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14 Atentados en Londres DESOLACIÓN ENTRE LOS LONDINENSES VIERNES 8 7 2005 ABC Sólo la templanza del carácter británico alivió el dolor de una jornada que iba a ser festiva y pronto derivó en trágica Me vino a la cabeza la imagen de Madrid TEXTO: ENRIQUE SERBETO. ENVIADO ESPECIAL LONDRES. Las banderas están a media asta en todos los edificios oficiales, la señal que menos esperaban en Londres, una ciudad que ha pasado en menos de 24 horas de la euforia desmedida por la designación de los Juegos Olímpicos de 2012, a la consternación por uno de los peores ataques terroristas ocurridos en Europa. En cuestión de minutos el centro de la ciudad fue ayer un infierno. Las puertas del vagón estaban reventadas, tiradas en la vía, el techo era un montón de hierros retorcidos, parecía como de papel de aluminio, y enseguida me vino a la cabeza la imagen de las bombas de Madrid. Ha sido terrorífico Simon Corvett, de 26 años, cuyo tren pasaba por la estación de Edgware Road cuando se produjo una de las explosiones, no ha sido el único que se ha acordado de lo que pasó en la capital de España el año pasado. El fantasma de Madrid como lo describía el Evening Standard, ha pasado también por Londres, ha colapsado la ciudad durante casi todo el día y a pesar de la aparente normalidad- -británica- -con la que los ciudadanos han reaccionado, los habitantes de Londres han descubierto con pesar que las advertencias y temores que no han dejado de lanzar analistas y expertos, se han cumplido. El azote del terror se ensañó con especial crudeza en la estación de King s Cross, el punto más negro de la dramática jornada londinense de ayer. Angelo Power, abogado, viajaba en el vagón donde estalló la bomba que los terroris- tas habían colocado en este tren. Estábamos atrapados como sardinas esperando morir decía, con la gravedad de quien sabe que ha estado a un paso de la muerte. Se veían flashes de luz, la gente chillaba y el humo empezó a inundar el vagón La policía tardó unos veinte minutos en llegar al lugar del atentado para rescatar a los heridos, una espera que se hizo eterna en los oscuros pasillos del suburbano. Dentro del vagón el tiempo iba transformado la tensión en histeria. Algunos viajeros rompieron los cristales para escapar del asfixiante humo y saltaron al túnel, incluso creyendo muchos de ellos que las vías estaban electrificadas. Escapaban de una muerte dolorosa en busca de una vaga esperanza, que finalmente se convirtió en vida. Las vías de los trenes eran sólo metal, inofensivo. El techo salió volando Una de las bombas estaba precisamente colocada en uno de los autobuses de dos pisos, que es uno de los símbolos universales de esta ciudad. Creo que estalló en la parte de atrás, vi cómo el techo del autobús salía por los aires y la onda expansiva me empujó a mí también Raj Matoo, de 35 años, estaba en una esquina de Tavistok Park, al lado del autobús atacado, en el que han muerto, según la información oficial, dos personas. Tal como se veían ayer por la tarde los restos del vehículo, parece mentira que hayan sobrevivido tantos pasajeros a un atentado que estaba pensado para causar una enorme cantidad de víctimas. Matoo dice que vio cómo cayeron trozos de carne mientras intentaba ayudar a los heridos sacándolos de la carcasa humeante del autobús. Cuando el vehículo explotó, los pasajeros estaban siendo evacuados del metro porque ya habían explotado las tres primeras bombas, y parece que muchos rodeaban el autobús para buscar otra manera de trasladarse. Sandra Pollins es una joven que también estaba caminando cerca de Tavistok Park cuando escuchó una explosión tremenda Había cristales volando por todas partes, todo el mundo corría. Cuando empecé a recobrarme sólo veía gente caminando cubierta de sangre, llorando tendidas en el suelo. Una mujer me dijo que no podía oír nada, pero que su marido seguía dentro del autobús cuenta. La Policía cerró rápidamente todos los accesos a las estaciones de metro cerca de los trenes donde se produjeron las explosiones y puso en marcha el sistema de reacción tantas veces ensayado en previsión de que sucediera un ataque terrorista como el que se Los servicios sanitarios atienden a los heridos en la estación de King s Cross Banderas ondeando a media asta en Buckingham Palace AFP Uno de los ciudadanos heridos en el atentado camina con la mirada perdida EPA