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22 Atentados en Londres LOS ESPAÑOLES, TESTIGOS DE LA TRAGEDIA VIERNES 8 7 2005 ABC Si no fuera mi día libre, estaría muerto La colonia nacional en la capital británica asciende en verano a casi 100.000 personas b Algunos de los residentes españoles en Londres reconstruyen para ABC el terror y la incertidumbre que envolvieron la dramática mañana de ayer A. TORRES J. SÁINZ MADRID. Ayer Londres recordó demasiado a Madrid. Sin que nadie lo esperara, los londinenses españoles multitud cuando llegan los meses de verano, volvieron a ser testigos de la barbarie terrorista y revivieron, lejos de casa, la pesadilla del 11- M. Es difícil calcular el número exacto de la colonia nacional que se encontraba ayer en Londres o en otros lugares del Reino Unido, pero sí se puede hacer una estimación. La embajada española en Gran Bretaña tiene registradas a 26.000 personas como residentes habituales en la capital, pero reconoce que de hecho podrían ser el doble. Ayer, el órgano que agrupa a las agencias de viaje cifraba en 5.000 los turistas de viaje en Londres, y la Asociación Española de Cursos en el Extranjero calculaba que en estos momentos podría haber unos 4.000 estudiantes en la ciudad del Támesis. Casi todos se desplazaron en avión. Al día, las líneas de bajo coste operan desde distintos aeropuertos nacionales unos 46 vuelos, y en una jornada de julio como la de ayer, las grandes compañías fletan quince aeronaves desde Madrid o Barcelona. A pesar de lo ocurrido, el tráfico aéreo no sufrió alteraciones o retrasos significativos a lo largo de toda la jornada. No sucedió lo mismo con los célebres trenes Eurostar que unen París y Londres. A última hora del día comenzaban a recuperar la normalidad, después de haber permanecido suspendidos durante algunas horas. En definitiva, una jornada de caos e incertidumbre que ABC ha querido re- Un grupo de personas hace cola, tras los atentados, para utilizar una cabina de teléfono cerca de la estación de Euston AFP Marcos Suárez Camarero Había un colapso total, Diego González Recepcionista Al ver las lanchas Montse Suárez Contable En mitad de la todo Londres estaba en la calle, los ejecutivos de La City andaban deambulando militares surcando el Támesis a toda velocidad, comprendí lo que había pasado confusión, los perros de la Policía olfateaban a todo aquel que llevara maletines o mochilas VENUS Y MARTE, MADRID Y LONDRES RAMÓN PÉREZ- MAURA os terroristas de Al Qaida atacaron ayer Madrid. Y París, Berlín, Buenos Aires, Johannesburgo y me atrevería a decir que incluso Hong- Kong además de Londres. Al Qaida prosiguió con la estrategia terrorista inaugurada en la noche del 29 de diciembre de 1992 en Aden, la capital de Yemen. Entonces estallaron bombas en dos hoteles de esa ciudad: el Aden y el Goldmore, ambos frecuentados por turistas y hombres de negocios occidentales. Mas como quiera que en esa velada acogían un centenar de marines norteamericanos, se asumió que L era contra ellos contra quienes se estaba perpetrando el atentado. No fue así; uno de los autores, detenido poco después, dejó claro que los ataques eran contra edificios que acogían en medio de la Península Arábiga claros ejemplos de cultura occidental: alcohol, adornos navideños, música pop y mujeres en traje de baño al borde de la piscina. Decadencia inaceptable. Atacaban un modo de vida y Occidente no reaccionó al ataque. No tengamos la más mínima duda: a ojos de esos islamistas que creen en el uso del terrorismo para alcanzar sus objetivos, no so- mos más que infieles. Y como dijera Osama bin Laden hace un lustro, su ventaja sobre nosotros se resume en la frase ustedes aman la vida, nosotros amamos la muerte El 7 de agosto de 1998, Al Qaida atacó las embajadas americanas de Nairobi y Dar es Salam. La reacción de Estados Unidos siguió siendo tibia: bombardeó unos campos guerrilleros en Afganistán- -estaban abandonados- -y una fábrica de armas químicas en Jartum- -que resultó producir aspirinas- Sólo tras el 11- S las bravatas terroristas de Bin Laden fueron contestadas en toda regla. Hasta que llegó el 11- M. Hace 16 meses, el 11 de marzo de 2004, la sucursal local de Al Qaida perpetró unos letales atentados en Madrid que dejaron 192 muertos sobre los andenes y las vías férreas de Madrid. El pueblo español decidió desalojar el Gobierno existente e instalar uno nuevo que ha- bía prometido abandonar Irak. No se trata ahora de demostrar si hubo una reacción causa efecto. Pero sí de reflexionar sobre si ésa es la conclusión a la que pudieron llegar los terroristas: un atentado trae un cambio de Gobierno y la retirada de las tropas, tal y como nosotros queríamos. El atentado de ayer fue en Londres, mas no contra el pueblo británico- -que puso los muertos- sino contra lo que representan los miembros del G- 8: nos representan a todos. Como el 11- M no era contra España, sino contra Occidente. Ya sabemos cuál fue la reacción de España- -la que puso los muertos de todos- Veremos cómo reacciona ahora el Reino Unido. Y quizá descubramos que por mucho que algunos gusten despreciar el símil de Venus y Marte para hablar de Europa y Estados Unidos, ahora vamos a ver que el 11- M se atacó Venus, y el 7- J Marte.