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ABC VIERNES 8 7 2005 Espectáculos 67 Yossi y Jagger una historia real de amor homosexual en el frente Eytan Fox soslaya la carga ideológica en un filme ambientado en el conflicto israelí- libanés Hana Makhmalbaf, la última aparición de los Makhmalbaf en el universo del cine. A los 14 años hizo su primer largo, el documental Joy of madness b Con escasos recursos y ningu- LOS SECRETOS DE... Fernando Guillén- Cuervo Actor y director Yossi y Jagger A TENER EN CUENTA A las cinco de la tarde se presentó hace dos años en el Festival de Cannes y la jovencísima Samira Makhmalbaf ganó el Premio del Jurado Es una mirada limpia, clara, ingenua y muy poderosa sobre el desvelarse o revelarse de la mujer afgana justo después de caer el régimen talibán Tanto el lugar de los hechos, la destruida Kabul, como los personajes que aparecen, los perplejos y tambaleantes afganos, le dan a la ficción de esta película una mano terrible de barniz de realidad y de tinte documental velado la joven directora en alguna entrevista, mientras avanzaba en la historia y en el montaje de su película fueron desapareciendo paulatinamente los agarres primigenios con el poema de Lorca) A las cinco de la tarde nos sitúa en Kabul, a la caída del régimen talibán y en ese territorio físico, moral y psicológico en el que todo está, con perdón, patas arriba: nadie tiene nada sólido bajo sus pies, y menos que nadie, las mujeres, que han de tener el valor de asomarse al exterior de sí mismas, salir de ese encarcelamiento íntimo, desvelarse o revelarse, personalizarse... y han de hacerlo, claro, en ese ambiente enrarecido, puñetero y preñado de talibanismo, miedos e incultura. Samira Makhmalbaf ensaya una mirada optimista al paisaje, con ojos frescos e ingenuos, con intención poética pero directa... Y concentra esa mirada en una joven, cuyo padre es un retal viejo del talibanismo huido pero presente (el pobre hombre ve al mismísimo diablo en el rostro de las mujeres desveladas) A través de Samira, o de su protagonista, vemos un lugar destruido que quiere renacer, donde los colegios empiezan a abrirse y las ruinas a convertirse en lugares habitables, o al menos habitados... Hay un enorme conflicto (ella quiere ir a la escuela, pero ha de hacerlo a escondidas de su padre, que es el envés de lo fashion el viejo carcamal) hay un delicado aliño romántico en la historia, diminuta y encantadora, con el poeta naïf, un personaje que cae en el lugar y en la propia narración como una lluvia fina... Hay mucha claridad en los ojos de esta directora cuando mira aquello y a sus gentes y nos deja, después, esta película ejemplar en un sentido y buena en todos. na ayuda del Ejército, Fox rodó la película con la intención de reflejar la evolución de la homosexualidad en la sociedad israelí J. E. A. En los últimos tiempos, algunos títulos de contenido homosexual han logrado hacerse un hueco en la cartelera. Esta semana llega un trabajo realizado en 2002, presentado en el Festival de Berlín y premiado en diversos certámenes internacionales: Yossi y Jagger del neoyorquino Eytan Fox, quien desde muy joven reside en Israel. Por ese motivo, es dentro del Ejército de este país donde transcurre la historia, basada en hechos reales. Yossi y Jagger retrata la historia de amor entre dos oficiales israelíes en una base del ejército situada en la frontera israelí- libanesa. Uno de ellos es comandante de compañía y el otro, de pelotón apunta el director. Sin postura ideológica alguna, se trata de una historia de jóvenes que intentan sobrevivir. Cada hombre de Israel tiene una guerra, y la de mi generación, -explica Fox- -es la que cuento en Yossi y Jagger Es una película sobre hombres atrapados. Hoy en día- -continúa- -la mentalidad en Israel con respecto a la homosexualidad no se parece en nada a la de hace 20 años; está influenciada por la televisión y por internet comenta Fox, quien no obtuvo ninguna ayuda del Ejército israelí para el rodaje. Por eso tuvimos que filmar en un viejo y auténtico búnker a la vez que los actores aportaban sus propios uniformes o los alquilábamos. El búnker era muy pequeño- -concluye- -no había sitio para el cámara y tenía que llevarla yo mismo Amor en las trincheras Israel, 67 minutos Director: Eytan Fox Intérpretes: Ohad Knoller, Yhuda Levi, Assi Cohen ANTONIO WEINRICHTER De las cinematografías consideradas exóticas es difícil que nos lleguen películas que no traten directamente de las cuestiones que las hacen asomarse a los titulares de prensa: por ejemplo, de una película israelí como ésta que nos ocupa se espera que hable, no precisamente de la vida cotidiana, sino de alguno de los frentes que tiene abiertos en Oriente Medio. Sin embargo, aunque el director Eytan Fox ambienta Yossi y Jagger en una base militar establecida El estilo, el en la frontera libadesarrollo y nesa, se libra de caer la definición en un análisis polítide los perso- co, más allá de lamentar implícitanajes son mente que sus protamás bien gonistas pierdan lo mejor de su juventoscos tud sirviendo- -de forma obligatoria- -en un ejército con tantas ocupaciones como el de su país. Máxime cuando la pareja protagonista, el Yossi y el Jagger del título, lo tienen especialmente difícil para vivir su amor homosexual sin que se enteren sus compañeros. Este mensaje de tolerancia sexual es la principal razón, supongo, de que haya llegado a estrenarse entre nosotros una película que carece de especial interés más allá de sus intenciones. El estilo, el desarrollo y la definición de los personajes son más bien toscos, si bien tiene a su favor su muy corta duración. Mi mejor hobby es Manuel, mi hijo de tres años J. E. A. -Actor, director, productor y también guionista. ¿Qué hace para no dispersarse? -Poner mucha ilusión y osadía en el trabajo, con el apoyo ciego de Pedro Olea y la confianza de Filmax. -Todo esto le ha llevado a rodar actualmente Los manager -Primero hay que decir que el guión se ha escrito muchas veces; después he preparado la producción, se ha buscado el equipo, afinado el reparto, que ha sido elegido para que sepa trabajar con la esencia de su personaje, no para dirigirlo. ¿En qué género debemos instalar la trama? -Es una comedia disparatada. ¿No sale en ella ni siquiera como lo hacía Hitchock? -He querido centrarme en la dirección. Soy un corredor de fondo, un obrero, un profesional que interpreta los personajes que van llegando dentro de mis exigencias profesionales de trabajar con buenos directores. ¿En el plató son iguales los sentimientos de un director a los de un actor? -La perspectiva del director- creador es algo mucho más personal: el enfoque, la reflexión... Es distinto. -Hablando de comedias, si un actor trabaja con alguien de la personalidad de Almodóvar, ¿corre peligro de imitarle? -Estudié dirección en la Universidad y luego he tenido, como punto de fuga de esos estudios previos, el haber trabajado con los mejores directores. No hay ninguna referencia. Como mi hijo tiene dos años y medio, desde entonces he visto muy poco cine. -Da la sensación de que está más involucrado en su trabajo que nunca. -Es cierto. Todo se lo debo a mi hijo Manuel, que es mi vida. Soy feliz ofreciéndole toda la atención. Mi hobby es él y justifica cualquier tipo de desvelo. Es mi foco de atención. Me lo como a besos. Una escena de Yossi Yagger