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60 Cultura JUEVES 7 7 2005 ABC Mortier, en desacuerdo con el público que lanza una opa contra la ópera El Real investigará quién interrumpió con alarmas el estreno de La flauta mágica S. GAVIÑA MADRID. El director de la Ópera de París, Gérard Mortier, demostró su abierto rechazo al público que lanza una opa contra la ópera, y que no deja aplaudir después del primer acto en alusión a aquellos que son contrarios a cualquier transgresión o incluso ruido que no esté escrito en la partitura. Gérard Mortier EFE Mortier hizó estas declaraciones durante el encuentro La flauta mágica un día después celebrado en el Círculo de Bellas Artes de Madrid. El director de la Ópera de París, coproductora del montaje, que no acudió al estreno en el Teatro Real la noche anterior, realizó un viaje fugaz a Madrid para desgranar las claves este polémi- co montaje recibido con éxito desigual en Alemania y en París. En Madrid, los aplausos silenciaron los abucheos en una representación que fue interrumpida durante dos minutos por el sonido de alarma de dos relojes abandonados en la sala. Según ha podido saber ABC, la dirección del Real, que no descarta algún sabojate por motivos laborales, investigará lo sucedido. El director belga, que compartió mesa con el director del Círculo, Juan Barja, y los críticos musicales Juan Ángel Vela del Campo y Alberto González Lapuente, éste último colaborador de ABC, explicó los motivos que le llevaron a elegir a La Fura dels Baus para realizar esta nueva producción. Mortier, que ya había montado en dos ocasiones anteriores este título, quiso en esta ocasión regresar a los orígenes de la obra, procurando recuperar su espíritu de teatro popular (la ópera fue estrenada en un teatro alternativo a las afueras de Viena) La Fura dels Baus reunía dos condiciones que convencieron a Mortier: su capacidad reconocida para hacer teatro popular y su fuerza en escena que pudo comprobar en su primera colaboración con el grupo, La condenación de Fausto cuando era director del Festival de Salzburgo. El teatro y la política El director belga también se refirió al aspecto quizá más polémico de esta producción, la sustitución de los recitativos originales por poemas de Rafael Argullol. Mantuvimos meses de debates y consideré que se podían rehacer. Es mejor introducir unos textos nuevos que mantener otros en alemán que la gente no puede leer alegó, sin por ello descartar que estos pueden volver a ser modificados en un futuro. Alberto González Lapuente calificó La flauta mágica como una obra en el límite, difícil de clasificar que se adapta muy bien a la filosofía del grupo catalán, pues se mueve en el mundo del límite del arte. Esta sensación de estar en el límite- -añade- -late en una producción en la que todos ejecutan su trabajo a la perfección. Todo funciona y el público lo percibe sin necesidad de conocer la obra Mientras Juan Barja se refirió al tono Naïf que para él tiene la ópera de Mozart por eso considero muy adecuada la elección de La Fura, en cuya producción está presente ese espíritu Mortier, que defiende el teatro como espejo de la sociedad calificó la ópera como una reflexión sobre una época. En la obra se dice lo que se quiere beber, a qué mujer amar y se hace una reflexión sobre la muerte Asimismo, calificó el teatro como elemento esencial para debatir problemas sociales que no pueden resolver los juristas y abogó porque el teatro haga política, ya que si no, los políticos harán teatro bromeó.