el mismo con la otra. Quitar el freno supone la construcción de un sistema comercial mundial más justo y equilibrado, un tratamiento de la deuda externa más generoso hacia aquellos países en los que la carga de la deuda representa un serio obstáculo para su desarrollo, un mayor acceso a los medicamentos esenciales o un mejor acceso a los avances tecnológicos que representen un impulso en su prosperidad. LA ESPUMA DE LOS DÍAS ¿CUESTIÓN DE DINERO? E atribuye a Napoleón la simpleza de que para ganar una guerra hacen falta tres cosas, dinero, dinero, dinero y sea por los efectos maléficos de esta opinión de autoridad o por los desvaríos del consumismo, lo cierto es que se exagera el poder del dinero. Nuestra sociedad opulenta y el Estado que la organiza exhiben ademanes de nuevos ricos y una fe de carbonero en el todopoderoso estiércol de Satanás. Miren que yo dedico buena parte de mi tiempo a la prédica y enseñanza de sus virtudes sociales y a la alabanza de la creación de valor de la economía financiera, pero ya me resulta estomagante que se tire de cartera o talonario MANUEL ante cualquier probleÁNGEL ma, se trate de un mercaMARTÍN deo político, de la eutanasia del sector naval, del fomento de la investigación y la innovación, o de la construcción del Estado. Diga lo que diga el Gran Corso, los estudiosos de la psicología de la incompetencia militar tienen suficientemente probado cuántas derrotas se han debido a la estupidez, a la resistencia al cambio y a la arrogancia, y no a la falta de medios materiales. Pensar que la caballería derrotaría a los tanques o que unos amarillos semidesnudos y alimentados por un puñado de arroz hervido eran enemigos despreciables han sido errores que han costado caros a más de un acaudalado imperio. El dinero satisface necesidades fisiológicas, de seguridad e incluso de autoestima- -Maslow dixit- pero fracasa ante las necesidades de autorrealización y las utopías colectivas. Es más, las inercias institucional y social resultan poco permeables a los rociones de dinero. Son insobornables. Este Gobierno con los bolsillos llenos puede pensar que las empresas o las administraciones públicas se arreglan a base de pasta en subvenciones o prejubilaciones, pero se equivoca. Por ejemplo, la productividad y la carga de trabajo de los astilleros sigue siendo la que era, y la sanidad pública es una máquina de triturar billetes, todos los que sean capaces de echarle. Nos ufanamos ante las transferencias europeas que podemos recibir para investigación, pero tengan por seguro que sin una transformación en las estructuras y en la mentalidad, la semilla monetaria caerá en terreno infértil. Ocurre que, mientras que dar dinero es gratificante, el cambio social tiene su coste político, así que mejor no meneallo Los líderes del G- 8 reunidos en Gleneagles han decidido contribuir- -una vez más- -a que la pobreza pase a la historia, pero saben que no basta con el volumen de fondos asignados, sino que importa más el cómo que el cuánto. Ese continente africano, perpetuamente poscolonial, tiene una probada resistencia a la transformación. Además de los economistas, son los políticos y los sociólogos quienes tienen la palabra. La pobreza no es sólo cuestión de dinero. S ÁNGEL CÓRDOBA asumido por los países miembros de la Unión Europea, sin precedentes: la Unión Europea alcanzará el 0,51 por ciento del PIB para 2010. Nuestro país está trabajando en dos grandes ejes, además del aumento de recursos, en los que en este primer año de gestión hemos conseguido avanzar razonablemente: calidad y coherencia, pues el incremento del presupuesto sería insuficiente si no tomamos medidas para contribuir al cumplimiento del octavo de los ODM, En esta línea se está haciendo un esfuerzo notable en avanzar y concretar la iniciativa del canje de deuda por educación, acordado en la Cumbre Iberoamericana del pasado año. Un ejemplo de ello es el programa recientemente firmado con Ecuador, país que, gracias a esta iniciativa, podrá destinar 50 millones de dólares más a la educación, el medio ambiente