Patrocinado Por:

Volver

Resultados de la búsqueda

Resultados para
ABC JUEVES 7 7 2005 Madrid 41 Concluye el derribo de las chabolas que acogían a 70 familias de Móstoles Sus más de 200 vecinos han sido realojados en pisos, donde se trabajará para integrarles b Esta actuación ha precisado de una inversión de 12 millones de euros y medio año de trabajo, y ha incluido la preparación de los chabolistas para su realojo M. DÍAZ MÓSTOLES. Un amasijo de chapa y madera se convirtió ayer en el epitafio del modo de vida de 70 familias de Móstoles. Tras diez años subsistiendo en las chabolas del poblado de El Soto, situado en la Vereda del Pan y del Agua de la localidad, una excavadora cumplió su labor y echó abajo la última infravivienda de este asentamiento. Sus 221 moradores, de etnia gitana, iniciarán ahora una nueva vida conviviendo con nuevos vecinos en los pisos de altura que les han sido asignados, tanto en Móstoles como en otras localidades colindantes. El Gobierno regional y el Ayuntamiento de la localidad han acometido el desmantelamiento de este poblado chabolista, en el que se han invertido 12 millones de euros y medio año de trabajo. Y es que no basta con el derribo, como recordó a pie de excavadora el consejero de Medio Ambiente y Ordenación del Territorio de la Comunidad, Mariano Zabía: Ahora comienza la parte más importante del proyecto, la integración de las familias realojadas en la sociedad Zabía calculó que este proceso durará cinco años, y advirtió que requerirá el esfuerzo y la voluntad de las familias aunque resaltó el respaldo que les prestará el personal del Instituto de Realojamiento e Integración Social (IRIS) Ellos han sido los encargados de realojar a estas familias en sus nuevas viviendas, lo mismo que han hecho con unas 1.500 más en su trayectoria, informaron fuentes regionales. El cambio, al menos, no ha pillado de improviso a los hasta ahora chabolistas: durante los últimos meses, el propio IRIS y el Ayuntamiento les ha Una excavadora acabó con diez años de estancia de estas familias en el poblado ido preparando para el realojo, tratando de garantizar su integración social y vecinal con medidas sociales, de orientación laboral y educativas, estas últimas centradas en los 80 menores de edad que forman parte de estas familias, la mayor parte numerosas, y que pese a vivir en un entorno tan degradado contaban con cobertura sanitaria. De este modo se termina con una ABC situación de injusticia social, enquistada durante más de una década, se dignifican las condiciones de vida de estas familias y se atiende a una antigua reivindicación de los vecinos destacó el alcalde de Móstoles, Esteban Parro, presente en el derribo junto a varios representantes de su Ayuntamiento y el director gerente del IRIS, José Antonio Martínez.