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ABC JUEVES 7 7 2005 Nacional 17 El presidente del Congreso veta al PP para investigar el acoso a Trillo b El PSOE quiere cerrar el inciden- Manuel Marín abroncó airadamente a la diputada del PP María Jesús Sainz por salir en defensa de Rajoy en el último Pleno de la Cámara. La parlamentaria abandonó entre lágrimas la reunión de la Mesa, tras denunciar la actitud intimidatoria del presidente del Congreso El llanto de la secretaria primera J. L. LORENTE te con un aumento de las medidas de seguridad y la petición de disculpas por parte de la diputada que invitó a los familiares del Yak J. L. L. L. L. C. MADRID. El presidente del Congreso, Manuel Marín, quiso arrogarse ayer, ante los miembros de la Mesa de la Cámara, todas las competencias sobre el expediente abierto para esclarecer el incidente ocurrido el pasado miércoles, cuando el ex ministro de Defensa Federico Trillo fue abordado en los pasillos del Parlamento por familiares de las víctimas del accidente del Yak- 42, que le increparon con carteles en los que pedían su dimisión. De esta forma, Marín impide que los parlamentarios del PP puedan participar en la investigación. Pocos datos pudieron conocer los integrantes del órgano rector de la Cámara sobre el expediente del caso Trillo Tan sólo que el presidente del Congreso tiene previsto cerrar la próxima semana la investigación tras analizar varios informes del personal de la Cámara sobre los hechos y una carta privada dirigida a él desde el Grupo Socialista. Fuentes del principal grupo de la oposición atribuyen la misiva a la diputada María del Carmen Sánchez, en la que, supuestamente, la parlamentaria del PSOE pide disculpas por invitar a los familiares que increparon a Trillo y echa la culpa a los ujieres de la Cámara. MADRID. El espíritu olímpico no estuvo ayer presente en el Congreso de los Diputados. A la misma hora que el presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, y el líder de la oposición, Mariano Rajoy, hacían piña en Singapur para apoyar la candidatura de Madrid para los Juegos de 2012, populares y socialistas se enzarzaban en una dura bronca parlamentaria. Un enfrentamiento que acabó en lágrimas. Fue el llanto de la secretaria primera de la Cámara, María Jesús Sainz, que abandonó a toda prisa la reunión de la Mesa, tras denunciar la actitud intimidatoria y autoritaria del presidente de la Congreso, Manuel Marín. El incidente tuvo lugar nada más comenzar la reunión del órgano de gobierno del Congreso- -a las nueve horas y seis minutos de la mañana- cuando Marín abroncó airadamente a la diputada del PP por su intervención en el último pleno- -el jueves día 30 de junio- cuando salió en defensa del derecho de Rajoy a intervenir en el debate final sobre el matrimonio gay para responder al discurso de Zapatero. Ya entonces, el presidente de la Cámara amonestó en público a la secretaria primera, a quien ordenó reiteradamente que tomara asiento cuando la diputada del PP- -reglamento en mano- -trataba de interceder ante Marín para que concediera la palabra al líder de la oposición. ¡Le espero el próximo martes! El episodio no terminó ahí. Instantes después, el dirigente socialista espetó a la secretaria primera en los pasillos del palacio: ¡A usted le espero el próximo martes! según explicó María Jesús Sainz a ABC. No fue el martes, sino ayer, miércoles. La confusión de Marín se debió al hecho, quizá, de que las reuniones de la Mesa suelen celebrarse los martes. El tiempo transcurrido entre el pasado jueves y ayer no hizo que se serenaran los ánimos. Nada más comenzar la reunión de la Mesa, Marín sacó a relucir el incidente. Con un tono crispado y más alto de lo normal, según comentaron los miembros del PP presentes en la reunión, el dirigente socialista anunció su intención de replantear el papel de los secretarios en las sesiones plenarias, tras subrayar que sólo deben intervenir a instancias de la Presidencia. A su juicio, la actuación de la secretaria primera fue inadecuada porque implicaba desautorizar al presidente, que es quien ordena los debates. María Jesús Sainz JAIME GARCIA Casi un acoso Suspensión temporal Según las mismas fuentes, Marín quiere cerrar el incidente con esa petición de disculpas y con un reforzamiento de las medidas de seguridad en el Congreso para garantizar que los invitados no accedan a las comisiones, -que no son públicas- -y delimitar las zonas en las que pueden permanecer, siempre acompañados del personal de la Cámara. El PP no se conforma con eso y aboga por concretar la depuración de responsabilidades con la suspensión temporal de los derechos parlamentarios, aunque sea simbólica y sin efectos prácticos, a los diputados socialistas que invitaron a los familiares. Más allá, el vicepresidente cuarto de la Mesa, Ignacio Gil Lázaro, exigió en la reunión de ayer que se despeje quien posibilitó que un miembro de la Asociación de Familiares del Yak- 42 permaneciera dentro de la reunión de la comisión en la que intervino Trillo, al tiempo que advirtió que el hecho debería ser trasladado al juez de acuerdo con lo previsto en el artículo 498 del Código Penal que tipifica la intimidación a los diputados. Los diputados del principal grupo de la oposición trataron- -sin éxito- -de responder a Marín con el artículo 34 del Reglamento, que establece, entre otras, la función de los secretarios de asistir al presidente en las sesiones plenarias para asegurar el orden en los debates y la corrección en las votaciones. Marín no dio oportunidad para la réplica y emplazó a los miembros de la Mesa a plantearle sus quejas por escrito. Eso fue lo que hicieron por la tarde los diputados del PP, que registraron un documento en apoyo de María Jesús Sainz. Horas más tarde, la secretaria primera de la Cámara expresó a este periódico su disgusto por la actitud autoritaria del presidente de la Cámara, que tachó de intimidatoria y acongojante casi un acoso Sainz se quejó de los gritos y gestos de Marín. Otro de los miembros de la Mesa presentes en la reunión- -la secretaria cuarta, Isaura Navarro, de Izquierda Unida- -pidió ante los periodistas una mayor armonía, mejores modos y un trato más humano en las sesiones del órgano de gobierno de la Cámara. Debería rebajarse la tensión en la Mesa aconsejó la parlamentaria de Izquierda Verde.