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90 MARTES 5 7 2005 ABC Deportes La suerte de Madrid queda en manos del desgaste de París y Londres en su guerra Tony Blair, que no asistirá al veredicto final, intensifica sus contactos mientras que su candidatura y la francesa se desprecian JUAN M. GASTACA. ENVIADO ESPECIAL SINGAPUR Londres y París se odian a muerte. Al menos, a nivel olímpico. Tal magnitud podría alcanzar en las próximas horas esta descarnada guerra, máxime tras el espectáculo vivido durante todo el día de ayer, que quizás acabe devorando a ambas candidaturas en su pugna por acoger los JJ. OO. 2012. Y en ese posterior escenario nadie duda en el núcleo duro del COI que Madrid sería la gran beneficiada. La expedición londinense se ha crecido con la llegada del primer ministro, Tony Blair. Quizá este grado de excitación explique sus desaforados golpes bajos a la opción parisina, la máxima favorita allá donde se pregunte, desoyendo así la norma olímpica que obliga a no criticar al rival. Como botón de esta muestra iracunda ahí queda la pretendida ridiculización del Stade de France, el santo y seña de París en su sueño de 2012, al afirmar los británicos que carece de una correcta visibilidad para el espectador. Claro que donde las dan, las toman. El ministro francés de Deportes, JeanFrancois Lamour, reaccionó a la ofensa minutos después, con fina ironía, golpeando donde más duele al agresor: Al menos tenemos estadio dijo. Como es conocido, uno de los principales hándicaps de Londres es la concepción virtual de su candidatura ya que, entre otras ausencias, ni siquiera ha comenzado a construir el estadio central. Pero Blair ha hecho oídos sordos de tan cruel polémica y sigue adelante con su atropellada agenda de reuniones con miembros del COI desde que fue recibido a los pies de la escalerilla del avión por el estandarte de su delegación, el ex atleta Sebastian Coe. No ha parado de estrechar manos en los asiáticos salones del Raffles Convention, convertidos más que nunca en un auténtico mercado de transacciones, que sólo podrían considerarse diplomáticas si se analizan con benevolencia. Se le nota apresurado al premier. Como quien sabe que ha reaccionado demasiado tarde y ya no le queda el tiempo suficiente. Su principal enemigo, Jacques Chirac, en cambio, se lo ha tomado con mucha más calma. El pre- sidente francés quiere dar la sensación chauvinista de que todo- -la elección de París, vaya- -lo tiene bajo control y de ahí que haya agotado el tiempo de contactos a orillas del Báltico con Putin y Schröder antes de llegar a Singapur a pocas horas del veredicto que leerá Jacques Rogge. Putin y Bush, sin interés Pero en el juego maquiavélico no ha pasado desapercibido tampoco que Blair volverá a Londres sin conocer el nombre de la ciudad organizadora de los Juegos Olímpicos 2012. Se va mañana. Ciertamente sorprendente, pero tiene una buena coartada. Debe acudir a la cumbre del G- 8 en las tierras escocesas de Gleneagles, donde, por cierto, Francia va a mostrarse especialmente activa a favor de las ayudas a países de África. La candidatura de París, para que nadie se olvide de tomar nota, no ha escatimado esfuerzos en recordar este último gesto a quien ha querido oírles. En esta lucha de florete, ya se sabe que todo vale. Por ejemplo, en sentido contrario al gesto francés, en la reciente cita olímpica de Ghana, celebrada el pasado mes de junio y a la que acudió Gallardón, Moscú, que ya estaba desahuciada, quemó sus raquíticas opciones al no enviar a ningún representante. Putin debería saber, aunque el deporte le importe muy poco, que estas ofensas siempre tienen castigo olímpico cuando llega el día final. José Luis Rodríguez Zapatero, que viajó ayer, enfatizó los éxitos de Moratinos y León en sus contactos exteriores Nueva York y Moscú aparecen como las presumibles primeras descartadas en la carrera por la elección Algo similar ocurre con Nueva York. Por algo hay coincidencia generalizada en situar a ambas candidaturas como los descartes fijos en las dos primeras votaciones de mañana. Al presidente Bush el test olímpico no le da tantos quebraderos de cabeza como Irán. Por eso no tiene inconveniente en que la futurible Hillary Clinton juegue por Singapur la opción mínima de su país, con una sonrisa permanente y un tanto exagerada, que alcanza casi a sus pómulos cuando se lo propone. Nadie podrá decidir lo mismo de Madrid. Sin que nadie sepa la razón de su existir, una perceptible sensación de eu- La Reina se entrega en su misión de abanderada A la labor de promoción de Madrid se ha entregado en cuerpo y alma la Reina, auténtica abanderada de una expedición que tiene su icono popular en el madridista Raúl. No es difícil divisar a Doña Sofía compartiendo un té con miembros del COI mientras detalla las cualidades de nuestra candidatura. Está siendo impagable su esfuerzo y entrega decía anoche un alto cargo político de la delegación. A su lado, Samaranch. Quien tuvo, retuvo. El ex presidente del COI sabe que la opción Madrid está difícil, mucho más que Barcelona en su día porque conoce mejor que nadie las reglas de juego de la familia olímpica de Lausana; pero su entrega personal no entiende de límites, en esfuerzos ni en edad. A esta labor se ha unido Zapatero en las últimas horas, mientras su círculo enfatizó al llegar a Singapur los contactos exitosos realizados por Miguel Ángel Moratinos y Bernardino León desde Exteriores. Nadie quiere llamarse a engaño porque es un terreno muy proceloso. Desde la época de Romanones, es imposible garantizarse de antemano el voto secreto; aquí, como en la Academia, mucho menos. El diabólico sistema de elección desbarata cualquier pronóstico. Sin embargo, hasta los más agnósticos- -habitualmente, los más veteranos- -coinciden en asegurar que esta vez sí que habrá poca diferencia en la votación final