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6 JUEVES 7 7 2005 ABC AD LIBITUM TRIBUNA ABIERTA ANTONIO CERDÁ CERDÁ CONSEJERO DE AGRICULTURA Y AGUA DE LA REGIÓN DE MURCIA LO QUE SALIMOS GANANDO CHO siglos antes de Cristo, cuando nacieron los Juegos Olímpicos, los griegos no tenían clara la distinción entre dioses y héroes. Sólo un punto les resultaba diáfano: los héroes son hombres, sin excepciones, y los dioses no. Así visto, Jacques Chirac, dios en un rinconcito cutre del Olimpo, se ha quedado solo, sin grandeur y lejos de la gloria, mientras el héroe, Tony Blair, ya luce sobre su frente una anticipada corona de acebuche, que, dicho sea de paso, era el olivo silvestre y no el laurel la expresión helénica de la gloria en coronas vegetales. El triunfal mundo anglófono, ése que a cambio del francoalemán no le gusta a José Luis Rodríguez Zapatero, no suele M. MARTÍN perder el tiempo en forFERRAND mulaciones platónicas y se ha quedado con la Olimpiada de 2012. Bueno, no hay mal que por bien no venga. El trabajo de la delegación española desplazada a Singapur, con la Reina a la cabeza, ha sido magnífico y resume el esfuerzo de muchos años. Será cosa de volver a intentarlo con vistas a 2016 o a 2020. Lo que ahora le ha tocado a Madrid en el sorteo olímpico es un alcalde y un Ayuntamiento: un bien mucho más concreto y necesario que unos Juegos que están por venir y por ver. Barcelona tuvo los suyos en el 92 y en el docenario transcurrido Madrid ha conseguido superar todos los ratios de la comparación económica en la histórica pugna entre las que son, de hecho, las dos capitales de España. Madrid se ha volcado de tal manera para convertirse en sede olímpica que su Ayuntamiento y su alcalde, con tanta hambre de futuro, nos han sometido al ayuno del presente. De ahí el infierno capitalino en el que cerca de un centenar de obras fundamentales convierten a la villa del oso y del madroño en intransitable y hostil y, en todo caso, sólo apta para el plantígrado. Alberto Ruiz- Gallardón, que es persona tan capaz como ambiciosa, ya en el olvido de su devoción olímpica, puede entregarse a su obligación municipal, un trabajo duro en el que prima, por encima de los proyectos faraónicos, el cuidado de los detalles, la atención prioritaria al mundo cercano y pequeñito de los vecinos. La pretensión olímpica de Madrid ha sido pretexto y coartada para la resignada aceptación de una situación hostil para los ciudadanos en una capital tradicionalmente esponjosa, amable y grata para todos. Se cumplió el plazo, que no hay ninguno que no se cumpla, y ya es momento de que las aguas vuelvan a su cauce y Madrid, con su alcalde y todo, recupere su orden y su concierto viejos para seguir siendo, como parece que fue alguna vez, una ciudad sin zanjas y sin obstáculos, con los chorizos contados por los guindillas y siempre presta a la alegría y el desahogo. Gallardón tendrá que renunciar a sus manías de grandeza y, tras resignarse sin la divinidad, conformarse con ser el héroe contemporáneo en las orillas del Manzanares. O TRASVASE DEL EBRO: UN AÑO PERDIDO El agua de España puede, según el autor, cubrir todas las necesidades, incluso en períodos de sequía El consejero murciano mantiene que los poderes públicos, al renunciar a la redistribución solidaria con la derogación del PHN, perjudicarán a la economía nacional E ha cumplido el aniversario del desafortunado decreto- ley que derogó el Plan Hidrológico Nacional. Según altos cargos del Ministerio de Medio Ambiente, ahora ha llegado el rigor junto con el talante en la gestión del agua. Esta nueva Administración socialista en temas hídricos, al igual que en otros muchos asuntos de gobierno, se caracteriza por un ejercicio permanente de improvisación, que ha terminado con el esfuerzo de miles de profesionales que han gestado la planificación hidrológica de España a lo largo del siglo XX. Al mismo tiempo, el Gobierno de ZP ha dilapidado la política hidráulica, rica y a su vez solidaria, históricamente mantenida por el Partido Socialista. Todo ello ha sido sustituido por más estudios y consultorías. La planificación hidráulica no se hace para justificar unas decisiones políticas, sino que es el resultado del trabajo de profesionales competentes y de las prioridades de gobiernos de distinto signo a lo largo de muchos años. La derogación del trasvase del Ebro afecta y afectará más en el futuro a la economía general de España, pero muy particularmente a las comunidades de Valencia, Murcia y Andalucía, que exportan el 70 por ciento de las frutas y el 92 por ciento de las hortalizas, contribuyendo notablemente a reducir el enorme déficit de nuestra balanza comercial. En España hay una disponibilidad de recursos hídricos suficiente para cubrir S todas las necesidades, incluso en periodos de sequía; lo que ocurre es que están mal distribuidos. Llaman la atención los grandes contrastes existentes entre la cuenca del Segura (803 Hm 3) y la cuencas Norte y Galicia (44.157 Hm 3) o del Ebro (17.967 Hm 3) Los poderes públicos tienen que redistribuir aquellos recursos que la madre naturaleza ha repartido desigualmente. ¿Qué ocurriría si recursos como el petróleo o la electricidad se quedaran donde se producen? La derogación del trasvase del Ebro, como consecuencia de la sumisión del Gobierno al tripartito catalán, se ha querido revestir con la filosofía de la nueva cultura del agua. Pero precisamente en las Comunidades de Valencia y Murcia y en la provincia de Almería es donde se hace una mejor gestión del agua para regadío. Concretamente, en la región de Murcia el 50 por ciento de la superficie de regadío tiene una dotación menor de 3.500 m 3 ha, un 10 por ciento entre 3.500- 4.500 m 3 ha y un 40 por ciento mayor de 4.500 m 3 ha. En la región de Murcia, gracias al enorme esfuerzo que han hecho las administraciones autonómica y estatal, pero principalmente los propios agricultores, el 70 por ciento de la superficie de regadío dispone de riego localizado, que se está transformando en informatizado o telemático, mientras que la media de España sólo llega al 8 por ciento. Respecto a las infraestructuras de distribución