y el apoyo a los pueblos indígenas. Respecto a la calidad de la ayuda, la buscamos a través de una mayor concentración geográfica para lograr un mayor impacto de nuestras iniciativas; a través de destinar al menos el 20 por ciento de nuestra AOD a los sectores sociales básicos, como educación y salud y, del mismo modo, dirigiendo el 20 por ciento de la AOD a los países más pobres, especialmente a los del África Subsahariana. Hace unos días ha tenido lugar en las Naciones Unidas el Encuentro de Alto Nivel sobre Financiación para el Desarrollo en el que nuestro país ha confirmado que, además de su firme compromiso con los ODM y la lucha contra la pobreza, quiere y está trabajando con intensidad en el ámbito de la Iniciativa contra el Hambre y la Pobreza que encabezan el presidente del Gobierno y los presidentes de Brasil, Chile, Francia y Alemania, y que parte del reconocimiento de la urgente necesidad de movilizar nuevos recursos a los ya existentes para cumplir los objetivos. La lucha contra la pobreza es una obligación moral de los gobiernos y un compromiso ético de la ciudadanía. La comunidad internacional- -incluida España- -no puede mirar hacia otro lado, ni ser tibia; lo hecho hasta ahora no es suficiente. PALABRAS CRUZADAS ¿La respuesta de Blair debería servir de ejemplo para Zapatero? NO ES UN EJEMPLO ACTUALIZAR EL TALANTE FORTUNADAMENTE, Zapatero no ha tenido que enfrentarse, como mandatario, a un golpe terrorista como el de Londres. O como el de Madrid. Pienso que acaso otros sí tendrían algo que aprender de la flemática reacción inglesa, y no hablo (solamente) del PP, sino de todos nosotros, el PSOE incluido: las reacciones, con sordina. Pero sí creo que algunas actitudes en el Reino Unido habrían de ser ejemplo o marcar un cierto camino. No hay que enfrentar a unos partidos contra otros, sino unirlos, cuando la barbarie amenaza. Aquí aprovechamos la menor oportunidad para cargar contra el de enfrente, puñetero país cainita. La cólera ciudadaFERNANDO na, como la venganza, se toma fría, y JAURÉGUI eso lo saben los británicos, tan cool. Y nunca hay que descomponer el gesto. Ignoro si ZP hubiese actuado, ojalá nunca lo comprobemos, como Blair. Que sí tiene talante, que ha dejado a los especialistas informar, sin desgastar mucho a su ministro del Interior, aunque hayan informado, lo que me parece criticable, poco, muy poco. Pero, ya que estamos, déjenme decir que temo que el famoso talante zapateriano necesita actualizarse para parecerse al de Blair, que, si bien se mira, no deja de tener similitudes con nuestro sonriente presidente. Físicas, digo. Solamente. N O quiero ni pensar lo que habría ocurrido en este país llamado España si el presidente del Gobierno hubiera actuado como ha hecho Tony Blair: ha ocultado información del atentado durante horas, decretó un apagón informativo que siguieron sin chistar los periodistas británicos y que no ha provocado ninguna queja ciudadana, y, al día siguiente del acto brutal, un responsable policial informó de que todavía no habían conseguido llegar a un vagón de metro donde supuestamente se deberían encontrar varios muertos y heridos. Las comparaciones son siempre odiosas, pero, como se han hecho, habría que preguntarse si Blair reaccionaría con idéntica flema si el atentado se produjePILAR ra a dos días de unas elecciones. Y habría CERNUDA que preguntarse también por la reacción de la oposición en ese escenario, aunque en esta ocasión ha estado al lado del Gobierno, sin fisuras. España vivió unas fechas que pasarán a la historia con vergüenza, por la manipulación de datos, presiones, mentiras y nulo respeto a una jornada que debería ser de reflexión. Pero no todo fue negativo: nos hacemos cruces sobre la actitud de los británicos ante el atentado y verdaderamente han sido ejemplares en un día de dolor y caos; pero en Madrid la población reaccionó igual o mejor el 11 de marzo. Sus gestos de solidaridad, apoyo y dolor no pueden quedar en el olvido. A ¿Y usted qué opina? Déjenos su mensaje o su voto en la página web www. abc. es eldebate