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ABC JUEVES 7 7 2005 23 Zarqaui anuncia en internet que ejecutará al embajador egipcio secuestrado en Irak Lula incorpora a tres ministros del centro derecha a su gobierno para tratar de cerrar la crisis Blair, Geldof, Bono y Clooney, sin corbata Tony Blair estuvo ayer poniéndose y quitándose la corbata, según el carácter de sus apariciones en televisión. Por la mañana adoptó un atuendo formal para expresar su júbilo por la victoria de la candidatura olímpica de Londres. Por la tarde se quitó la corbata y se desabrochó el botón superior de la camisa para recibir a una delegación de los organizadores de los conciertos Live 8 integrada por los cantantes Bob Geldof y Bono y el actor George Clooney. Geldof trasladó a Blair el mandato de tres mil millones de personas- -la audiencia potencial que tuvieron el sábado los conciertos Live 8 al que se sumó anoche un último en Edimburgo- -para que siga firme en su presión a los países del G- 8 para combatir la pobreza. Una pajarita apareció luego al cuello de Blair en la cena que ofreció Isabel II, en la que, como ha destacado The Sun, el presidente Chirac tuvo que degustar las exquisiteces de la cocina británica que hace poco criticó. Tony Blair puede haber emprendido una batalla contra la Política Agraria Común de la Unión Europea, pero ha convocado la cumbre del G- 8 en el ambiente más agrario del Reino Unido, en medio de lanudos corderos y pacientes vacas Micrófonos para las ovejas E. J. BLASCO. CORRESPONSAL Durante todo el día se produjeron enfrentamientos entre la Policía y manifestantes que intentaban atravesar el cerco que rodea el hotel de Gleneagles donde tiene lugar la cumbre. Malestar social Diversos grupos alternativos reunieron unas cinco mil personas en una marcha que desde Edimburgo llegó en coches y autocares a las proximidades de Gleneagles. Tras una primera refriega en la que fueron detenidas una sesentena de personas por romper cristales de coches y lanzar piedras, en una acción que provocó heridas a ocho agentes, la Policía prohibió la marcha. Cuando las fuerzas del orden pudieron controlar la situación fue autorizada la reanudación de la marcha, que después volvió a amenazar seriamente el recinto de seguridad de la cumbre. GLENEAGLES. Aunque Gleneagles significa Valle de las Águilas (el Glen escocés de tantas marcas de whisky viene de valle lo que hay sobre todo en estas praderas al norte de Edimburgo son vacas, ovejas y cabras. Es una cumbre en medio de ninguna parte en la que, literalmente, la Policía ha puesto vallas al campo para acotar un amplio perímetro en torno al lujoso hotel y su campo de golf donde tiene lugar el encuentro del G- 8. Alguna cumbre anterior se convocó en una isla para preservar a los mandatarios de la presión de los manifestantes; Gleneagles no deja de ser también una isla, no rodeada de azul sino de verde, aunque para garantizar su inexpugnabilidad, puesta a prueba constantemente por marchas de protesta, han hecho falta unos diez mil policías, el corte de numerosas carreteras y la instalación de sucesivos controles. Aún así, los manifestantes lograron ayer superar el cercado en varios puntos, si bien no llegaron a su meta. Esta masiva presencia policial pudo propiciar incluso un leve accidente del presidente Bush que chocó contra un agente cuando daba una vuelta en bicicleta tras su llegada. Según un portavoz sólo sufrió ligeros arañazos en las manos. Bajo el dirigible que sobre Gleneagles supervisa desde el aire los movimientos en la zona, los animales pastan sin inmutarse de las idas y venidas de caravanas oficiales. Ese contraste ha llevado a algún periodista a embarrarse en el campo para acercar su micrófono a una oveja. El animal emprendió la huida pero al menos dejó en el aire un fuerte balido. Toneladas de grava han sepultado un amplio terreno de hierba cerca del hotel donde se desarrolla la cumbre con el fin de habilitar un espacio para los más de mil periodistas acredita- Bush y su mujer se reunieron ayer con Bono y Geldof dos. Nadie aquí parece concebirlo como un gran crimen ecológico, dada la rapidez con la que crece el césped en esta húmeda Escocia. De hecho, al remover la tierra los huéspedes escoceses han creado en cuestión de días para la Prensa un Wallace Garden en honor al mítico héroe de la independencia de esta parte norte de la Gran Bretaña. El patriotismo escocés se ha volcado en su campaña publicitaria, y ayer una variedad de distintos tipos de whisky contribuía a entonar las últimas líneas de las crónicas de periodistas de medio mundo. REUTERS Difícilmente accesible Organizar una cumbre en lugar tan rebuscado tiene sus serios inconve- El presidente Bush sufrió un leve accidente cuando paseaba en bicicleta y chocó con un policía nientes, y uno muy claro es el de los accesos. Con las principales rutas reservadas para las delegaciones oficiales y otras vías alternativas cortadas por la Policía para impedir el movimiento de manifestantes, los representantes de los medios de comunicación deben pasar horas de viaje hasta conseguir alcanzar su rincón asignado en Gleneagles: toda una aventura en autobuses especiales o taxis que para cubrir la escasa hora que habitualmente separa ese enclave de Edimburgo exige emplear hasta cuatro veces más de tiempo. Y eso por vías estrechas en las que difícilmente caben dos vehículos en direcciones opuestas. Algo contradictorio, desde luego, con la modernidad del Reino Unido que Blair exhibe ante sus colegas europeos. Nadie diría, en este entorno de lanudas ovejas y pacientes vacas, que Blair ha abierto una campaña contra la Política Agraria Común de la Unión Europea, como si su país no tuviera también un notable componente agrícola.